Seúl dejará dormir la siesta a los empleados públicos

ostrich_pillow_4932_635xGoogle, Nike y AOL ofrecen desde hace tiempo la posibilidad de que sus empleados duerman la siesta. Ahora en Corea del Sur, país conocido por tener las jornadas laborales más largas del mundo, la alcaldía de Seúl permitirá a sus empleados una pequeña cabezada después de comer para intentar aumentar la productividad durante los calurosos meses de verano.

A partir de agosto, a los funcionarios de la ciudad se les permitirá dormir durante una hora como máximo, siempre y cuando recuperen el tiempo perdido y avisen a sus supervisores de sus intenciones cuando llegan al trabajo. Los empleados podrán utilizar las salas de reuniones vacías para descansar. Además el ayuntamiento tiene previsto habilitar más espacios en los que se pueda dormir un rato.

«Algunas personas se quedan dormidas delante del ordenador después de comer lo que, además de no causar una buena impresión, reduce la productividad», explica Kim Ki-bong, miembro del Departamento de Recursos Humanos del Ayuntamiento de Seúl. «Una breve cabezada es buena para reducir la fatiga y para la salud», añade.

Mientras el ayuntamiento de la capital surcoreana espera mejorar la productividad de su personal después de que se haya demostrado que la siesta aumenta los niveles de energía y la creatividad, las autoridades de otros organismos y los empresarios exigen una reforma radical de la semana laboral para hacer frente a los retos demográficos.

La semana pasada el multimillonario mexicano Carlos Slim aseguró que los empleados deberían trabajar tres días a la semana y jubilarse a los 70 o a los 75 años.

El Ayuntamiento de Seúl espera que esta nueva medida sea bien acogida por sus 10.000 empleados, algunos de los cuales buscaban un sitio para dormir a la hora de comer por el cansancio acumulado debido a las duras jornadas laborales. De hecho, los clubes nocturnos de la ciudad han registrado un aumento de la demanda de habitaciones durante las horas centrales del día.

Los más escépticos creen que la estricta cultura empresarial de Corea del Sur hará que muchos empleados eviten pedir permiso a sus superiores para dar una cabezada . Por ese mismo motivo, tampoco piensan que la costumbre vaya a extenderse al sector privado.

Los surcoreanos están entre los ciudadanos más adictos al trabajo del mundo; de hecho, en 2012 trabajaron una media de 2.092 horas, según la OCDE. El dato sitúa a este país en el tercer puesto de la lista a nivel mundial. No obstante, la productividad por hora trabajada es tan sólo del 66%, según la media de la OCDE, menos de la mitad que en EEUU. Aunque la siesta aumentaría la jornada laboral, también incrementaría el número de horas de sueño de los surcoreanos, demasiado escasas según la OCDE.

Fuente: Expansion.com (25/7/14)

Más información:

Cataluña quiere implantar el cobro de 25 euros por urgencia hospitalaria

urgenciasLa Generalitat de Cataluña ha iniciado una ronda de contactos entre las comunidades autónomas españolas para lograr apoyos a su propuesta de implantar el pago en las urgencias hospitalarias. Según fuentes solventes, la administración catalana tiene muy avanzado un proyecto que contempla el pago de entre 15 y 25 euros a todos los usuarios que acudan a las urgencia hospitalarias.

Igual que ocurría con el euro por receta, el objetivo de la Generalitat con esta propuesta es doble. Por un lado, tiene una vertiente claramente recaudatoria, pero por el otro trata de desincentivar que las personas acudan a las urgencias de los hospitales y sean asistidas en los centros de atención primaria de la red pública. La Administración considera que en determinados momentos (por ejemplo, los episodios de gripe) se produce un abuso de las urgencias hospitalarias que además quedan colapsadas.

Aunque la Consellería de Salud no ha querido hacer ningún comentario sobre el asunto, remitiendo al Consejo de Política Fiscal y Financiera del día 31, elEconomista ha podido saber que el objetivo de este sistema de copago sería que este tipo de pacientes acudan a la atención ambulatoria donde, además, tiene un coste mucho menor. Según los últimos datos disponibles, una urgencia hospitalaria tendría un coste medio de 140 euros frente a 80 en los centros de atención primaria.

Todas las urgencias

Uno de los aspectos más problemáticos de la propuesta es discernir qué pacientes acuden a una urgencia hospitalaria de forma justificada y quién lo hace de forma abusiva. Por el momento, el modelo contempla aplicar el pago a todas las urgencias en hospitales, para ser lo más objetivo posible y evitar que sea un médico quien tenga que hacer una selección.

La medida es una propuesta diseñada por la Generalitat, pero la administración sanitaria catalana ya ha mantenido conversaciones con algunas comunidades autónomas dirigidas por el PP y con la Junta de Andalucía, en manos del PSOE. El objetivo de estos contactos es consensuarla y que no ocurra lo que sucedió con el euro por receta que fue aplicado primero en Cataluña y luego en la Comunidad de Madrid, pero el Gobierno lo recurrió ante el Tribunal Constitucional y suspendió su aplicación.

Ésta es una de las propuestas más polémicas que presumiblemente se debatirán en el próximo pleno del Consejo de Política Fiscal y Financiera previsto para el próximo día 31 de julio. En esa reunión está previsto discutir sobre un documento de trabajo con 255 medidas para reducir el gasto público en 2015.

Según el Ministerio de Hacienda, el texto es un listado de propuestas remitidas por las propias comunidades autónomas y que ha sido unificado por el Gobierno. De hecho, ha sido el ministerio quien ha remitido el documento final a las autonomías para que tengan oportunidad de analizarlo antes de la próxima semana.

Entre ellas, se encuentran el cobro por asistencia médica y urgencias; establecer tasas hoteleras en los hospitales; cobrar por faltar a citas programadas o no retirar las pruebas diagnósticas realizadas, e incluso recuperar el polémico euro por receta con el cobro de una cuantía mínima por la expedición de recetas a los pacientes.

Ajuste por vía de los ingresos

El cobro de 25 euros por urgencia hospitalaria se encuentra dentro de los nuevos ajustes que estudia la Generalitat de Cataluña para incluirlos en los presupuestos de 2015. El conseller de Economía, Andreu Mas-Colell, ya anunció que no piensa realizar más recortes en los servicios públicos y que los ajustes vendrán por la vía de los ingresos, es decir, nuevas tasas que deberán pagar los ciudadanos.

La medida también figura dentro del programa de actuaciones del departamento de Salud que dirige el conseller Boi Ruiz. Uno de los objetivos fijado en el Plan de Salud de Cataluña 2011-2015 es la reducción de las urgencias hospitalarias en un 10 por ciento en el ejercicio 2015.

Este plan se fija como meta “transformar el modelo de atención en urgencias para dar respuestas más adecuadas a las demandas de atención inmediata, con el objetivo de reducir el 10% de la frecuentación de urgencias hospitalarias dirigiendo las demandas de atención a niveles más adecuados y reduciendo la variabilidad en la utilización”.

De igual modo el departamento aspira a recortar costes y situarse en niveles de servicio del resto de España: “A pesar de la disminución, si se analiza el conjunto de urgencias hospitalarias tanto a cargo del sistema público como privado, Cataluña está por encima de la media del Estado con 635 visitas por cada 1.000 habitantes en comparación con las 586 visitas por cada 1.000 habitantes por término medio en el conjunto de España”.

Fuente: Eleconomista.es (25/7/14)

Un robot podrá negar el crédito

superordenadorLos superordenadores deciden ya si usted merece un crédito o cómo le irá a su próximo negocio.

En un futuro, quizá no muy lejano, a esa información se sumará la geolocalización. Así, quien nos atienda verá en pantalla dónde estamos exactamente y nos preguntará si queremos recibir la pizza allá donde estemos, en el trabajo, en casa… También dispondrá de un histórico de pedidos así como de las últimas compras que hemos realizado en otros  establecimientos. Como también le saltarán alertas por los últimos chequeos médicos que nos hayamos hecho, si las leyes así lo establecieran, podría aplicarnos un recargo -bien de nuestra compañía aseguradora, bien del servicio de salud…- por tener el colesterol alto, padecer obesidad…

De la misma manera, como dispondrá de información en tiempo real de últimos atracos y del nivel de seguridad de la zona en la que hay que entregar la pizza, incluso podría aplicar otra penalización por este motivo. Bien mirado, igual no hay que irse tan lejos -ni en el tiempo ni en el espacio- para ilustrar hasta dónde puede llegar el big data: los nuevos parquímetros de Madrid ya obligan a escribir el número de la matrícula del vehículo y castigan con una tarifa superior a aquellos vehículos más antiguos y  contaminantes.

Las noticias vuelan

El economista José García Montalvo nos recuerda otro caso real: “En Minneápolis, un señor acudió muy enfadado a un local porque le habían enviado a su hija de 16 años una serie de cupones descuento para productos de bebé. El responsable de la tienda se disculpó por el presunto error. Cuando semanas más tarde ambos se reencontraron por la calle y de nuevo el responsable del local fue a  disculparse, entonces el padre reconoció que en aquel entonces en su casa estaban pasando cosas que él desconocía. En conclusión, su hija estaba realmente embarazada.

El único problema fue que, por las búsquedas que estaba haciendo en Internet, el de la tienda se enteró mucho antes que el padre de la noticia”. García Montalvo, catedrático del departamento de Economía y Empresa de la Universidad Pompeu Fabra, explicó este caso en la inauguración de una jornada que la Fundación Ramón Areces dedicó días atrás a analizar el fenómeno del big data.

Bajo el lema De la investigación científica a la gestión empresarial, a este debate acudieron expertos de muy distinto perfil, representantes de universidades y de instituciones públicas y privadas. Entre todos, intentaron echar luz sobre una cuestión que está en boca de todos. Para Daniel Gayo, profesor titular de informática de la Universidad de Oviedo, con el big data pasa como con el sexo en la adolescencia: “Todo el mundo dice que lo hace aunque no sabe muy bien cómo se hace.

Nadie se atreve a decir que no lo practica para no ser menos que los demás, aunque lo haga poco y mal. Pero tampoco se atreve a preguntarle a nadie cómo funciona el tema para no quedar en evidencia”. En palabras del emprendedor español Óscar Méndez, CEO de Stratio, una firma con sede en Palo Alto que ha asesorado en temas de big data a muchas de las empresas incluidas en el Ibex 35, en el caso de Estados Unidos sólo el 3% de las compañías están desarrollando en realidad programas de big data. Eso sí, según Méndez, “las empresas mejor valoradas del mundo son también las que mejor uso hacen de sus datos: Google, Apple, Facebook…”

Un robot le niega el crédito

Sigamos con los ejemplos. La banca reconoce abiertamente que utiliza este sistema de gestión de los datos para eliminar el fraude, también para lo que ellos denominancredit scoring. Manuel Machado, de la consultora Deloitte, explica que “estas herramientas permiten, a partir de miles de indicadores, construirmodelos de riesgo a la hora de conceder un crédito”.

Digamos que el papel que antes asumía el responsable de la sucursal cuando solicitábamos un préstamo y que nos pedía la nómina, la declaración de la renta, el patrimonio…  ahora lo hace un superordenador que tiene en cuenta todo eso y otras muchas variables. Y la decisión, por supuesto, queda en las manos de ese algoritmo endiablado. Tampoco sorprenderá a nadie que muchas de las decisiones de compra y venta de acciones en los mercados bursátiles las tomen los robots.

Estos manejan tal volumen de información que son capaces de reaccionar ante cualquier noticia. Así ocurrió por ejemplo cuando vía Twitter saltó el bulo de que había muerto Barak Obama. Aunque se desmintió al momento, la bolsa de Nueva York perdió varios puntos en ese instante sin que nadie moviera un dedo. Esto fue así porque, entre las muchísimas variables que manejan esas máquinas, también se encontraba esa posibilidad, la muerte del presidente de EEUU. Deme sus datos, que ya luego…

Daniel Villatoro, data scientist de BBVAData &Analytics, reconocía en este encuentro sobre Big Data en Madrid que, “a nivel privado, se usan los datos de los clientes para ofrecerles mejores servicios, para hacer posible una segmentación comercial”. Así le sucedió a la chica embarazada de Minneapolis y así nos ocurre cada vez que Amazon nos recomienda un libro que no conocíamos -y lo mejor y más incomprensible es que termina acertando-.

En el caso de BBVA, maneja una media de 26 millones de operaciones reales en un día normal, ya sean pagos con tarjeta, extracciones de cajeros… Volcadas todas esas operaciones en un mapa de España en continuo  movimiento, podemos hacernos una idea real por ejemplo de la frenética actividad económica durante unas vacaciones de Semana Santa.

Cada movimiento es un punto de color que parpadea, estando las gasolineras representadas por el amarillo, los bares y restaurantes por el rojo, las compras de moda por el rosa, la alimentación por el verde… “Gracias al big data podemos calcular por ejemplo el impacto económico real que un evento como el Día del Orgullo Gay puede tener en Madrid. En este caso, basta comparar los movimientos registrados en un periodo de tiempo similar con el de esos días”.

O también es posible adivinar qué puntos interesan más en un mismo barrio a los turistas nacionales o a los  extranjeros. O ir aún más lejos: “El dueño de una tienda, por ejemplo, conoce a sus clientes, su zona y su sector. Pero hay otras muchas preguntas sobre ese negocio que BBVA podría responder sin problemas porque tiene una visión mucho más amplia. Desde qué nuevos productos y servicios podría ofrecer para vendermás, hasta qué horario le iría mejor, cómo podría fomentar la fidelidad de los clientes… Nosotros sabemos hasta la distancia que recorren los clientes desde sus domicilios para realizar una determinada compra”, apunta Villatoro.

Como la vida misma

Otra idea que no hay que pasar por alto para comprobar la fuerza del big data es que se mueve a partir de evidencias, mientras que las redes sociales muestran meras  intenciones no siempre reales. “Un usuario puede hacer clic en me gusta de Bon Jovi en Facebook, pero nosotros sabemos exactamente cuánto le gusta de verdad, cuando comprobamos que se ha gastado 20 euros en un disco de él”, explica este representante de BBVA Data & Analytics.

En este sentido, Óscar Méndez, el CEO de Stratio, está  convencido de que el big data es la “materia prima del marketing”. “¿Realmente los datos son dinero? Por supuesto. Spotify, Zapoos, Pandora, JustEat, WhatsApp ¿qué tienen en común y por qué valen tanto? Por sus datos, por los datos de sus usuarios, de lo que les gusta. Y lo mejor es que saben procesarlos muy bien con  algoritmos complicadísimos”.

Méndez avisa: “Antes de empezar a trabajar en esto de big data, yo recomendaría a las empresas que hagan un estudio de la madurez de uso de los datos que tienen”. Según este emprendedor español afincado en Palo Alto, hay tantos Internets como usuarios y, por ejemplo en el caso de un periódico, “a cada usuario podría ofrecérsele una portada totalmente personalizada, con su publicidad específica”. “Estamos desarrollando un proyecto con The Guardian y trabajando con 100, 200 ó 300 segmentos, pero se puede hacer uno para cada uno. Esto es lo primero que hay que usar en marketing: entrar en la burbuja de Internet de cada usuario”.

Es algo cuya efectividad comprobó Yahoo! hace ya siete años, como uno de los pioneros de esta revolución. Entonces, almacenó los datos de navegación de sus millones de usuarios y se gastó unos cuantos millones de dólares para lograr segmentar audiencias. Gracias a eso, logró aumentar en un 79% los clicks de enlaces recomendados, un 160% los clics en noticias y un 43% en principales búsquedas.

A la velocidad del rayo

Volvemos a casa para hablar de otra compañía española, la hotelera NH. En esta ocasión, se dedicó a cruzar datos de todo tipo y los comentarios de sus establecimientos en Tripadvisor y Booking, entre otras webs especializadas en sector viajes. Apartir de aquellos resultados, a los que llegó a través demotores semánticos, consiguió mejorar y lanzar campañas. “Es lo mejor de los medios digitales, que gracias al big data podemos hacer un seguimiento en tiempo real de la evolución de una campaña y realizar variaciones según los resultados obtenidos?, subraya el CEO de Stratio sobre el poder de estas herramientas. Otra de las propiedades del big data es su carácter predictivo.

En marketing y también en otras situaciones

Así, Google Flu fue capaz en varias ocasiones de anticipar en qué zonas del mundo iban a producirse brotes de gripe. También han logrado conocerse patrones de conducta y sobre todo de consumo según la meteorología… Un chiste tonto sobre esto último es el de un entrenador de fútbol que recuerda a sus chicos antes de un encuentro: “Sabemos que el equipo contrario ha estado recopilando datos sobre todos nuestros partidos anteriores. Así que, para destrozarles todas las previsiones de sus algoritmos, cuando vayáis a golpear el balón, no os olvidéis de hacerlo con la pierna contraria”. Para Óscar Méndez, “el futuro de big data pasa por una combinación de varios aspectos: hay que ser capaz de utilizar cualquier base de datos teniendo en cuenta los datos del pasado -tendencias anteriores- con la  información en tiempo real del presente y proyectar todo eso hacia el futuro. Y todo ello a gran velocidad. En la medida en que todo se simplifique y se puedan mostrar los resultados con aplicaciones más visuales, se extenderá. Es cuestión de tiempo. Hasta entonces, hay que seguir arriesgando. Y no hay nada más arriesgado que no arriesgarse. La mejor manera de predecir el futuro es crearlo”, concluye.

Fuente: Eleconomista.es (22/7/14)

La historia del Renault 4: el ‘Cuatro Latas’ nació para derrotar al mítico 2CV

renault4El Renault 4, también conocido como ‘cuatro latas’ en nuestro país, ha superado ya las cinco décadas de vida. Concretamente, fue en el año 1962 cuando salió a la luz un modelo que tenía la difícil misión de rivalizar con el Citroën 2CV.

Pero su historia se remonta a unos años antes. Resulta que en 1956, Pierre Dreyfus, presidente de la compañía, leyó en un diario que en Francia se preveía un aumento considerable de la tasa de natalidad. Sin más dilación, encargó a sus ingenieros la fabricación de un coche que habría de ser económico y muy útil, apto para la clase media de la época. Y así fue como, tras presentarse en el Salón de Paris a comienzos de la década de los 60, el Renault 4 finalmente se lanzaba al mercado en 1962.

Comenzaba la andadura de un modelo que hoy puede considerarse un auténtico mito de la industria. Y no precisamente por su espectacularidad, ya que sus aspiraciones iban más bien enfocadas a la gente común, sino por su éxito. Más de 8 millones de unidades salieron de las cadenas de montaje desde el inicio de su comercialización hasta su cese en el año 1994.

Son muchos R4 pululando por el mundo, una producción realmente prolífica y sólo comparable a la de otros mitos de las cuatro ruedas como el VW Escarabajo o el mismísimo Ford T. Por supuesto, España no quiso perderse esta fiesta, y por ello en la planta de Valladolid se ensamblaron nada menos que 800.000 unidades entre 1963 y 1991.

El antecesor de los SUV

El ‘cuatro latas’ es pura practicidad, se mire por donde se mire. Gracias a su construcción, en la que entran en juego un bastidor plano y una carrocería de gran altura, el coche ofrece un interior amplísimo y fácil de cargar con objetos voluminosos. Además, su quinta puerta (novedad en la época) y su banqueta trasera abatible se encargaban de poner las cosas aún más fáciles.

Pero lo mejor quizá no sea esto sino su capacidad para circular en asfalto y fuera de él. Por su altura al suelo y su tacto de suspensión, el R4 es un coche perfecto para moverse por entornos rurales, por eso puede ser considerado uno de los padres de los actuales todocaminos. No en vano, la Guardia Civil, la policía francesa y algún que otro cuerpo de seguridad eligió tener entre su flota este coche por su polivalencia de uso. Lo que no sabemos es si los guardias serían capaces de dar caza a los malos en caso de fuga, ya que este Renault no iba precisamente sobrado de motor.

De todos los modelos lanzados al mercado, el primero de ellos respondía a la denominación R3 (una variante de acceso a la gama, muy austera) y se movía con un cuatro cilindros de 600 cc, de humildes prestaciones. Por encima se encontraban los R4L, R4 Super y R4F (versión furgoneta).

Estos comenzaron con un motor de 845 cc y 30 CV asociados a un cambio de tres velocidades; posteriormente la transmisión ganó una cuarta marcha y, finalmente, en 1981, se dio la bienvenida al irrompible motor de 1.108 cc y 38 CV, que no anda mucho pero gasta poco.

El R4 rompió moldes dentro de la marca por su configuración de motor delantero y tracción delantera. También lo hizo por su chasis, que incorporaba una suspensión por barras de torsiones, responsable de una curiosidad muy típica del modelo francés: ¡su distancia entre ejes no es exactamente igual en ambos lados del coche!

Algo impensable en la fabricación moderna, pero que en los 60 bien valía si el objetivo era crear un coche lo más económico posible. Dado que las últimas unidades del ‘cuatro latas’ salieron al mercado en los 90, todavía quedan unos cuantos años para ver rodando por las carreteras unidades en buen estado de conservación. Los nostálgicos quizá encuentren ahora un buen momento para hacerse con un R4, ya que hay cierto mercado y a buen precio. Sin duda, un coche para tener en el garaje sin preocuparse. Es eterno.

Fuente: Eleconomista.es (19/7/14)

El Banco de España pide fomentar el ahorro ante la posible rebaja de la pensión

jubilaciónEl Banco de España cree “conveniente” desarrollar mecanismos que incentiven el ahorro privado para la jubilación ante la perspectiva de que, tras la última reforma de pensiones, se reducirá el importe de las prestaciones. De hecho, el supervisor recuerda los cálculos que hizo en su día el Gobierno de que una persona que se jubile dentro de 11 años cobrará un 3% menos que otra que haya generado los mismos derechos de pensión y que se jubile ahora. A este respecto, el supervisor advierte de que la tendencia se agravará en los años posteriores de acuerdo con la expectativa de que cada vez haya más gente jubilada y que estos beneficiarios vivirán más años.

En un capítulo aparte de su último boletín económico, el supervisor analiza el factor de sostenibilidad aprobado en 2013 para “acompasar las pensiones a la demografía”. También valora la puesta en marcha del índice de revalorización que subirá anualmente las prestaciones en función del ciclo económico.

El Banco de España reconoce que la aplicación de ambos factores “implicará que la pensión inicial de las generaciones que se jubilen en el futuro será menor que la de las actuales para una misma carrera laboral”. Este recorte se empezará a notar ya en 2019 e irá aumentando progresivamente tras alcanzar el 3% en 11 años. “Tomando como base la memoria del análisis de impacto normativo del anteproyecto de ley, la aplicación del factor de sostenibilidad implicaría que una persona que haya generado los mismos derechos de pensión en el año 2025 que una persona que los haya generado en la actualidad tendría una disminución de la pensión inicial de aproximadamente un 3% en el año 2025, tendencia que se proyectaría hacia los años posteriores, de acuerdo con las tablas de mortalidad previstas actualmente”, afirma el texto.

A cambio, señala el supervisor, se garantiza la sostenibilidad del sistema a largo plazo para compensar el envejecimiento de la población, algo que no quedaba asegurado con la primera reforma de 2013.

Fruto de los cambios, ya ha empezado a moderarse el gasto en pensiones y, en un futuro a largo plazo, permitirá reducir el desembolso en esta partida. “La última Actualización del Programa de Estabilidad de abril incluye una estimación de un ahorro de 3,4 puntos porcentuales del PIB en 2050 respecto al escenario sin reforma”, señala el supervisor.

Sin embargo, al desvincular la revalorización de las pensiones del crecimiento de los precios, “el nuevo marco normativo no garantiza siempre el mantenimiento del poder de compra de los ingresos tras la jubilación”. Así, admite que “dependiendo de la evolución de la inflación, la pensión podría verse mermada en términos reales”. Por este motivo, desde el Banco de España animan a pensar en las vías de ahorro privado.

“La reforma supone un cambio estructural de calado ya que la evolución de las prestaciones queda ligada a la capacidad del sistema para generar ingresos, de manera que se mitigan sustancialmente los riesgos de insostenibilidad que puedan generar escenarios macroeconómicos y demográficos adversos”, celebra la institución que dirige Luis María Linde. No obstante, inmediatamente a continuación añade que también puede “aumentar la incertidumbre” sobre la cuantía que tendrá la prestación. Por ello, reclama más información con vistas a que los individuos “puedan tomar decisiones óptimas de ahorro durante su vida laboral para afrontar el período de jubilación”.

Tras hacer esta afirmación, el Banco de España dice que le parece “conveniente desarrollar mecanismos que incentiven el ahorro para la jubilación, de forma que permitan complementar en el futuro las pensiones públicas financiadas mediante el sistema de reparto”. La reciente reforma fiscal, sobre la que el supervisor ya se ha pronunciado en este mismo boletín.

Fuente: Elpais.com (23/7/14)

Más información:

¿Se pueden trabajar 11 horas al día, tres jornadas a la semana?

relojTrabajar 11 horas al día, tres jornadas a la semana es una idea poco práctica, si no irrealizable. Este es el veredicto de los expertos consultados acerca de la propuesta que el empresario mexicano Carlos Slim, propietario de América Móvil, presentó hace unos días en el XX Encuentro Anual de la Fundación Círculo de Montevideo, en Paraguay.

Slim, a quien la revista Forbes considera el segundo hombre más rico del mundo con una fortuna de 79.900 millones de dólares (le supera Bill Gates con 80.300 millones), ya abogó por una jornada laboral de tres días a la semana, de 10 u 11 horas de duración, durante una conferencia en la sede de la ONU en Ginebra, en junio de 2012. El objetivo de la propuesta sería que las personas dispongan de cuatro días libres a la semana, que podrían dedicar a adquirir nuevos conocimientos.

“Es inviable en España”, asegura el profesor de relaciones laborales del IESE Sandalio Gómez. “Cada empresa sabe bien qué debe hacer, y organizar la jornada laboral de este modo para toda la economía es poco práctico”, explica.

Se trata, además, de una propuesta que puede afectar a la productividad. “La plantilla rendirá menos al trabajar demasiado tiempo. Toda persona que esté más de cuatro horas seguidas haciendo lo mismo es improductiva, es recomendable realizar pausas”, asegura la profesora de dirección de personas de Esade Esther Sánchez, quien añade que “trabajar más de 11 horas supone un riesgo para la salud psíquica y física del empleado”. Punto en el que coincide Gómez: “A partir de las ocho horas los trabajadores no rinden bien”.

“Estar más de 11 horas en el trabajo supone un riesgo para la salud”, opina una experta

Sin embargo, Gómez admite que se trata de una sugerencia interesante, porque permite reflexionar acerca de cómo se distribuye el tiempo entre trabajo y ocio. “Hay que admitir que dividir la jornada laboral de la manera que sugiere Slim facilita que la persona pueda dedicarse a otras finalidades, como el recreo o la formación”, opina.

La fórmula sugerida, además, podría ser útil en ciertos sectores y empresas. “En compañías de servicios modernas como las que trabajan en el ámbito de las tecnologías de la información sí es aplicable, porque las tareas pueden realizarse de forma individual”, explica la profesora de IE Business School Gayle Allard. La investigadora matiza, sin embargo, que esta solución no sería viable en las empresas industriales: “En ellas es necesaria una mayor coordinación entre empleados, lo que limita la manera en que la empresa puede organizar los puestos de trabajo”.

La propuesta también puede ayudar a repensar cómo se reparte la jornada laboral en España. “Trabajamos muchas más horas y somos más improductivos que en el resto de Europa”, asegura Sánchez. En consecuencia, las personas cuentan con menos tiempo para estar con los amigos o la familia.

Un problema relacionado es la tendencia a que domine el presentismo en las empresas españolas. “Las organizaciones aún tienden a pagar por las horas dedicadas a permanecer en el puesto de trabajo”, explica la profesora de dirección de personas de Esade Esther Sánchez. Según datos de Eurostat, la jornada laboral media fue de 37,8 horas durante el primer trimestre de 2014, por encima de las 30 de Holanda o las 35,3 de Alemania.

No obstante, las compañías tienden a racionalizar la organización del trabajo, y a reducir la extensión de la jornada laboral. “Muchas empresas, sobre todo las grandes, han introducido sistemas para medir y remunerar la plantilla por aquello que hacen realmente en el puesto de trabajo”, asegura Sánchez.

Fuente: Cincodias.com (23/7/14)

Así funcionará el control a las bajas laborales

baja médicaEste plan se compone de un proyecto de ley por el que se modifica el texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social en relación con el régimen jurídico de las mutuas de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales de la Seguridad Social y el Real Decreto que regula determinados aspectos de la gestión y el control de los procesos de incapacidad temporal en el primer año de duración.

En cuanto a la gestión de las bajas laborales, la principal novedad es que los médicos de las mutuas podrán hacer propuestas de alta que resolverán los servicios públicos de salud en cinco días y, en caso de silencio o desacuerdo, los médicos de la inspección del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) deberán pronunciarse en un plazo máximo de cuatro días, tal y como adelantó CincoDías el pasado 9 de julio.

No obstante, el texto aprobado el viernes establece un régimen transitorio en cuanto a estos plazos de contestación durante los seis meses siguientes a la entrada en vigor del texto, a la espera de que la futura Ley de Mutuas culmine su tramitación parlamentaria. Durante este proceso, el plazo que tendrán los médicos para contestar a la propuesta del facultativo de la mutua será de 11 días y el INSS de otros ocho si no hay acuerdo.

Con esta agilización de plazos y el mayor control de las incapacidades temporales (IT) el Ejecutivo espera obtener un ahorro de 300 millones de euros en términos presupuestarios. Una cantidad significativa si se tiene en cuenta que el gast anual en IT asciende a unos 3.900 millones de euros. Este ahorro se elevará a 500 millones anuales con las medidas de mejora de la gestión que introduce la reforma en el funcionamiento de estas entidades.

Además, otra de las novedades importantes que se aprueba ahora es la reducción de cargas burocráticas que soportarán a partir de ahora los trabajadores que causen baja, ya que el parte de confirmación de su incapacidad temporal no tendrá que ser recogido en el médico y remitido a su empresa cada siete días, tal y como ocurre en la actualidad. El nuevo plazo estará ajustado a la previsión del seguimiento clínico que tenga su dolencia. La medida favorece también a los médicos y a las empresas, ya que reduce las cargas de tramitación de la confirmación de la baja del trabajador.

Así, hasta cinco días de baja, se podrá expedir el parte de baja y de alta en la misma visita médica; entre cinco días y 30 días de baja, el parte se emitirá cada 14; entre 31 y 60 días de baja, los partes se emitirán cada 28 y, finalmente, en procesos de larga duración, más de 61 días, la confirmación se expedirá cada 35 días. Esta nueva regulación permitirá múltiples ahorros a toda la sociedad por la menor burocracia que llevará aparejada cualquier baja laboral, como es en el ámbito de los desplazamientos del trabajador de baja o sus familiares. El Gobierno estima que los ahorros por todas estas medidas pueden alcanzar los 1.300 millones de euros.

Fuente: Cincodias.com (20/7/14)

Una usuaria de Airbnb, incapaz de echar al inquilino de su piso

Greetings_from_Palm_Springs_-_Palm_Canyon_Drive_postcard_(1950s)Una usuaria de Airbnb, incapaz de echar al inquilino de su piso

El caso de Cory Tschogl, propietaria de un apartamento en Palm Springs (California) podría ser el de cualquier propietario que ha decidido complementar sus rentas con el negocio del alquiler vacacional.

Tschogl compró un piso en una buena localización, lo colocó en Airbnb y Flipkey y un ejecutivo se ofreció a través de la plataforma a alquilarlo durante 44 días, informa Business Insider. Y así lo acordaron.

Cobrar los primeros 30 no fue difícil, puesto que la plataforma exige pagos mensuales por adelantado para los alquileres de más duración, así que el problema llegó al intentar cobrar el resto. La advertencia de “paga o vete” no surtió efecto, y aquí es donde la propietaria se topó con la ley californiana.

De acuerdo con la legislación de ese estado, cualquier persona que haya alquilado una propiedad por 30 días es considerado automáticamente como un inquilino de un alquiler convencional, y el término de renovación del contrato, como mensual.

Tendrá que recurrir a la justicia

En otras palabras: la usuaria de Airbnb se enfrenta a un tortuoso proceso legal que podría tardar entre tres y seis meses, y que le costará hasta 5.000 dólares en gastos judiciales, sin que pueda recurrir a la policía para desalojar al inquilino. Tschogl, que reconoce que la culpa no es de Airbnb, sino del ocupa, señala sin embargo que la plataforma debería ampliar su garantía para hacer frente a casos como este, respondiendo no sólo de lo que se deja de ganar sino además de los daños causados”.

“Miles de propietarios de inmuebles de alquiler vacacional están expuestos, y no lo saben. El público debe saberlo, los abogados deben saberlo, y sitios como Airbnb deben saberlo y mejorar sus políticas, sus procedimientos y sus mecanismos de protección”, concluye Tschogl. Mientras tanto el inquilino, más informado de sus derechos que la propietaria, advierte que podría demandarla si ésta se atreve a cortarle la luz como medida de presión.

Fuente: Eleconomista.es (22/7/14)

La caja que se tragó el ladrillo

ladrillosContaba Narcís Serra que una de las primeras decisiones que tomó al asumir la presidencia de Caixa Catalunya en 2005 fue la de impartir un curso de finanzas a los miembros del Consejo de Administración de la entidad antes de cada reunión. A la práctica, eso significaba que el máximo órgano de gobierno de la caja vinculada a la Diputación de Barcelona —controlada entonces por el PSC— confiaba ciegamente en la estrategia del director general, entonces Josep Maria Loza —que salió con una indemnización de 10 millones de euros—, y su entorno. Hoy una cincuentena de miembros del consejo de la entidad en 2010, incluido Serra, están imputados por cobros “desproporcionados” en plena crisis.

La que fue la segunda caja de ahorros catalana decidió aprovechar la burbuja inmobiliaria para romper las fronteras que hasta entonces la encorsetaban en su comunidad. Como muchas otras entidades, Caixa Catalunya se lanzó a financiar a promotores. Pero además, la entidad armó su brazo inmobiliario Procam, que se plantó en el arranque de la crisis como una de las diez mayores sociedades del sector. La compañía constituyó más de 80 filiales que agrupaban una inversión total de 4.500 millones de euros. La promotora empezó a levantar promociones, en ocasiones sola y en otras con promotoras locales. Lo hizo sobre todo en el litoral mediterráneo, pero también se aventuró, por ejemplo, a construir un gran desarrollo turístico en el Algarve portugués.

Su estrategia de expansión se basó también en captar clientes en otras comunidades a través de la concesión de hipotecas, en especial a clientes que habían sido rechazados por otras cajas y bancos. A ello contribuyó que en esa época el departamento de riesgos dependiera de la dirección comercial. Al comienzo de la crisis, Caixa Catalunya era ya la segunda entidad con mayor morosidad del sistema, solo por detrás de Caja Castilla-La Mancha. El 32% de las hipotecas de su balance habían sido concedidas por más del 80% del valor de tasación de los activos. Eso era una auténtica bomba de relojería que hubiera estallado si el Estado no hubiera empezado a bombear fondos públicos.

Para tratar de tapar la herida, la entidad se fusionó en 2010 con las cajas de Tarragona y Manresa y recibió un primer crédito del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) de 1.250 millones de euros. Sin embargo, esos fondos fueron insuficientes para parar la hemorragia que provocó la acumulación de activos tóxicos en su balance. La entidad fue nacionalizada primero y luego capitalizada con fondos procedentes de la Unión Europea. En total, la entidad ha recibido 12.050 millones de euros procedentes del bolsillo de los contribuyentes, a los que hay que sumar otros 572 millones que se inyectaron para vender la cartera de hipotecas tóxicas, que finalmente se quedó Blackstone.Ese año, el de la inyección de capital con fondos de la Unión Europea, CatalunyaCaixa acabó con unos números rojos de 11.856 millones de euros que en 2013 logró remontar al apuntarse un beneficio de 532,2 millones que consiguió gracias a los créditos fiscales, que ascendieron a 2.023 millones de euros, y el burden sharing, es decir, el capital que pudo obtener gracias a que los tenedores de instrumentos híbridos —preferentes y deuda subordinada— asumieron parte de las pérdidas.

La entidad tampoco ha sido ajena a los escándalos a propósito de los sueldos de los directivos y el consejo. El antiguo presidente de la caja, Adolf Todó, fue despedido de forma procedente para evitar el pago de 4,5 millones de euros. Sin embargo, Todó ganó el primer asalto judicial después de que el juez sentenciara que debía ser readmitido o bien indemnizado con 1,2 millones de euros.

Fuente: Elpais.com (23/7/14)

Los billetes de la discordia

billetes euroAl poder político siempre le ha gustado controlar de cerca la fabricación de billetes. Las falsificaciones pueden arruinar la economía y, por lo tanto, derribar Gobiernos. El origen del billete está en China, en el siglo VII, pero no llegaron a Europa, en concreto a Estocolmo, hasta 1661.

España tuvo su primera Casa de la Moneda hace ahora 400 años, cuando Felipe III mandó acuñar en Madrid las primeras piezas en 1614. Desde entonces se ha reforzado el prestigio de una institución señera como la Real Casa de la Moneda, Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (FNMT). La empresa se reforzó cuando Francisco Franco estableció, en 1940, que los billetes se produjeran en la Fábrica y no el Banco de España, su banco central, como ocurría en casi toda Europa.

Aquella decisión tomada hace 74 años, se ha convertido ahora en una trampa para los 1.500 empleados de la FNMT. Las normas europeas, cuya versión definitiva se conocerá el próximo otoño, solo permitirán que los billetes se hagan con imprentas que pertenezcan a los bancos centrales o en empresas privadas que ganen concursos públicos. La Fábrica, una entidad pública adscrita al Ministerio de Hacienda, no es ni lo uno ni lo otro, lo que le aboca a profundos cambios.

Los trabajadores creen que si el Banco de España se lleva su tecnología de impresión de billetes, la empresa languidecerá porque se perjudicará tecnológicamente al resto de actividades, como la fabricación de monedas, DNI, pasaportes, sellos, timbres oficiales, firma electrónica, loterías y otros, que pueden acabar producidos por otras empresas.

La FNMT está bajo la sospecha de imprimir billetes bajo subvención pública, algo que niegan el presidente, Jaime Sánchez Revenga (Toledo, 1945). Lo que nadie discute entre los profesionales privados es la altísima calidad técnica de sus billetes.

Linde no ha decidido ser impresor, pero Hacienda le urge a serlo

El problema viene de lejos. El Banco de España lleva doce años, desde 2002, encargando los billetes directamente a la FNMT, sin convocar oferta pública, en contra de las normas europeas de Competencia. Por eso, alguna de las fábricas privadas de billetes, situadas en Alemania, Francia y Reino Unido, se han quejado ante las autoridades de Bruselas por esta situación. La cuota de producción de euros del Banco de España es del 12%, lo que supone fabricar alrededor de 700 millones de billetes al año, una cantidad muy jugosa para sus competidores.

Ante esta tesitura, el departamento dirigido por Cristóbal Montoro, en sintonía con “fábrica”, que es como denominan los trabajadores a la FNMT, ha empujado al Banco de España para que adquiera una parte de la empresa y Europa permita continuar con la impresión de billetes en España. El objetivo de Hacienda es que no haya despidos y que se mantenga una actividad que se considera de valor añadido y alta tecnología.

Sin embargo, las intenciones políticas han chocado con la autonomía del Banco de España, cuyo gobernador, Luis Linde, por cierto, es nombrado por el ministro de Economía. Luis de Guindos.

Los trabajadores creen que sin hacer papel moneda, la Fábrica languidecerá

Antes de asumir funciones desconocidas, el supervisor quiere saber cuánto le costará fabricar los billetes de euro y ha contratado a la consultora Accenture para que haga un plan de viabilidad de la nueva empresa. En las primeras conversaciones con los sindicatos, el Banco de España ha planteado llevarse máquinas y empleados a una planta de nueva creación. El gobernador admitió hace unos días que la cuestión estaba abierta: “España deberá adaptarse al nuevo marco, que permite fabricar billetes a través de una subasta pública para que lo haga una empresa privada o pública sin subvenciones, o el propio banco central”. Probablemente Accenture no acabe el informe hasta septiembre.

Fuentes del mercado comentan que el supervisor no está encantado con este proyecto, pero si lo hace, quiere tener una empresa totalmente independiente y bajo su único control.

Y aquí es donde llega la tensión y las divergencias. La Fábrica, con la fuerza que tiene el apoyo de Hacienda, lanzó un comunicado —sin consensuarlo con el supervisor— en el que dijo: “Con el fin de asegurar que la cuota española de billetes euro siga fabricándose en nuestro país y tras las consultas oportunas, el Banco de España ha comunicado al BCE la decisión de ser considerado imprenta in house para lo cual va a crear una sociedad conjunta con la FNMT en la que esta entidad va a tener una participación del 20%. La nueva sociedad construirá una nueva planta de impresión”.

Linde quiere eludir el enfrentamiento con la Fábrica en un debate en el que la política juega un gran papel (Montoro se comprometió a que no haya despidos), pero el comunicado va más lejos del planteamiento del gobernador. Fuentes oficiales del Banco de España no hicieron declaraciones y se remitieron a las palabras públicas de Linde. Sin embargo, Javier Alonso, director general de Operaciones y Sistemas de Pago del Banco de España, manifestó su oposición a compartir el capital de la nueva empresa con la Fábrica, basándose en los criterios del BCE, según Rafael Roldán, responsable de UGT en la FNMT. Alonso defendió que el Banco de España debe tener el 100% de la nueva fábrica.

El comité de empresa de la Fábrica coincide con la dirección en crear una empresa mixta, pero rechaza que se lleven máquinas y empleados fuera. “Si pierde esta tecnología, no podrá ser utilizada para otros productos oficiales. Quedará limitada a lo que determine el Banco de España, que desmembrará el modelo actual”. Incluso le acusó de tener intereses “expropiatorios” de la FNMT. El presidente piensa lo contrario, pero el debate está abierto y el poder sigue de cerca el futuro de la fabricación de billetes.

Fuente: Elpais.com (19/7/14)