Aumentan las denuncias por robo de gasoil a camiones aparcados

robo-de-gasoil-e1378165920458Los camiones de transporte internacional llevan depósitos con una capacidad desde 800 hasta 1.400 litros de combustible, por lo que cada asalto le cuesta al camionero o a la empresa unas pérdidas de como mínimo 1.200 euros.

Durante este pasado mes de octubre han aumentado los robos de gasoil a camiones. La semana pasada, los agentes de la Guardia Civil de Madrid pertenecientes al Puesto de Villanueva de la Cañada, detuvieron a dos personas por su presunta implicación en varios delitos por el robo de gasoil, perpetrado en camiones que estaban estacionados en una finca de la localidad. Los ladrones fueron sorprendidos con 30 garrafas que contenían 750 litros de gasoil sustraído de depósitos de camiones.

Otro ejemplo es el ocurrido en Málaga, donde el pasado mes la policía local recuperó un total de 880 litros de gasoil, pertenecientes a seis camiones con semirremolque, cuyos depósitos de combustible habían sido forzados y vaciados.

Este tipo de hurtos se está convirtiendo en uno de los delitos más habituales, debido a la facilidad con la que se sustrae el gasoil con tan solo una manguera. A pesar de que no es una modalidad nueva, con la crisis económica la situación se ha agudizado. Si antes los asaltos se producían principalmente en áreas de autopistas, ahora los ladrones ya se atreven a hacerlo incluso en los cascos urbanos de ciudades.

Los autores de los robos actúan casi siempre sin causar mayores daños al camión. Se ha llegado a dar el caso de que el conductor de la grúa o el camión haya ido a arrancar el vehículo para atender un servicio y se haya encontrado sin combustible y en algunos casos, sin batería.

Los ladrones buscan principalmente camiones de gran tonelaje que realicen rutas internaciones, ya que llevan hasta dos depósitos y, por ello, más gasoil. Los camiones de transporte internacional llevan depósitos con una capacidad de 800 hasta 1.400 litros de combustible, por lo que cada asalto le suponen al camionero o a la empresa unas pérdidas de como mínimo 1.200 euros.

Los robos se producen en cualquier sitio donde haya un camión estacionado, mientras el conductor duerme en la cabina o descansa en la estación de servicio. Incluso se ha dado algún caso en que un camionero ha robado al de al lado para obtener un sobresueldo en época de crisis.

Reincidencia

“En menos de cinco meses nos han robado ocho veces gasoil del interior de nuestras grúas”, asegura el gerente de la empresa catalana Grues Vila-Seca, Joan Hortoneda. Los ladrones vacían los depósitos y se llevan entre 60 y 100 litros de combustible cada vez.

Aunque el caso de esta empresa no es el más habitual, sí que es un ejemplo de los asaltos a camiones. Hortoneda recuerda que la empresa tiene doce grúas y que por la noche muchas de ellas se encuentran aparcadas en la calle por si tienen que acudir a algún servicio, ya que están de guardia 24 horas al día. La empresa intenta aparcar en lugares diferentes, siempre en puntos iluminados.

Con los primeros robos, la empresa de grúas no presentó ninguna denuncia ya que pensaban que era algo fortuito. Joan Hortoneda reconoce que siente “impotencia ante estos robos”. Además los transportistas tienen temor a que la divulgación de la noticia genere más casos.

Desde las asociaciones de transportistas se pide mayor presencia policial en los puntos más calientes, además de en las áreas industriales de las grandes ciudades.

Delito tipificado en el Código Penal

La sustracción de gasóleo del interior del depósito de un camión está tipificado en el Código Penal como hurto, que puede ser falta o delito. En el primer caso, la pena se situaría de dos a seis fines de semana de arresto o el pago de una multa de uno a dos meses.

En cambio, si el valor de lo sustraído sobrepasa los 400 euros, como suele ocurrir en la mayoría de los casos, la pena es de seis a dieciocho meses de prisión.

Los metodos tradicionales para evitar robos también fallan

  • Guardias de vigilancia: resulta muy caro y es poco práctico
  • Cerrar con llave las tapas del tanque y dispositivos anti-sifón: son un buen método preventivo, pero son fácilmente traspasables por un taladro; pueden robar medio depósito y el resto se desperdicia en el suelo
  • Reforzar las tapas del tanque de combustible: sólo ralentiza el robo. Los costes de reparación y el tiempo malgastado son altos.
  • Estacionar en párkings de pago: no siempre existe esta opción y también se producen robos
  • Estacionar en párkings bien iluminados: también se produce el robo organizado
  • Colorantes para diésel: una buena forma para marcar quién tiene el permiso para usar el diésel, pero el combustible se puede filtrar

Fuentes: Cadenadesuministro.es      antirrobo-de-gasoil.com