Trabajo obliga a Amazon a contratar a 4.000 repartidores

La Inspección de Trabajo ha dado de alta de oficio a 4.000 repartidores de filiales de diversas filiales de reparto de Amazon, tras una denuncia interpuesta hace un año por UGT, según informó ayer el sindicato.

La central, que dirige Pepe Álvarez, denunció la forma de reparto de Amazon a través de repartidores autónomos que utilizan su propio vehículo para la distribución de paquetes. Todo con la plataforma digital Amazon Flex. Trabajan por encargos, con ingresos por tiempos de entrega, pero se tienen que pagar ellos mismos la Seguridad Social. Son los denominados falsos autónomos. En este sentido, el caso de Amazon Flex forma parte de la ofensiva que lleva a cabo la Inspección de Trabajo contra estas plataformas digitales de repartidores.

Es más, la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, presentará próximamente a la patronal y los sindicatos un borrador de proyecto de ley, con el que pretende regular las condiciones laborales de estos trabajadores. La norma se centrará en las plataformas digitales de reparto de todo tipo de productos. Según la administración y UGT, la Inspección de Trabajo ha dado de alta de oficio en Madrid, en este proceso contra Amazon a 2.116 personas, y en Barcelona, a 1.950, lo que supone que la Seguridad Social debe ingresar 6,1 millones de euros en conjunto sobre el coste de cuotas no satisfechas al Régimen General de la Seguridad Social. Este es el régimen de los trabajadores por cuenta ajena. La empresa también tendrá una multa por esta práctica laboral.

Más inspecciones

Por lo tanto, entre Madrid y Barcelona, la Inspección de Trabajo ha dado de alta a 4.066 personas, aunque UGT precisó que aún quedan provincias en las que se debe terminar la actuación de la Inspección de Trabajo, como Bilbao o Valencia. El secretario de Acción Sindical de UGT, Gonzalo Pino dijo que “si en estos días Amazon, con su campaña de Amazon Prime Day, es capaz de tirar los precios para ofrecer productos más baratos es porque utiliza un modelo laboral fraudulento en el que se ahorra gran cantidad de dinero rebajando las condiciones laborales de sus trabajadores”.

En esta línea, Pino vaticinó que, tras la denuncias que se puedan hacer en estos casos, habrá nuevos procesos judiciales que resuelvan la situación laboral de los repartidores. Máxime, tras la sentencia del 23 de septiembre pasado, con la que el Tribunal Supremo unificó doctrina respecto a la relación laboral de los repartidores. En este caso, a propósito de una demanda interpuesta por un trabajador de Glovo, empresa repartidora de comida a domicilio. Entre otras cosas, la sentencia estableció que, en la relación laboral del repartidor con su empresa “concurren las notas definitorias del contrato de trabajo, examinando en particular las de dependencia y ajenidad”. Es decir, la de trabajador por cuenta ajena, dentro de una organización empresarial.

Fuente: Expansion.com (15/10/20)