Fiat y Crédit Agricole estrechan el cerco a los estafadores de los coches de alquiler

Los juzgados de Palma de Mallorca dirimen una de las mayores estafas ligadas al sector automovilístico: el caso del Autoclick, una compañía de alquiler de automóviles que vendió parte de una flota de 3.500 coches que tenía arrendada, con un presunto beneficio irregular de 50 millones. Esta trama saltó por los aires en 2018 con una operación de la Guardia Civil.

Según las investigaciones, la familia Llinàs Oñate desvió dinero de la compañía de ‘Rent a Car’ a paraísos fiscales, y tapó el agujero con la venta irregular de coches que le habían alquilado en leasing grandes marcas. Cuando se destapó la presunta estafa, el principal implicado estaba fuera de España lejos del alcance de la justicia.

Rastro del dinero

Desde entonces, el juzgado n 9 de Mallorca lleva meses buscando el rastro del dinero. Y uno de los principales afectados, FCA Bank, la financiera de Fiat Chrysler y Crédit Agricole, se ha personado en la causa penal para pedir responsabilidades y recuperar el capital, que podría estar en paraísos fiscales.

El caso saltó a la luz pública en mayo de 2018, cuando varios grupos automovilísticos pusieron una denuncia ante la Guardia Civil por la desaparición de parte de los 3.500 vehículos alquilados a Autoclick y Balear Sport Car, dos sociedades dirigidas por Salvador Alejandro Llinàs Oñate, del que se cree que está en Tailandia.

Dos de los imputados en el caso fueron descubiertos abriendo una cuenta millonaria en Costa Rica hace un mes y medio

Inicialmente, se dirigieron contra este empresario por presuntos delitos de estafa y falsificación de documentos mercantiles, a los que pronto añadieron el blanqueo de capitales al descubrir que parte del dinero defraudado está en empresas en México, Uruguay y, posiblemente, Costa Rica.

La compañía que lidera la acusación es Leasys España, la sociedad de leasing de FCA Bank. En el lado de los imputados están Llinàs, dos hermanos —Mónica y Antonio Luis— y su exmujer, Marylen Pujol Capoy, por alzamiento de bienes, insolvencia punible, estafa, falsificación y blanqueo.

Ordenes de detención

Desde que se admitió el caso, el juzgado se vio obligado en marzo a ordenar la detención y extradición de los hermanos del responsable de Autoclick, al estar ilocalizables en Cancún (México). La exmujer declaró antes de verano. Sobre ella hay sospechas de que pudo ser cómplice de Llinàs en un alzamiento de bienes con el divorcio como herramienta. Para rizar el rizo, la madre de los tres imputados, citada como testigo, no pudo ser localizada tampoco inicialmente, al estar empadronada en el domicilio de una empresa que se liquidó hace cinco años. Y el padre lleva desde hace diez años fugado de la justicia española por otra estafa. Vive en Paraguay.

Los hermanos declararon en octubre, tras pactar con el juez que se dejara sin efecto la orden de detención. Negaron cualquier tipo de papel en las sociedades de alquiler de automóviles, aunque reconocieron préstamos por 12 millones de sociedades mexicanas a Balear Sport Car e IMT Holding Spain, matriz de Autoclick. Como garantía, la sociedad balear aportó ocho fincas, que se terminó adjudicando la empresa norteamericana, algo que hace que las acusaciones sostengan que fue una operación «ficticia». Finalmente, se anularon estas compraventas y la de un yate de lujo, y los hermanos culparon a su hermano ‘desaparecido’ de planificarlas y ejecutarlas desde la sombra. Hay otras sociedades mexicanas y uruguayas dentro de esta red de préstamos intragrupo.

La última novedad del caso es que días después de su declaración, los dos hermanos Llinàs acudieron a un banco privado de Costa Rica «para realizar un depósito de gran cantidad de dinero». El empleado de la sucursal cumplió la normativa de prevención de blanqueo, y detectó que se trataba de dos personas que habían tenido orden de detención de la Interpol, ante lo que informó a las autoridades. El juzgado español está todavía pendiente de las explicaciones pertinentes.

Un padre a la fuga, una madre difícil de localizar y tres hijos que tienen o han tenido órdenes de detención de la Interpol, hacen un cóctel que apunta a que los investigadores van a tener que seguir tirando del hilo durante mucho tiempo.

Fuente: Elconfidencial.com (15/12/19) Pixabay.com