De rey del textil a emperador del ladrillo

viviendasEl hombre más rico de España, Amancio Ortega, es también el mayor casero del país. En enero de 2002, medio año después de sacar a Bolsa Inditex, constituyó Pontegadea Inmobiliaria. Desde entonces ha realizado numerosas operaciones y su cartera de inmuebles está valorada actualmente en 4.724 millones de euros, según la consultora Real Capital Analytics. El empresario gallego aprovechó los peores años de la crisis para comprar activos a buen precio, tanto en el mercado local como fuera. Entre 2009 y 2013, un periodo fúnebre para el sector, Pontegadea no cerró ningún ejercicio en números rojos. Al contrario, el beneficio agregado de la sociedad fue de 1.230 millones. ¿Cuál es el secreto del rey del textil para convertirse también en emperador de ladrillo?

“Amancio Ortega no tiene competencia en el sector inmobiliario. Su caso no es comparable debido a la gran liquidez de la que dispone. En lo peor de la crisis económica tener efectivo marcaba la diferencia y permitía convertir un buen negocio inmobiliario en una inversión estrella. Había que tener cash y una visión a largo plazo para aprovechar la caída de precios. Y Ortega tenía las dos cosas”, explica el director de inversión de la división inmobiliaria de un gran banco europeo. Este experto, como casi todos los consultados para este reportaje, prefieren mantener el anonimato. Pontegadea es o puede ser su cliente y este es un negocio donde la discreción es oro molido.

El empresario gallego mantiene a raya la deuda de Pontegadea (325 millones) y ceba periódicamente la chequera de la sociedad con buena parte de los dividendos que cobra de Inditex, donde aún conserva el 59,29% de las acciones. Este año, por ejemplo, Ortega ha recibido del grupo textil 894 millones.

Esta ingente liquidez le permite órdagos como el que le llevó a quedarse con Torre Picasso, su activo más emblemático. A finales de 2011, Tishman Speyer Properties, uno de los peces gordos del sector inmobiliario mundial, propietario del Rockefeller Center, el Chrysler Building o Tower Place, estaba muy cerca de cerrar el trato con FCC para quedarse con el edificio. En el último minuto, Esther Koplowitz se lo vendió a Ortega. ¿Por qué? Porque, a diferencia de Tishman, su oferta era toda en efectivo, según Bloomberg.

Real Capital Analytics calcula que Pontegadea tiene 152 inmuebles repartidos en 15 ciudades de cinco países. El principal activo por valor de mercado de su cartera son las oficinas (58,4% del total), seguido de los locales comerciales (37,3%), los hoteles (3,4%) y por último las viviendas, que solo suponen el 0,9% del total. “Es un inversor paciente, no tiene prisa. Busca activos trofeo. Su mercado es todo el mundo. No suele pagar sobreprecios, es muy selectivo”, dice el director de mercados de uno de los brokers con los que trabaja habitualmente Ortega.

En España, Pontegadea tiene varios de los mejores edificios de las mejores zonas comerciales y de oficinas de Madrid y Barcelona: el Paseo de la Castellana y el Paseo de Gracia. “Tiene una cartera muy diversificada. Lo único que no quiere son centros comerciales ni suelo industrial. Busca inversiones muy selectas: activos core en zonasprime. Es una estrategia nada oportunista, más bien conservadora, que no le va a dar rentabilidades de doble dígito, pero que le va a permitir dormir tranquilo. Es un plan que encaja a la perfección con el objetivo de cualquier gran fortuna, que no es otro que preservar el patrimonio”, señala el director general de inversiones en España de uno de los líderes mundiales en consultoría y gestión inmobiliaria.

Ortega pide otros dos requisitos para comprar un inmueble. En primer lugar, exige que sea todo o nada. No le gusta comprar partes de un edificio, quiere adquirirlo entero. Otra condición es que esté muy bien ubicado para contar con inquilinos solventes, con baja morosidad. Uno de sus principales clientes, además en distintas ciudades (Valencia, Barcelona y París), es Apple. En los últimos dos años, Ortega ha adquirido nueve propiedades y solo ha vendido una. “Es un jugador a largo plazo. Está haciendo muy bien las cosas. La rotación de su cartera es baja lo que significa que no compra un inmueble para dar el pelotazo en dos o tres años”, indica el director en España de una de las mayores consultoras inmobiliarias del mundo.

Pontegadea tiene solo ocho empleados, según figura en el Registro Mercantil, aunque sumando todas las filiales supera el medio centenar. El presidente es el propio Ortega, su mujer, Flora Pérez, figura como vicepresidenta, y José Arnau, su hombre de confianza de toda la vida ejerce como consejero. Además, la sociedad posee el 100% del capital en empresas de Francia, Estados Unidos, Luxemburgo, Reino Unido y México, según figura en el Registro Mercantil.

Así como en la construcción del imperio Inditex Ortega se apoyó en dos grandes ejecutivos (José María Castellano, primero, y Pablo Isla después), en la expansión de su imperio inmobiliario también ha sabido rodearse muy bien por buenos profesionales. El primer encargado de comprobar la idoneidad de los activos y cerrar las compras de Pontegadea fue el lucense Julio Díaz-Freijo. Llegó procedente de la extinta Arthur Andersen y estuvo en el cargo hasta que en 2010 lo abandonó por motivos personales. Le sustituyó el actual director de inversiones de la sociedad, Roberto Cibeira, auditor y director de la oficina de Deloitte en A Coruña hasta su incorporación. El principal hito de Díaz-Freijo fue la compra a finales de 2007 del palacete que el Banco Santander tiene el paseo de la Castellana además de otros 10 edificios históricos de la entidad por 500 millones de euros. Por su parte, Ciberia fue el responsable de cerrar la adquisición de Torre Picasso, una operación valorada en cerca de 400 millones.

“Es curioso, pero los dos cerebros en la sombra de Pontegadea venían del sector financiero y han ido aprendiendo sobre la marcha las peculiaridades del negocio inmobiliario. El actual responsable, Cibeira me parece una persona muy espabilada. Buenísimo. No hace locuras, tiene muy clara la estrategia y posee una gran inteligencia”, comenta el consejero delegado en España de una multinacional especializada en ofrecer servicios inmobiliarios.

Un imán para los millonarios

Las carteras de inversión de los millonarios siempre han reservado un hueco para los activos inmobiliarios. Lo más normal era destinar en torno al 15% del patrimonio a comprar edificios o locales comerciales. Sin embargo, en los últimos años la exposición al ladrillo de las grandes fortunas ha aumentado. Una encuesta realizada por la consultora Knight Frank entre 23.000ultra-high net worth individuals(personas con un patrimonio superior a los 30 millones de dólares), señala que un 40% aumentó el peso de los inmuebles en sus carteras durante 2013 y que un 47% tiene pensado hacerlo durante 2014.

Un contexto económico caracterizado por unos tipos de interés en mínimos históricos en la mayoría de las economías occidentales fuerza a los inversores a buscar rentabilidades más allá de la deuda pública y entre los activos que se están beneficiando de ello está los inmuebles.

Nueva York y Londres son los destinos inmobiliarios favoritos de las grandes fortunas. Los expertos creen que se debe a que son mercados que son considerados refugios seguros por su tradición, legislación y por los rendimientos que ofrecen sus propiedades.

Si bien Pontegadea siempre ha tenido vocación internacional, en los últimos dos años ésta se ha acrecentado. Fuera de España sus principales mercados son EE UU y Reino Unido. La última adquisición en Londres, hace justo un año, fue la Devonshire House, un edificio de oficinas construido en 1920 en el distrito de moda de Myfair, muy cerca del hotel Ritz. El inmueble ocupa el espacio donde estuvo la residencia de los Duques de Devonshire en los siglos XVIII y XIX y por él Ortega desembolsó un precio por metro cuadrado que está entre los mayores jamás pagado por un edificio de esas características, según Real Capital Analytics. “Cuando en España han empezado a regresar los inversores internacionales, Pontegadea se ha sofisticado, invirtiendo más fuera. Ortega no va a entrar en la puja de precios que se empieza a ver en nuestro país”, argumenta el experto inmobiliario de un banco europeo.

Pontegadea es el casero de Inditex en diferentes ciudades. Solo en los seis primeros meses de su actual ejercicio fiscal, el grupo textil pagó a su presidente 17 millones de euros por el arrendamiento de tiendas, según la documentación enviada a la CNMV. La sociedad de Ortega también tiene locales alquilados a la competencia como H&M o Gucci, GAP o Banana Republic.

“El nombre de Inditex o de Amancio Ortega a veces eclipsa la dimensión internacional de Pontegadea. Su negocio no está solo en comprar los edificios y alquilarlos. Sus profesionales se encargan de generar valor añadido a los inmuebles con su rehabilitación. Además, ofrecen servicios de seguridad, limpieza o mantenimiento”, explican fuentes del sector.

Con el dinero que obtuvo al vender parte de sus acciones en Inditex en 2001, Ortega probó suerte con las inversiones en Bolsa a través de dos Sicav (Keblar y Alazán), pero finalmente decidió especializarse en el ladrillo. Una apuesta que, aunque le ha traído algún disgusto —fue socio de Enrique Bañuelos en el gran fiasco de Astroc— le está dando buenos resultados. “Lo que ha hecho este empresario que su cartera inmobiliaria se convierta en un fondo de pensiones para, por lo menos, diez generaciones de su familia”, concluye uno de los expertos consultados.

Fuente: Elpais.com (20/11/14)

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El síndrome de la lata de sardinas

pasajeros lata sardinasAlgo está cambiando, allá arriba, en el aire. Airbus se descolgaba esta semana con la patente de una rosquilla voladora. Un avión circularen el que los pasajeros viajan sentados en un espacio redondo. Como si fuera una plaza de toros. Es una más, dice la aerolínea, de las 5.000 ideas que desarrollan al año sus ingenieros. En principio, nunca despegará. Pero es la evidencia de que esta industria busca nuevas soluciones, sobre todo, para transportar a más gente en menos espacio.

Sacrificando comodidad.

“El problema de la aviación es que durante cincuenta años ha estado poblada de personas que pensaban que era una maravillosa experiencia sexual cuando en realidad solo es un autobús con alas”, cuenta, con su conocido tono provocador, Michael O’Leary, consejero delegado de Ryanair. Detrás de la boutade hay dos certezas. En la clase turista, el ancho de los asientos de los aviones está encogiendo, y el síndrome de la lata de sardinas se extiende más allá de las compañías de bajo coste. “Apuran hasta el último centímetro”, se queja Rubén Sánchez, representante de la plataforma de consumidores Facua. Tampoco anda muy lejos el concepto de “autobús aéreo”. El fabricante europeo Airbus tiene patentado un sistema de asientos que semejan sillines de bicicletas unidos por una barra horizontal. Asegura Eduardo Galicia Roquero, portavoz de la compañía, que “no está previsto utilizarlo”. Pero revela que colocar más asientos en menos espacio es una imaginación diaria de las compañías.

La obsesión por los centímetros no solo es patrimonio de los grupos ‘low cost’

De hecho, según el portal especializado en viajes traveler.com, el indicador del espacio para las piernas, lo que en la industria se conoce como pitch, ha pasado de oscilar entre las 33 pulgadas (83,8 centímetros) y 34 pulgadas (86,3) a fijarse en 31 pulgadas (78,7 centímetros) en la mayoría de las aerolíneas. Con más precisión, el comparador de asientos seatguru.com observa cómo ha caído de 34 pulgadas en los años ochenta del siglo pasado a las actuales 31. La variación es sustancial. En un viaje de largo recorrido una pulgada (2,54 centímetros) puede diferenciar la pesadilla del disfrute. Lo explica José Solaz, director de automoción y medios de transporte del Instituto de Biomecánica de Valencia, quien señala el riesgo de viajar “encajado”. “En recorridos cortos simplemente es incómodo, en trayectos largos resulta muy, muy peligroso”. El experto se refiere a la posibilidad de que aparezcan trombos ante la inactividad física. Junto a la paradoja que supone este menor tamaño cuando la obesidad es una pandemia.

Por eso este asunto de pulgadas encadena lo económico, lo médico y lo social. En las últimas semanas se han relatado varios enfrentamientos entre pasajeros en pleno vuelo por reclinar, o no, la butaca. El problema preocupa y ya hay alguna iniciativa en el Senado estadounidense para intentar establecer un estándar en los asientos. En este escenario, y sabiendo que los problemas que surgen a 10.000 metros de altura son muy distintos de los que suceden en tierra, Boeing y Airbus pugnan por el álgebra de la butaca.

La aerolínea europea defiende el asiento con una anchura de 18 pulgadas (45,7 centímetros) en clase económica “porque, sobre todo en viajes de largo recorrido, marca la diferencia en confort para el pasajero”, describe Eduardo Galicia Roquero. Y avanza: “Las butacas y asientos en espacios públicos, como estadios, teatros y cines, han crecido en anchura desde los años sesenta y setenta. ¿Por qué mantener asientos de 17 pulgadas (43,1 centímetros) en los aviones con estándares de esos años?”.

Los expertos advierten de los riesgos de viajar totalmente encajado

Esa cifra parece dirigirse a su archirrival Boeing. El fabricante estadounidense asegura que no tiene un estándar de ancho de asiento y que cada aerolínea configura los aviones según su criterio. Pero esas 17 pulgadas se instalan cada vez más. De hecho, Boeing espera entregar 36.770 nuevos aviones entre 2014 y 2033, de los que 25.680 aparatos serán de pasillo único, donde el espacio se puede apurar bastante.

Evidentemente, detrás de esta estrategia menguante habita una razón económica. “Desde luego que es posible instalar en un avión asientos con una distancia más cómoda, de tal forma que todo el mundo tenga mayor espacio para las rodillas y las piernas”, observa en The New York Times Rene Dankwerth, vicepresidente de investigación y desarrollo del fabricante de butacas alemán Recaro. “Sin embargo, el precio del billete subiría”. Siguiendo este camino, algunas líneas estadounidenses como United Airlines (Economy Plus), JetBlue (Even More Space) o American Airlines (Main Cabin Extra) han creado programas que, tras abonar una tasa adicional, conceden más espacio a las piernas. Otros operadores internacionales —indica Kevin Carter, portavoz de seatguru.com— han optado por instalar una zona nueva entre Business y Economy que denominan Premium Economy y que supone una mejora en comodidad, “por la que, eso sí, hay que pagar varios cientos de dólares más que en turista”.

Así que con el actual statu quo, la pugna por los asientos entre los grandes fabricantes está en marcha. Airbus ha aumentado la capacidad de su familia A320neo (en desarrollo) de pasillo único de 180 a 189 butacas para competir con los 737 de Boeing. Por su parte, el fabricante estadounidense ha contraatacado con un nuevo 737 que se configura con 200 butacas. En este tira y afloja, el constructor europeo planea aumentar el tamaño de la serie A321neo. Pasará de 220 a 240 asientos.

Esto sucede fuera, porque dentro de casa Iberia mantiene las 18,5 pulgadas (47 centímetros) de width (distancia de brazo a brazo de la butaca). Y en los 11 modelos A340/600 coloca 300 asientos, los mismos que antes del nuevo dibujo. “Pero como las butacas son menos voluminosas [la industria trata de ganar espacio con asientos fabricados con materiales más ligeros] podemos ofrecer un poco más de margen entre asientos [el pitch oscila entre 31 y 32 pulgadas]”, explica un portavoz de la aerolínea. “Además, hemos cambiado la bolsa de prensa —ahora es una especie de red— para que no reste espacio”.

Para entender mejor esta historia hay que recordar que la cabina de un avión es un trampantojo. La ilusión de un sólido donde se crea una sensación de seguridad y aislamiento. Por ejemplo, en el 787 Dreamliner de Boeing se han montado unas ventanillas más grandes y una iluminación LED que simula el cielo.

Como se ve, cualquier estrategia es buena con tal de retener al cliente. Tanto es así que las aerolíneas se han fijado en ese viajero frecuente que, por la crisis, ha pasado de volar en Business a utilizar las low cost. Este es el cliente, según David Höhn, socio responsable de transporte aéreo de KPMG, que quieren “atraer” las líneas aéreas de bajo coste con propuestas como poder elegir —pagando algo más— el asiento o embarcando y desembarcando antes. “El objetivo es prestar al cliente un servicio personalizado basado en sus preferencias”, apostilla Höhn. Algo que no siempre sucede allá arriba, en el aire.

Fuente: Elpais.com (21/11/14)

Las 12 claves de la reforma fiscal

12Sin poder de decisión en la política monetaria, en manos del Banco Central Europeo, los impuestos se han convertido en la principal herramienta económica del Gobierno. La legislatura actual se inició con un incremento sin precedentes del IRPF para atajar el desbocado déficit público. A esta medida siguieron otras en la misma línea. Desde 2011, han aumentado el IVA, el IBI, el impuesto sobre sociedades a través de la supresión de deducciones, el impuesto sobre plusvalías municipales y otros tributos locales y autonómicos.

Según Hacienda, este esfuerzo de los contribuyentes no ha sido en balde. El Gobierno defiende que el déficit público –todavía lejos del umbral del 3% del PIB– está bajo control y la recuperación económica –débil aún– es un hecho. En este contexto aparece la reforma fiscal que el Congreso aprobó definitivamente el pasado jueves y que incluye una rebaja de tipos en el IRPFy el impuesto sobre sociedades. El departamento de Cristóbal Montoro niega que esta reducción fiscal se deba a la cercanía de las elecciones generales, autonómicas y locales.

La idea inicial del Gobierno era abordar una reforma global de todo el sistema tributario. Estaba previsto modificar figuras fiscales de competencia autonómica como el impuesto sobre sucesiones, el impuesto sobre el patrimonio o el impuesto sobre transmisiones patrimoniales. Sin embargo, esa ambición primera quedó en el cajón tras constatar Hacienda la dificultad de reformar el sistema de financiación autonómica en un contexto de carestía de recursos.

De hecho, el comité de expertos elegido en junio de 2013 por Hacienda para elaborar propuestas de modificación del sistema fiscal presentó un documento que abarcaba todas las figuras impositivas. “No dejamos títere con cabeza”, señaló el presidente del grupo de sabios, Manuel Lagares.

Finalmente, la reforma fiscal afecta solo al IRPF, el impuesto sobre sociedades y, en mucha menor medida, al IVA. El buque insignia de la reforma fiscal es la rebaja de tipos y tramos en el IRPF que permitirá que, ya en enero, el sueldo neto de todos los trabajadores se incremente por la reducción de las retenciones que se aplican sobre las nóminas. Si bien también hay medidas negativas para los contribuyentes, como la supresión de los coeficientes de actualización que se aplicaban hasta ahora a las plusvalías inmobiliarias, Hacienda sostiene que la reforma del IRPF supondrá un ahorro de 3.366 millones en 2015 y 2.615 millones en 2016. En el impuesto sobre sociedades, donde la rebaja de tipos también se acompaña de la eliminación de deducciones, el Gobierno calcula que se generará un ahorro fiscal para las empresas de 437 millones el próximo año y de 2.641 millones el siguiente. En total, un ahorro de 9.000 millones en dos años.

Salarios:

El impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) es el tributo que más recursos aporta al Estado. Grava los rendimientos del trabajo de asalariados y autónomos y también los beneficios derivados del ahorro y las plusvalías. Actualmente, el tributo que grava las rentas del trabajo –el ahorro aplica otra tarifa– cuenta con siete tramos y con tipos que van del 24,75% al 52% por regla general. Estos porcentajes son el resultado del incremento fiscal aprobado en 2011 y que supuso subir entre 0,75 y siete puntos los gravámenes. Con la reforma fiscal, los tramos se reducirán a cinco. El tipo mínimo bajará hasta el 20% y el máximo quedará en el 47% el próximo año. En 2016, cuando entrará en vigor la segunda fase de la reforma, el mínimo se situará en el 19% y el máximo en el 45%.

Actualmente, el gravamen superior del 52% se aplica para rentas que rebasan los 300.000 euros; en cambio, el tipo máximo del 47% en 2015 empezará a regir a partir de 60.000 euros. Para el Gobierno, la reforma del IRPF acentúa la progresividad del tributo y beneficia sobre todo a las rentas bajas. En cambio, la oposición asegura que los ricos son los principales ganadores. ¿Quién tiene razón? Por un lado, es cierto que la mayor reducción de tipos se registra en las rentas altas al reducirse el porcentaje del 52% al 45% en dos años. Sin embargo, también hay que tener en cuenta que la rebaja fiscal implica fijar el gravamen máximo en el nivel previo a la fuerte subida tributaria que entró en vigor en enero de 2011 y que ya se anunció como temporal.

La rebaja del tipo mínimo, que pasa del 24,75% al 20%, sí supone establecer un porcentaje de tributación inferior al vigente en el inicio de la legislatura. En términos porcentuales, la rebaja fiscal es superior para los tramos más bajos de renta. Un ejemplo, un contribuyente sin hijos que gana 20.000 euros brutos al año paga hoy por IRPF 2.704,4 euros, una cifra que bajará hasta los 2.450 euros en 2015. Supone una reducción de 254,4 euros y del 9,4%.

Para un trabajador con un sueldo de 40.000 euros brutos anuales, la rebaja fiscal implica pasar de pagar 8.418 euros en 2014 a 8.164,9 euros en 2015. Es decir, 253,1 euros menos en números absolutos y una rebaja del 3%. ¿Y para un sueldo de 100.000 euros? En este caso, la cuota a pagar actual del IRPFasciende a 35.221,6 euros y bajará hasta los 34.307,3 euros. Una reducción de 914,3 euros que, en términos porcentuales, representa un 2,6%. Así, a medida que aumenta el sueldo bruto, la reducción es menor. Ello se cumple en los tramos de renta que llegan hasta 100.000 euros. Sin embargo, a partir de ese nivel, la rebaja fiscal es superior para los tramos más elevados. Por ejemplo, un contribuyente que gana 300.000 euros verá su factura fiscal reducida en un 5%, un nivel superior al registrado por el contribuyente con un sueldo de 40.000 euros. Ello se explica porque también las rentas altas fueron las que más sufrieron el incremento fiscal aprobado en 2011 y que la reforma tributaria anula.

El Gobierno prometió que, al concluir la actual legislatura, los españoles pagarían menos impuestos que al final de la etapa socialista. Analizando solo el IRPF–sin tener en cuenta la subida del IVA y otros tributos–, la promesa se cumple en parte. En el IRPFde 2015 –cuando se cumplirán cuatro años de la victoria de Mariano Rajoy–, solo los contribuyentes con rentas inferiores a 22.000 euros pagarán menos que en 2011. Sin embargo, en 2016, cuando entra en vigor la segunda fase de la reforma todos los asalariados gozarán de un IRPFmenor que el vigente en 2011. Ello es así salvo para las rentas superiores a 95.000 euros que seguirán pagando más que al inicio de la legislatura. El motivo es que, en 2011, el tipo del 45% se aplicaba a partir de 175.000 euros y, en 2016, el umbral quedará fijado en 60.000 euros. En cualquier caso, todos los trabajadores sin excepción verán como su sueldo neto aumenta a partir de enero respecto a 2014 porque la retención que se aplica sobre las nóminas se reducirá.

Familia:

España, según datos de la OCDE, es uno de los países donde menos se premia fiscalmente tener hijos. Es decir, la diferencia entre el IRPFque paga un contribuyente sin descendencia respecto a otro con igual salario con hijos es inferior a la mayoría de países. La reforma fiscal incrementa los mínimos personales y familiares, la parte de renta del trabajo exenta de tributar por considerarse que sirve para cubrir las necesidades básicas de los contribuyentes. Actualmente, todo contribuyente del IRPF, por el mero hecho de serlo, cuenta con un mínimo exento de 5.151 euros que aumentará en 2015 a 5.550. Por el primer hijo, hoy la renta exenta se incrementa en 1.836 euros y el próximo año será de 2.400 euros. Para el segundo hijo, se pasará de 2.040 euros adicionales a 2.700 euros. Para el tercero, de 3.672 euros a 4.000 euros. Y, para los cuartos y siguientes, de 4.182 euros a 4.500 euros. Además, para los vástagos menores de tres años, existe una beneficio fiscal adicional de 2.244 euros que subirá a 2.800 euros.

Sin embargo, el incremento de los mínimos exentos se ve paradójicamente mitigado por la rebaja de los tipos impositivos. Ello es así por el funcionamiento del IRPF. El mínimo exento tributa también a la tarifa del impuesto y el resultado se resta de la cuota a pagar. Es decir, un contribuyente con dos hijos cuenta hoy con un mínimo exento de 9.027 euros que, tras llevarlo a la tarifa del primer tramo del 24,75%, permite reducir la factura del IRPF en 2.234,1 euros. ¿Qué sucederá en 2015? Pues que este contribuyente verá incrementado su mínimo personal hasta los 10.650 euros. Sin embargo, ese importe irá a la nueva tarifa del 20% y dará derecho a reducir la cuota a pagar en 2.130 euros. Así, en muchos casos, el efecto del incremento de los mínimos personales queda neutralizado por el efecto de la reducción de los tipos impositivos.

Ello no evita que todos los contribuyentes –con o sin hijos– verán reducida su presión fiscal para el próximo año. Un trabajador con dos hijos que gana hoy 35.000 euros pasará de pagar por IRPF 6.353,5 euros en 2014 a 6.086,5 euros en 2015. Una rebaja del 4,2%. La reducción, para este mismo sueldo bruto y para un empleado sin hijos, será del 3,4%. Así, la reducción es ligeramente mayor para los contribuyentes con hijos, aunque no tanto como el incremento de los mínimos podría sugerir.

Otra novedad importante y beneficiosa para los contribuyentes es la ampliación de los impuestos negativos, es decir, dinero que la Administración ingresa directamente en la cuenta del contribuyente. Actualmente, las madres trabajadores gozan de una ayuda de 1.200 euros. Con la reforma fiscal, ese mismo importe se abonará a familias numerosas o con hijos con discapacidad, entre otros supuestos. Además, la ayuda de 1.200 euros será acumulable para cada una de las situaciones familiares con derecho a acogerse a este beneficio tributario.

Patrimonio:

En ocasiones, tan relevante es lo que se ha incluido en la reforma fiscal como lo que queda fuera de ella. Por ejemplo, el Ejecutivo ha renunciado a modificar el impuesto sobre el patrimonio, un tributo estatal sobre el que las comunidades autónomas tienen una amplia competencia. Sin embargo, en los Presupuestos Generales para 2015 se ha aprobado una enmienda que prorroga la vigencia un ejercicio más de un impuesto que estaba previsto que desapareciera este año. De hecho, el impuesto sobre el patrimonio es el gran superviviente del sistema fiscal. Fue ideado en 1978 como un tributo “extraordinario” y de carácter transitorio. Y estuvo vigente hasta 2008, cuando el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero lo suprimió. El mismo Ejecutivo lo recuperó, con modificaciones, para los ejercicios 2011 y 2012. Sin embargo, el actual Gobierno de Mariano Rajoy ha ido prorrogando cada año su vigencia y retrasando su desaparición. El impuesto sobre el patrimonio grava la riqueza neta superior a 700.000 euros y la vivienda habitual está exenta hasta un importe de 300.000 euros.

El impuesto se aplica en todas las comunidades de régimen común con la única excepción de Madrid, donde el tributo está bonificado al 100%. En cambio, otras comunidades como Cataluña han rebajado hasta los 500.000 euros el mínimo exento. Por ejemplo, un contribuyentes con un patrimonio de cuatro millones de euros pagará 41.950 euros si reside en Cataluña y nada si vive en la Comunidad de Madrid. Lo que determina la tributación en uno u otro territorio es la residencia fiscal del declarante, con independencia de dónde tenga ubicado su patrimonio.

Vivienda:

El actual IRPF contempla dos beneficios fiscales para aquellos que venden una vivienda y logran una plusvalía. En primer lugar, todos los contribuyentes sin excepción tienen derecho a corregir el beneficio obtenido por los coeficientes de actualización que cada año se publican en los Presupuestos. Ello se hace para tener en cuenta el efecto de la inflación. Además, si la casa que se vende fue adquirida antes de 1995, la legislación también contempla una rebaja adicional para la plusvalía generada desde la fecha de compra hasta el 19 de enero de 2006.

La reforma inicial que presentó el Gobierno incluía la supresión de los coeficientes de actualización y de abatimiento, lo que implicaba un duro castigo fiscal para los contribuyentes que vendan a partir de 2015 una vivienda. Ante las presiones, Hacienda reformuló parcialmente en el Senado su propuesta. La reforma fiscal aprobada mantiene la idea inicial de suprimir los coeficientes de actualización que se aplicaban hasta ahora todos los contribuyentes que obtuvieran una ganancia patrimonial por la venta de inmuebles. Esta medida implica que no se tendrá en cuenta la inflación en las operaciones inmobiliarias. Un ejemplo: un contribuyente compró una vivienda por 100.000 euros en el año 2000 y la vende por 150.000 euros en 2014. Con la ley vigente, el precio de adquisición (100.000 euros) se multiplica por 1,2072 y da como resultado 120.720 euros. Así, siguiendo con el ejemplo, la operación genera un beneficio de 29.280 euros que tributa en el tramo del ahorro del IRPF. A partir de 2015, se elimina el coeficiente de actualización y, por lo tanto, el beneficio a efectos fiscales de la venta de un piso que se compró por 100.000 euros y se vende por 150.000 será 50.000 euros. Adiós a la corrección por inflación.

Sin embargo, Hacienda finalmente aceptó que aquellos que compraron antes de 1995 tengan derecho a seguir aplicando los coeficientes de abatimiento con un límite de 400.000 euros por el valor de transmisión. ¿Y esto qué significa? Implica que si un contribuyente vende un inmueble por 500.000 euros a partir de 2015, los coeficientes de abatimiento solo tendrán efecto sobre los primeros 400.000 euros. Dicho de otra forma, el coeficiente de abatimiento se aplicará sobre el 80% de la plusvalía generada entre la fecha de adquisición y el 19 de diciembre de 2006.

La fórmula rocambolesca no acaba aquí. Hacienda hila fino y señala que el límite de 400.000 euros no se aplica individualmente por cada operación, sino que se tiene en cuenta la suma total de ganancias patrimoniales logradas a partir de 2015. De alguna forma, implica que Hacienda da un bono de 400.000 euros a los contribuyentes que desaparece cuando se agota. Si un contribuyente vende bienes como viviendas o acciones adquiridas antes de 1995 y supera el umbral de 400.000 euros, ya no podrá beneficiarse en el futuro de los coeficientes de abatimiento. Cuanto más antiguo es un bien, mayor es el coeficiente corrector. Así, es recomendable que los contribuyentes se desprendan antes de los bienes más antiguos para aprovechar al máximo el incentivo fiscal.

Alquiler:

La reforma fiscal introduce cambios en los beneficios fiscales tanto para caseros como para inquilinos. Desaparece la deducción por arrendamiento de vivienda habitual, que pueden aplicarse en la actualidad los contribuyentes con rentas inferiores a 24.107 euros. La medida no tendrá efectos retroactivos: los inquilinos que hoy se benefician de la deducción podrán mantenerla hasta que finalice su contrato de alquiler. Los expertos aconsejan que quienes estén pensando alquilar una vivienda firmen el contrato antes de que acabe el año.

Actualmente, los inquilinos tienen derecho a deducirse el 10,05% de las rentas destinadas a pagar el alquiler de la vivienda habitual con un máximo de 9.040 euros para bases imponibles inferiores a 17.707,2 euros. Este límite se reduce progresivamente para bases entre 17.707,2 euros y 24.107 euros. Un contribuyente que tiene una base imponible de 21.500 euros y paga 575 euros al mes de alquiler (6.900 euros al año), tendría una base máxima de la deducción de 3.683 euros, y el importe de la reducción fiscal sería de 370 euros.

Los propietarios de una vivienda en alquiler, mantienen el derecho a reducirse en el IRPF el 60% de los rendimientos obtenidos. Sin embargo, la exención vigente del 100% que se aplicaban los propietarios de una vivienda cuando los inquilinos era menores de 35 años desaparece.

Desde el sector inmobiliario se ha criticado que el Ejecutivo defienda el desarrollo del mercado del alquiler de viviendas, al tiempo que reduce los beneficios fiscales tanto a los arrendadores como a los inquilinos. Algunas comunidades autónomas ya han reaccionado a la supresión o recorte de estas deducciones, anunciando medidas que utilizarán sus potestades fiscales para seguir incentivando el alquiler de pisos.

Dación en pago:

Otra de las medidas que se engloban dentro de la reforma fiscal, aunque ya fue aprobada en julio, consiste en una exención tributaria en los supuestos de daciones en pago y ejecuciones hipotecarias judiciales o notariales. Hasta ahora, un contribuyente que hubiera comprado una vivienda y no fuera capaz de pagar las cuotas se enfrentaba a una ejecución o, en algunos casos, negociaba una dación en pago. Ambas operaciones conllevaban el pago de impuestos por una supuesta ganancia patrimonial.

Un ejemplo: un contribuyente adquirió su vivienda por 100.000 euros y ahora no puede devolver al banco el préstamo hipotecario. En el momento de acordar la dación en pago de la vivienda (se salda la deuda al entregar el piso), el contribuyente podría haber acumulado una deuda de 110.000 euros, por intereses y penalizaciones de demora. En términos fiscales, cuando la casa pasa a manos del banco, el contribuyente ha obtenido una plusvalía de 10.000 euros, que es la diferencia entre la deuda pendiente con el banco y el precio de adquisición de la casa. Con la ley vigente hasta el pasado 4 de julio, ello equivalía a pagar 2.260 euros a Hacienda por el supuesto beneficio fiscal.

Con el cambio normativo, la plusvalía derivada de la dación en pago quedará exenta. Lo mismo sucederá si el beneficio procede de una ejecución hipotecaria. La exención se limita a la vivienda habitual y será aplicable siempre y cuando el contribuyente no disponga de otros bienes para afrontar el pago de la deuda. El Ejecutivo ha fijado que la nueva normativa tenga efectos retroactivos a partir de enero de 2014 y los ejercicios anteriores no prescritos. Esto significa que si un contribuyente ya asumió a partir del ejercicio de 2010 la tributación por una dación en pago que generó una plusvalía, podrá reclamar a Hacienda que le devuelva el dinero ya pagado.

Inversión:

La reforma fiscal trae ventajas para aquellos ahorradores e inversores que obtienen de sus rentas una parte sustanciosa de los ingresos anuales. La reforma fiscal les beneficia porque incluye una rebaja de los tipos impositivos que se aplican sobre las plusvalías y los rendimientos del ahorro. Actualmente, los primeros 6.000 euros tributan al 21%, entre 6.000 euros y 24.000 euros aplican un 25% y, por encima de ese nivel, se grava al 27%. A partir del próximo año, los primeros 6.000 euros irán al 20%, entre 6.000 y 50.000 euros tributarán al 22% y, todo lo que quede por encima, sufrirá un porcentaje del 24%. Los tipos en 2016 volverán a reducirse hasta el 19%, 21% y 23%, respectivamente.

Aun así, de alguna forma, la rebaja fiscal supone simplemente anual el incremento que aprobó el Gobierno de Mariano Rajoy al inicio de la legislatura. De hecho, la fiscalidad sobre el ahorro seguirá en 2016 por encima de la vigente con el anterior Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. En la etapa socialista, solo había dos tramos con tipos que iban del 19% al 21%.

La reforma fiscal incluye más modificaciones en los ingresos del capital. Para el pequeño inversor, un contratiempo. Los primeros 1.500 euros cobrados en forma de dividendos, que hasta ahora estaban exentos de tributación en el impuesto sobre la renta, deberán tributar en su totalidad a partir de 2015. Así, un contribuyente con inversiones en Bolsa y que reciba por ellas un dividendo de 800 euros en un año, pasará de cobrar estos 800 euros limpios en el presente ejercicio a recibir 640 el año próximo. Ello es así porque deberá pagar a Hacienda el 20% de los 800 euros de ganancia.

Aunque para los inversores en Bolsa, la reforma también trae una gran ventaja: las plusvalías obtenidas a corto plazo dejan de estar penalizadas. Actualmente, las ganancias de una operación bursátil realizada en menos de 12 meses tributa como si fuera un rendimiento del trabajo y, por lo tanto, aplica tipos más elevados que pueden alcanzar hasta el 52% o el 56% en algunas comunidades. A partir de 2015, todas las plusvalías tributarán en la tarifa del ahorro con independencia del periodo de generación.

Jubilación:

Cal y arena para los planes de pensiones. Estos productos de inversión son una de las fórmulas favoritas de las rentas medias-altas para reducir su factura fiscal, y lo seguirán siendo, aunque quizá en menor medida. Hacienda ha reducido la aportación máxima a planes de pensiones que goza de ventaja fiscal. Pasa de 10.000 euros anuales –12.500 a partir de los 50 años– a 8.000 euros con carácter general a partir de 2015.

Estas aportaciones suponían reducciones en la base imponible, y por lo tanto el efecto fiscal dependía del tipo soportado por cada contribuyente: cuanto más ganaba (y mayor era el tipo), más beneficio fiscal tenía. La reducción de estos límites pondrá coto a las aportaciones por parte de rentas más altas.

Este efecto negativo sobre los planes de pensiones se podría compensar con otra faceta de la reforma. Hacienda ha previsto que estos productos se podrán rescatar a los 10 años sin penalización fiscal. Esto permite dedicar dinero al plan de pensiones sin necesidad de inmovilizar el ahorro hasta la edad de jubilación, lo que abre la puerta de los planes a contribuyentes más jóvenes de rentas medias, lógicamente reticentes ahora a aparcar dinero durante dos o tres décadas.

No cambia el otro aspecto clave de los planes de pensiones: el rescate. Los planes seguirán tributando como rendimiento del trabajo cuando se rescatan, por lo que hacerlo de una vez (en el momento de la jubilación) seguirá suponiendo más de un susto al hacer la declaración. Al computar como ingreso normal, el contribuyente salta de tramo y estos ingresos pagan el tipo marginal, el más alto. Un ejemplo: si un contribuyente gana 45.000 euros y rescata un plan de pensiones que asciende a 20.000 euros, pagará por IRPF como si hubiera ganado 65.000 euros en el momento del cobro. Ello supone llegar a tributar al marginal máximo que se fija en el 47% a partir de 2015 para rentas superiores a 60.000 euros. Las aportaciones realizadas con anterioridad a 2007 están, eso sí, parcialmente bonificadas.

Si el plan de pensiones se rescata como renta vitalicia, mensualmente, sus plusvalías tributan igualmente. Pero como se trata de un ingreso periódico, no “inflan” la renta del contribuyente y este pagará el mismo IRPF, o uno algo superior, al que le toca según sus ingresos.

La reforma fiscal crea una nueva figura de ahorro a medio y largo plazo, conocida como los planes Ahorro 5, que permitirán a los contribuyentes aportar a estos productos hasta 5.000 euros al año con exención tributaria, siempre que la inversión se mantenga durante cinco ejercicios. Transcurrido este periodo de tiempo, la inversión se podrá renovar. Los planes Ahorro 5 podrán tener un formato de cuenta bancaria o de seguro de ahorro, y el titular podrá movilizar el dinero dentro de esta clase de producto, sin ningún coste fiscal.

Pymes:

El impuesto sobre sociedades cuenta hoy con un tipo del 30% para las grandes empresas y del 25% para las pymes. La reforma fiscal rebaja el gravamen general del 30% al 25% en dos años, pero este descenso no tiene su equivalente para las pequeñas y medianas compañías. No obstante, es cierto que el tipo del 25% para las pymes se aplica hoy para los primeros 300.000 euros de beneficio y el resto va al 30%. Con la reforma fiscal, el gravamen del 25% regirá para toda la ganancia a partir de 2016.

El argumento de Hacienda, que coincide con el del comité de expertos para la reforma fiscal, es que fijar tipos diferentes en función del tamaño de la empresas desincentiva el crecimiento empresarial, crea distorsiones y, en definitiva, perjudica a la economía. Ello es así porque una pyme podría optar por fragmentar su actividad para evitar los tipos incrementados.

Aun así, las pymes contarán con incentivos fiscales particulares para que su tributación efectiva sea inferior que la soportada por grandes compañías. Hacienda ha puesto en marcha un mecanismo denominado “reserva de nivelación”. Este beneficio tributario permite a una pyme “guardar” beneficios para compensar posibles pérdidas en los próximos cinco años. La reserva tiene un límite del 10% de la base imponible (es decir, de los beneficios), con un máximo de un millón de euros. Así, una empresa puede optar por no tributar por estos beneficios. Un ejemplo: una pyme que gana 100.000 euros pagará 25.000 euros por el impuesto sobre sociedades, el 25%. Sin embargo, en 2015 podrá optar por reducir su base imponible en el 10% (10.000 euros) y tributaría por 90.000, pagando 22.500 euros. Aunque si en los próximos cinco años no entra en pérdidas (o, mejor dicho, bases imponibles negativas) tendría que abonar los 2.500 euros de diferencia. Así, este fondo de reserva puede minorar el tipo efectivo de las pymes del 25% al 22,5%.

La única excepción al gravamen del 25% en el nuevo impuesto sobre sociedades beneficia a las empresas de nueva creación. Para ellas se mantiene el tipo reducido del 15% establecido ya por la Ley de Emprendedores. Ese gravamen se aplicará a los primeros 300.000 euros de base imponible y será del 20% para el exceso de dicho importe durante dos años: el primer ejercicio con base imponible positiva y el siguiente.

Las pymes, además, también se ven afectadas por los cambios generales en el impuesto de sociedades. Especialmente reseñables son la eliminación de algunas deducciones y la creación de la reserva de capitalización, que puede reducir en otros dos puntos el tipo efectivo para estas empresas, hasta el entorno del 20,25%.

A partir del próximo año desaparece la deducción por inversión de beneficios que podían aplicarse las entidades con un importe neto de la cifra de negocios inferior a diez millones de euros. Como apunta el Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF), puede resultar fiscalmente interesante anticipar inversiones en 2014 con cargo a los beneficios para aprovechar la vigencia del incentivo fiscal.

Fuera del marco de la reforma tributaria, el Ejecutivo no ha prorrogado en los Presupuestos del próximo ejercicio el beneficio fiscal para pymes y autónomos por mantenimiento o creación de empleo, un incentivo que se venía aplicando desde 2009. Hacienda defiende que las rebajas impositivas que contempla la reforma fiscal resultan suficientemente intensas para justificar la eliminación de un incentivo tributario que tenía un impacto de 57 millones para las pymes.

Autónomos:

Los trabajadores por cuenta propia tributan en el IRPF y, por lo tanto, se beneficiarán de la reducción de los tipos impositivos. Además, el proyecto de ley que aprobó el Gobierno contemplaba que la retención actual del 21% que sufren con carácter general los trabajadores por cuenta propia bajase al 20% el próximo año y al 19% el siguiente. Sin embargo, en la tramitación parlamentaria se estableció que el descenso fuera más intenso. Así, la retención caerá al 19% en 2015 y se fijará de forma definitiva en el 18% a partir de 2016.

En cualquier caso, estas rebajas no llegan a compensar la subida de las retenciones practicada por el Ejecutivo en el pasado. En septiembre de 2012, el actual Gobierno de Mariano Rajoy elevó del 15% al 21% la retención para los autónomos, un incremento que debía mantenerse hasta 2013. Sin embargo, las necesidades de financiación de la Administración llevaron al Ejecutivo a prorrogar el tipo del 21%. Aun así, para los autónomos con menores recursos, el Ejecutivo rebajó en julio los límites, que pasaron al 15% siempre que la renta fuera inferior a 15.000 euros y supusiera al menos el 75% de los ingresos del contribuyente.

Los nuevos autónomos también cuentan con una reducción del 20% por el rendimiento de actividades económicas durante los dos primeros ejercicios de actividad. Por otro lado, hay cambios en el sistema de módulos, que se vuelve más restrictivo en este ejercicio. Se reduce el umbral para poder tributar por este sistema, desde un máximo de 450.000 euros de ingresos y 300.000 de gastos a 150.000 euros por cada concepto. Además, no se pueden acoger a los módulos los autónomos que facturen menos de un 50% del total a personas físicas (es decir, los que facturan a otras empresas) ni las actividades relacionadas con la construcción: albañiles, fontaneros, instaladores, carpinteros, cerrajeros o pintores.

Despido:

El anteproyecto de ley de reforma fiscal contemplaba fijar un mínimo exento en la indemnización por despido de 2.000 euros por año trabajado. En la práctica equivalía a un salario de 20.000 euros anuales. Esta medida fue muy criticada tanto por los agentes sociales como por todo el arco parlamentario. Ante tanta oposición, el Ministerio de Hacienda reformuló su propuesta, aunque mantuvo su idea inicial de que las indemnizaciones por despido deben tributar, como lo hacen en todos los países europeos salvo en Francia. El Gobierno de Mariano Rajoy siguió el ejemplo de Navarra y estableció una exención global de 180.000 euros. Así, en lugar de fijar un límite anual de 2.000 euros se optó por establecer un umbral para el conjunto de la indemnización. Esta fórmula se vio con mejores ojos desde los sindicatos porque la mayor parte de los despedidos no alcanza ese umbral y, por lo tanto, no deberán tributar.

La nueva tributación se aplica a todas las indemnizaciones por despido producidas a partir del pasado 1 de agosto, fecha en la que el Consejo de Ministros aprobó la reforma fiscal. Por ejemplo, un contribuyente que reciba tras ser despedido 200.000 euros, tributará por 20.000 euros en el impuesto sobre la renta. Además, ese importe tendrá, con carácter general, derecho a la reducción por rentas obtenidas de forma irregular y con un periodo de generación superior a dos años. Actualmente, la reducción es del 40%, pero con la reforma fiscal se reduce al 30%. Así, siguiendo el ejemplo propuesto, la parte de indemnización que se imputaría como rendimiento del trabajo en el IRPF se situaría en los 14.000 euros.

Con la anterior legislación, las indemnizaciones por despido solo tributaban si superaban el máximo que marca la ley (los 45 días por año trabajado antes de la reforma laboral y los 33 días tras la reforma).

Empresas:

España cuenta con un tipo nominal del impuesto sobre sociedades del 30%, que representa el séptimo porcentaje más elevado de la Unión Europea. Las empresas llevan años reclamando la reducción de este gravamen y la reforma fiscal recoge la propuesta. El tipo nominal bajará al 28% en 2015 y quedará definitivamente fijado en el 25% a partir de 2016.

La rebaja de tipos se acompaña con otras medidas como la supresión de incentivos fiscales. Por ejemplo, desaparece la deducción por reinversión –una de las más relevantes del impuesto– y por medioambiente. Además, se elimina la deducibilidad de las pérdidas por deterioro del inmovilizado material, del intangible (incluyendo el fondo de comercio) y de las inversiones inmobiliarias. El Registro de Economistas Asesores Fiscales_(REAF) apunta que siempre es recomendable revisar a fin de año el valor de los activos para ver si se han deteriorado, sin embargo, apunta que es especialmente acuciante hacerlo en 2014 porque el deterioro contable ya no será deducible.

El informe de los expertos liderados por el catedrático de Hacienda Pública Manuel Lagares proponía eliminar casi todas las deducciones, sin embargo, el Ejecutivo no ha ido tan lejos. Por ejemplo, mantiene y mejora los incentivos fiscales para las empresas que inviertan en I+D+i. Las compañías que destinen cuantías superiores al 10% de su cifra de negocio a I+D podrán elevar de tres a cinco millones de euros anuales el importe monetizable de la deducción.

Uno de los principales cambios que ha registrado en los últimos años el impuesto sobre sociedades se mantiene con la reforma fiscal. Se trata del límite a la deducibilidad de los gastos financieros. Hasta 2012, las compañías podían deducirse sin restricción alguna los intereses pagados por los préstamos. Esto cambió y se fijó un límite equivalente al 30% del beneficio operativo. La restricción permanece. Hacienda entiende que el excesivo endeudamiento empresarial se debe, en parte, a que el sistema fiscal incentivaba la financiación ajena. Por ese motivo mantiene el límite a la deducción y, además, establece un nuevo incentivo para fomentar la capitalización de las empresas. Las compañías tendrán derecho a una minoración del 10% de la base imponible por el incremento de los fondos propios.

La reforma del impuesto sobre sociedades tiene en cuenta que el déficit público en España, que cerrará este año en el 5,5%, debe reducirse al 2,8% en 2016. Por ello, se prorrogan medidas temporales como los tipos incrementados de los pagos fraccionados o la rebaja de la deducción del fondo de comercio. Sobre la compensación de bases imponibles negativas, en 2015 se mantiene el límite del 50% y del 25% para empresas con cifra de negocios superiores a 20 y 60 millones, respectivamente. En 2016, el umbral será del 60% para todas las empresas y, en 2017, del 70%.

Información elaborada por Jaume Viñas, Nuño Rodrigo, Cecilia Castelló, Pablo Martín Simón y Miguel M. Mendieta.

Fuente: Cincodias.com (21/11/14)

Radiografía del despido: España tiene uno de los costes más altos del mundo y Dinamarca el más barato

despidoEl coste medio por despido en España en 2013 fue el equivalente al salario correspondiente a 17,4 semanas, es decir, la indemnización media se acercó a la suma de 4 sueldos mensuales, según informa el ‘Anuario sobre Competitividad Mundial 2014-2015′ que ha elaborado el Foro Económico Mundial.

Además, en términos generales el mercado laboral español es de los más ineficientes del mundo. El Instituto de Estudios Económicos ha informado de que la eficiencia del mercado laboral español ocupa el puesto 100 de 144 economías analizadas.

En lo que se refiere al coste por despido, España ocupa el puesto 86 con una media de indemnización que equivale a 17,4 semanas de salario. Justo por delante de España aparecen países como Rusia o Argelia con una indemnización equivalente a 17,3 semanas.

¿Dónde es más barato despedir?

En el primer puesto del ranking aparece un país cuyo mercado laboral se utiliza en muchas ocasiones como ejemplo de un mercado ‘cuasi-óptimo’. Este país es Dinamarca, donde el coste por despido equivale a cero semanas de sueldo.

Otros tres países registran un coste por despido igual al de Dinamarca, estos son: Nueva Zelanda, Puerto Rico y EEUU. En el quinto puesto aparecen Austria, con un coste por despido equivalente a dos semanas de salario y Singapur con tres semanas.

¿Dónde es más caro?

Entre los Estados en los que el despido es más caro aparece Zimbabwe con un coste por despido equivalente a las 82,3 semanas de salario. Sierra Leona, Indonesia y Zambia son otros de los países en los que el coste por despido es más elevado.

El coste por despido en semanas de salario. Fuente: The World Economic Forum

Fuente: Eleconomista.es (14/11/14)

Ucrania confirma la desaparición del 90% de sus reservas de oro

lingotes oroLa gobernadora del Banco Nacional de Ucrania (BNU), Valery Gontareva, ha confirmado que la cámara de reservas de oro del país está casi vacía. Una historia que recuerda al oro de Moscú español, pero cuyo destino podría haber sido muy diferente: Nueva York.

En una entrevista concedida esta semana a una televisión del país, la gobernadora alertó de que “casi no queda oro en las bóvedas del banco central, apenas un 1% de todas las reservas del Estado”.

El rumor saltó a los medios el pasado 9 de marzo, cuando el diario prorruso Isrka-News publicó que el país estaba organizando vuelos no registrados con destino a EEUU para transportar el oro. En esos días, los manifestantes ucranianos se hacían fuertes en las calles de Kiev y el Parlamento había destituido al presidente Viktor Yanukovich, por “abandono de sus funciones constitucionales”.

La península de Crimea todavía no había declarado su independencia, pero Kiev ya se había alineado de parte de las potencias occidentales y había dado la espalda a Rusia. “Considero que es más que probable que ese oro haya sido trasladado a la Fed de Nueva York”, explica Guillermo Barba, economista experto en metales preciosos, “pero el lugar es lo de menos, lo importante es que les saquearon”.

Unas semanas antes, en febrero, el Consejo Mundial de Oro (WGC, por sus siglas en inglés), publicó las reservas mundiales del metal en el mundo y Ucrania aparecía con 42,3 toneladas de oro bajo su propiedad: un 8 por ciento del total de las reservas del país. Actualmente, según confirmó Gontareva, sólo queda un 1 por ciento de las reservas del país en oro.

De este modo, unas 37 toneladas de oro han volado del país, aunque Ucrania no ha publicado su destino. El escenario que planteó hace ocho meses el diario prorruso Isrka-News parece confirmarse ahora. Según sus informaciones, los vuelos se produjeron a las dos de la madrugada y no fueron registrados de forma oficial.

A falta de que Ucrania publique los datos oficiales del montante de oro que había en las bóvedas del Banco Nacional, un cálculo de la cantidad desaparecida, a precios de mercado, podría ascender por encima de los 1.500 millones de dólares.

Fuente: Eleconomista.es (14/11/14)

Los módulos de transportistas para 2015 se mantienen igual, pero en 2016…


2015-2016
Los módulos del IVA e IRPF se mantienen idénticos a los de 2014.
A partir de 2016 sólo se podrán acoger a dicho régimen los transportistas que no facturen más de 75.000 euros anuales a empresas.
El Ministerio de Economía y Hacienda ha elaborado el Proyecto de Orden por la que se desarrollan para el año 2015 el método de estimación objetiva del IRPF y el régimen especial simplificado del IVA (coloquialmente denominado régimen de módulos) para su próxima aprobación y publicación en el BOE.

Cabe recordar que para 2015 es el último año en que se mantiene el límite máximo de 300.000 euros de facturación en el año anterior para poder continuar acogido a dicho régimen. Por el contra, a partir de 2016 se reduce sensiblemente el límite máximo que permite acogerse a dicho régimen, ya que se establece un límite de facturación anual en el año anterior de 150.000 euros, y siempre que su facturación a empresas o profesionales no supere los 75.000 euros, lo que prácticamente expulsará del régimen de módulos a la mayor parte de los transportistas autónomos que en la actualidad tributan por dicho régimen.

En el proyecto de Orden de módulos para 2015 se mantiene idéntico el importe de los módulos que se aplican este año. Así, por lo que se refiere al sector del transporte en sus diferentes subsectores, el proyecto establece lo siguiente:

  • En el IRPF todas las actividades mantienen los mismos módulos establecidos en 2014, previéndose una reducción general en el rendimiento neto de un 5% aplicable tanto al año 2014 como a 2015. En consecuencia los módulos de IRPF de las actividades de transporte de mercancías (722 y 849.5) y de transporte de viajeros (721.1 y 721.3) quedarían como sigue:

    Transporte de mercancías:
    10.090,99 euros de personal no asalariado, 2.728,59 euros de personal asalariado y 126,21 de carga del vehículo.

    Transporte de viajeros en autobús:
    16.016,97 euros de personal no asalariado, 2.981,02 euros de personal asalariado y 121,40 de asiento del vehículo.
  • En el IVA, se mantienen también los mismos módulos que en 2014. En consecuencia los módulos del IVA de las actividades de transporte de mercancías (722 y 849.5) y de transporte de viajeros (721.1 y 721.3) quedaría como sigue:

    Transporte de mercancías:
    4.149,99 euros de personal empleado y 388,55 de carga del vehículo.

    Transporte de viajeros en autobús
    : 1.700,62 euros de personal empleado y 79,72 de cada asiento del vehículo.

Fuente: Fenasdismer.es (19/11/14)

Más información:

Suba el sueldo a su plantilla sin gastarse un euro más

subida sueldoGracias a los beneficios fiscales de los programas de retribución flexible, los trabajadores pueden ver cómo se incrementa su salario neto sin que aumente el gasto de personal en la pyme.

Estamos inmersos en una época en la que los salarios o se han congelado o se han reducido, pero los trabajadores de una pyme siguen necesitando incentivos para que no se vean tentados a irse a la competencia. Una buena manera de retener talento y aumentar la productividad es a través de la retribución flexible, una fórmula que permite a los empleados ver cómo su salario neto se incrementa gracias a los beneficios fiscales que lleva aparejados.

Algunos de sus gastos habituales, como la guardería de sus hijos o el abono transporte, son pagados a través de la nómina. El desembolso está ahí igualmente, pero el hecho de restarlo directamente de la nómina hace que esa parte del sueldo esté exenta de pagar el IRPF correspondiente y, por lo tanto, aumente el monto que recibe finalmente el empleado, según explica Mª Luisa Oliva, directora del área de retribución flexible de la consultora Mercer. Se trata, por tanto, de reducir el salario bruto imponible para aumentar el neto, una ingeniería fiscal también apta para las pymes y sus trabajadores.

La empresa obtiene a cambio un aumento de la productividad de los trabajadores

El hecho de que estos gastos se paguen directamente desde la nómina diferencia la retribución flexible de los beneficios sociales, otra fórmula que aplican las empresas para ofrecer un plus a su personal. Es el caso de una cantina o una pequeña guardería en la oficina, que además no tendrá ningún sentido ni aliciente para aquellos trabajadores sin hijos. Por eso, es importante que cada empleado pueda diseñar su propia política de retribución flexible.

“Para la empresa no supone más dinero, pero sí debe modificar las nóminas indicando qué parte del sueldo se destina a esta fórmula”, explica Manuel Asla, director de márketing de Edenred. La única limitación es que esos fondos no pueden superar el 30% del salario bruto anual, aunque sí es posible acumularlo todo en un único mes.

Para evitar que este trámite administrativo se convierta en un problema para el departamento correspondiente de la pyme, lo ideal es determinar, a principios de año, qué capítulos son los que cada empleado desea implementar y así su nómina será todos los meses igual. Pero para que sea realmente útil, no debería ser un programa cerrado, puesto que, por ejemplo, puede que el trabajador quiera comprar un portátil en junio porque se le acaba de estropear.

No obstante, también es posible ofertar otro tipo de iniciativas sin beneficios fiscales, pero con impacto en sus bolsillos. Gracias a la economía de escala, una empresa puede negociar descuentos especiales para sus trabajadores. Sin embargo, cuanto más pequeña sea la pyme, más difícil le resultará conseguir acuerdos interesantes. En este caso, puede acudir a consultoras que cuentan con paquetes especiales para pymes y que han sido previamente negociados para ellas.

Otra opción es firmar acuerdos con otras firmas próximas. Por ejemplo, un descuento en el restaurante más cercano para que los empleados coman allí.

Los productos más solicitados* Guardería: Todos los padres con hijos menores de 3 años pueden beneficiarse de los cheques guardería. Es la fórmula preferida por los trabajadores por el ahorro que les supone. Además, ayuda a conciliar vida familiar y profesional.

* Salud: Un seguro de salud para el trabajador, su cónyuge y sus hijos no está sujeto a tributación fiscal, con un límite de hasta 500 euros anuales por cada asegurado.

* Comida: Vales para restaurantes o supermercados, adheridos a estas promociones, son la opción más extendida. La cuantía no puede superar los 9 euros diarios.

* Transporte: Un empleado con un sueldo de 23.650 euros se ahorraría un 29% en la compra del abono mensual de transporte público con un precio de 55 euros. El límite son 1.500 euros al año.

* Formación: Los cursos están fiscalmente exentos, siempre que tengan relación con las actividades desarrolladas o las características del puesto de trabajo.

* Coche: También es posible disponer del coche de empresa para uso particular. En este caso, se considera retribución en especie y se calcula aplicando el 20% anual del valor de mercado del vehículo.

* Informática: Ordenadores, tabletas o smartphones , con acceso a Internet, también se pueden comprar a través de esta fórmula, aunque sean para uso personal.

Fuente: Expansion.com (18/11/14)

Pagar más si la cuchilla es rosa

azul-y-rosaEl Ministerio de Economía francés investiga desde hace dos semanas si en los expositores de los supermercados galos las cuchillas de afeitar rosas son más caras que las azules. Aunque la iniciativa puede parecer peregrina, París quiere verificar si existediscriminación de género en las políticas de precios y si esta práctica está generalizada. La mecha la ha encendido el colectivo feminista Georgette Sand, que ha denunciado que en las grandes superficies del país el mismo producto en su versión femenina es bastante más caro que el dirigido a ellos.

La asociación ha comparado etiquetas y ha constatado que “en los artículos de uso cotidiano las mujeres pagan más de manera sistemática”. El ejemplo que más ampollas ha levantado es el de la cadena Monoprix. En sus expositores un paquete de cinco maquinillas de afeitar rosas cuesta 1,80 euros mientras que el mismo pack, en tono azul y con cinco cuchillas más, fija un coste de 1,72 euros para ellos.

El colectivo cita otros ejemplos, como los desodorantes o los cepillos de dientes, donde el precio se eleva sólo por el tono del mango. En el caso de las cremas la diferencia de precio podría justificarse en el hecho de que los componentes son distintos, pero en el caso de las cuchillas las francesas no se explican el porqué del incremento. “Dicen que son más baratas para los hombres porque ellos las consumen en mayor medida”, denuncian.

La maquinilla se ha convertido ya en el icono de un movimiento ciudadano contra el escándalo de la tasa rosa. En Change hay una petición con más de 20.000 firmas para que la citada cadena acabe con este “impuesto femenino”, la responsable de Igualdad se ha reunido con miembros del colectivo y el ministro de Economía y el secretario de Estado de Comercio investigan el fenómeno.

También en España

Esta ‘women tax’ no es exclusiva de Francia. Según ‘Forbes’, las americanas pagan 1.300 dólares más al año que los hombres por productos similares pero dirigidos a ellas. Según la organización de consumidores Facua, en España es complicado encontrar productos idénticos en los que sólo varíe el tono. “Las marcas argumentan esa diferencia de precio en el hecho de que los componentes o el diseño son diferentes”, explica a Mercados Rubén Sánchez, su portavoz.

Este suplemento ha visitado varias de las principales cadenas de supermercados en España para comprobar si, en las secciones de higiene personal, sus marcas blancas también acusan diferencia de precio. De las cinco superficies visitadas, todas tenían una variación en el coste de los productos, aunque, al contrario que en Francia, en varios casos algunos artículos dirigidos a ellos eran más caros que su versión femenina.

Una de estas cadenas justificaba a MERCADOS esta brecha de género en el hecho de que la política de precios se rige en función de la oferta y la demanda. “Si se vende más, se encarece; y si se vende menos, se abarata. En este caso es cierto que hay más demanda femenina de artículos de higiene”, explican.

Puro marketing

En España las organizaciones de consumidores como OCU o Facuano han registrado denuncias sobre este supuesto impuesto femenino. “A la hora de pasar por caja lo que entra en juego es la imagen de marca. Aunque el coste de elaboración del producto sea el mismo la demanda es diferente”, explica Rubén Sánchez.

Para José Blázquez Jiménez, experto en Marketing y Empresas de la Universidad Europea de Madrid, la brecha de precio no la motiva el sexo del consumidor sino el valor subjetivo que éste le da al producto. “Las mujeres se preocupan más por el cuidado personal, valoran estos productos más que los hombres y están dispuestas a pagar más”, explica.

Ese detalle no escapa a las empresas, que “analizan el perfil de los consumidores y cuánto están dispuestos a desembolsar por un artículo. El coste de producción y la inversión publicitaria puede ser el mismo, pero el hecho de que ellas compren más o estén dispuestas a dejarse más dinero ya justifica el encarecimiento”, explica el portavoz de Facua.

Fraude legal

Es una discriminación “pero no sexista”, que ocurre también con los productos dirigidos a los adultos y a los niños. Más que una tasa rosa, existe una tasa marketing. “Es un fraude pero legal, propio de la sociedad de consumo. En función del perfil del comprador y de su poder adquisitivo se marca la etiqueta. Ocurre con la alimentación. Hay consumidores que prefieren gastar el doble por un pan gourmetque por una barra en una panadería, aunque los ingredientes sean idénticos”, explica Sánchez.

Fuentes del sector consultadas por MERCADOS coinciden en que la apariencia eleva el coste a la hora de fijar la política de precios. “Puede ser que la mujer valore atributos como la forma o el color y que esté dispuesta a pagar más por algo más atractivo. Si en Francia un cepillo de dientes rosa es más caro que uno azul, siendo idénticos, es porque la francesa valora el tono. Si dos maquinillas de afeitar fueran iguales ninguna mujer pagaría más por el mismo producto”, explica Blázquez.

En Francia las explicaciones no convencen y mientras el Gobierno investiga el fenómeno, la rebelión femenina crece. Hasta se ha creado hasta un canal en Twitter (womentax) en el que las consumidoras añaden precios a esta comparativa y siguen alimentando la polémica.

Fuente: Elmundo.es (16/11/14)

Los riesgos de las redes sociales enredan a los juristas

redes socialesLa exposición de los profesionales del mundo legal en sus cuentas de Facebook o Twitter puede generar problemas inesperados. A nivel internacional proliferan normas de uso para evitar malas prácticas.

En Texas, un abogado pide un aplazamiento por la muerte de su padre y el juez del caso descubre a través de Facebook que, en realidad, estaba de fiesta. En Inglaterra, un magistrado se ve obligado a renunciar a su cargo por comentar en Twitter cuestiones relacionadas con los casos que lleva.

Son sólo algunos ejemplos de cómo las redes sociales están abriendo una brecha en el ámbito de la Justicia, donde esta nueva forma de comunicación plantea situaciones inéditas, fuera y dentro de nuestras fronteras. Un mal uso de las redes sociales puede comprometer la carrera de los profesionales del derecho que deciden lanzarse a ellas sin ser conscientes de los riesgos que traen aparejados.

Cada vez es más habitual ver normas de actuación para profesionales. Es el caso de la International Bar Association (IBA), la principal organización mundial de abogados, que ha publicado este año un código de conducta, alertando de que las redes sociales proporcionan oportunidades, pero también riesgos para los profesionales del ámbito jurídico.

En su listado de recomendaciones a abogados, la IBA incluye cuestiones como que, antes de aceptar una amistad en una red social, se compruebe cómo ello puede afectar en el futuro a su ejercicio profesional si se trata de clientes, jueces u otros abogados; que antes de comentar algo se piense si puede dañar su reputación; que se configure convenientemente la privacidad de cada cuenta –aunque no garantice su seguridad total–; o que se tenga en mente si un comentario puede dar lugar a malentendidos.

Otra precaución debe ser la de no publicar opiniones que puedan revelar un posicionamiento sobre algún tema que pueda ser contrario al que defiende su cliente, causando con ello un conflicto de interés. Tampoco pueden olvidar las normas que rigen la profesión en cada jurisdicción a la hora de hacer publicidad de sus servicios, así como tener en cuenta que un post publicado por un abogado o un despacho puede ser entendido como un asesoramiento o consejo legal, cuestión que conviene que sea aclarada.

Por otro lado, la IBA advierte de otros riesgos, como el de no respetar la confidencialidad con el cliente. Pone un ejemplo: un letrado puede estar ofreciendo información en redes sociales acerca de dónde se encuentra en un momento determinado, revelando con ello que está ofreciendo asesoramiento legal a un cliente que desea mantener este extremo en secreto. También recuerda que no es seguro intercambiar información con clientes a través de las redes. En este sentido, en España la Agencia de Protección de Datos catalana desaconsejó el uso de WhatsApp entre abogados y clientes.

Vida privada

Asimismo, recomienda ser cuidadoso con la información que ofrecen sobre sí mismos porque, aunque tienen derecho a una vida privada, deben ser conscientes de que en las redes sociales su actividad diaria y sus opiniones están más expuestas. Y anima a los despachos de abogados a que establezcan normas de uso de estas nuevas vías de comunicación para sus empleados, explicándoles los riesgos a los que se exponen.

Muchas de estas reglas para abogados serían perfectamente aplicables a otros profesionales del derecho, como jueces o fiscales, que corren riesgos similares en cuanto a su reputación, imparcialidad o confidencialidad.

De hecho, algunos ya se han visto en problemas por un mal uso de las redes. Es el caso del fiscal de la Audiencia Nacional Carlos Bautista contra el que la Fiscalía General del Estado abrió una investigación el pasado mes de marzo por las críticas vertidas contra sus compañeros, cargos públicos y fuerzas de seguridad del Estado a través de un perfil falso de Twitter.

En EEUU, se ha llegado a cuestionar la imparcialidad de un juez por tener de amigo en Facebook a un abogado que es parte en un proceso sobre el que el magistrado debe decidir. En Reino Unido, no existe una guía sobre esta materia, pero en el código ético de la judicatura incluye algunas recomendaciones al respecto.

En este caso, se trata más bien de precauciones para proteger la seguridad de sus miembros, evitando que den información personal que pueda ponerles en riesgo. También hace mención al uso de blogs, señalando que en ellos no deben identificarse como jueces y, en todo caso, deben evitar expresar opiniones que puedan poner en duda su imparcialidad.

Algunos casos sonados:

Miembro de un jurado
En Reino Unido, una mujer, Joanne Fraill, en la imagen, que formaba parte del jurado, echó por tierra un caso sobre drogas y corrupción de millones de libras por chatear con el acusado por Facebook. La corte de Manchester le condenó en 2011 a una pena de ocho meses de cárcel por desacato al tribunal. Se trataba del primer caso en el que se condenaba a un miembro de un jurado por usar Internet para contactar con el acusado.

Amigos en Facebook
Un juez fue recusado en Estados Unidos por ser amigo en Facebook de uno de los letrados del caso. El abogado defensor puso de manifiesto esta relación entre el letrado de la acusación y el juez, señalando que podía afectar a la imparcialidad del juicio. En un dictamen de noviembre de 2009, el Comité Consultivo de Ética Judicial de Florida prohibía a los jueces aceptar en redes sociales amistades de abogados que puedan actuar ante ellos.

El magistrado tuitero
Un magistrado renunció en Inglaterra a su cargo tras ser acusado de tuitear sobre los casos que se estaban estudiando en el tribunal que él presidía. En un tuit decía: “A punto de escuchar la declaración de tres ladrones de Manchester para saber si se mantiene la prisión preventiva o no”. Y en otro: “Llamado a la corte hoy para juzgar a los arrestados ayer por la noche. Supongo que estarán en su mayoría borrachos, pero nunca se sabe”.

Abogado pillado en una mentira
En Estados Unidos, la jueza de Texas, Susan Criss, en la foto, aficionada a las redes sociales, sacó los colores a un abogado que pidió un aplazamiento debido a la muerte de su padre. La juez había descubierto en el perfil de Facebook del letrado toda una serie de actualizaciones de su estado en las que se ponía de manifiesto que mentía y que había pasado la semana bebiendo, saliendo por la noche y yendo a fiestas.

Fuente: Expansion.com (18/11/14)

China fleta su primer tren de mercancías directo a España

tren-china-espanaChina fleta su primer tren de mercancías directo a España

El tren, con 82 contenedores normalizados, tardará 21 días en cubrir más de 10.000 kilómetros de distancia entre tierras chinas y españolas, en los que cruzará otros seis países (Kazajistán, Rusia, Bielorrusia, Polonia, Alemania y Francia).
En ese tiempo, los contenedores tendrán que ser transbordados al menos tres veces, por culpa de los diferentes anchos de vía: entre China y Kazajastán, entre Rusia y Polonia, y entre Francia y España.

Desde 2012 DB y RZD, las operadoras públicas alemana y rusa ya vienen colaborando para asegurar que el tránsito de trenes entre Extremo Oriente y Europa central fuese lo más fluido posible.

En la actualidad Trans Eurasia Logistics, la joint venture formada por ambas  empresas, ofrece hasta rutas distintas a sus clientes, que conectan Alemania con Moscú y, desde allí, con China (a través de Kazajastán o Mongolia, alternativamente) y el puerto ruso de Vladivostok.

Sólo en una de esas rutas, entre el nudo de Duisburg (Alemania) y China, la buena acogida por parte de los clientes de esta peculiar alianza le permite ofertar hasta cuatro trenes semanales por sentido desde el pasado mes de septiembre.

Esos servicios, con origen o destino en el occidente de China, ya rozaban los 8.000 km de recorrido. Al añadir la distancia entre Alemania y España, y conectar con un centro logístico situado en la parte más oriental del gigante asiático, este nuevo servicio se convierte así, probablemente, en el de mayor longitud de recorrido del mundo. Un hub para mayoristas Yiwu es el mayor mercado de venta al por mayor del mundo, situación que ha motivado a las autoridades chinas a lanzar este servicio de enlace con Europa, uno de sus principales mercados.

“La nueva línea abre un canal más eficiente para que los productos de Yiwu viajen al extranjero y así reducir la gran dependencia en el transporte marítimo y aéreo”, destacó a la agencia Xinhua el encargado de aduanas local Lin Jiang. España, desconectadaPese a que la nueva línea de alta velocidad entre Barcelona y Francia fue diseñada precisamente para permitir el tránsito de trenes de mercancías a través de los Pirineos sin necesidad de transbordo (o de usar vagones con capacidad para cambiar de ancho), su utilización viene siendo prácticamente resuidual debido a varias limitaciones normativas y de diseño, pero sobre todo por la falta de destinos.

Eso implica que cualquier carga de contenedores que entre por Francia y que tenga por destino en España cualquier otro lugar que no sea Barcelona, deberá ser transbordado antes de cruzar la frontera, o en el propio puerto de esta ciudad.

Con el objetivo de facilitar las posibilidades de los tráficos internacionales sin necesidad de esos transbordos, España está extendiendo en la actualidad el ancho de vía internacional hacia el sur, desde Barcelona y hasta Valencia (en el conocido como Corredor Mediterráneo).

Fuente: Eleconomista.es (18/11/14)