Cómo mienten en la muerte del diésel y el ‘boom’ de los eléctricos (no hay tanta fiebre)

El mundo de la automoción vive unos momentos muy complicados. Las nuevas normativas de homologación con el procedimiento WLTP, la criminalización del diésel, el hecho de que parece ser el principal y único culpable de la contaminación en el mundo y unas informaciones que desvirtúan la realidad hacen que los ciudadanos tengan una mala información con respecto a lo que pasa en el mundo de la automoción. Y, lo que es peor, sobre su evolución.

Desde hace meses se lee en los periódicos que el diésel está acabado, que es el fin de los vehículos de gasóleo. Todo ello solo unos meses después de que la ministra de Transición Ecológica advirtiera de que el diésel no tenía futuro. Pero, curiosamente, la Dirección General de la Guardia Civil, dependiente del Ministerio del Interior, acaba de adquirir 249 vehículos para su flota, todos ellos diésel.

Si hablamos de los vehículos eléctricos, pasa algo parecido, se leen titulares en los periódicos sobre que las ventas de vehículos eléctricos se duplican, crecen con fuerza o lideran el crecimiento del mercado. Pero las cifras siguen siendo muy bajas. En enero de este año, se han vendido menos de 600 coches de este tipo.

Tanto una afirmación, la muerte del vehículo diésel, como la otra, el fuerte crecimiento de los vehículos eléctricos, son un poco exageradas. Los coches de gasóleo reducen sus ventas, como consecuencia, entre otras cosas, de las declaraciones de las alcaldesas de París, Madrid o Barcelona y los argumentos de la ministra de Transición Ecológica. Todo ello, unido a los anuncios de que se va a prohibir la entrada a las ciudades de los vehículos diésel, ha cambiado el mercado. Y ante esas amenazas, muchos ciudadanos están optando por los coches de gasolina. Pero, ojo, 2018 se ha cerrado con más de 473.000 vehículos diésel vendidos en España.

En el caso de los vehículos eléctricos, la situación es bastante similar, pero en sentido contrario. Se habla mucho de vehículos movidos por electricidad, de que han crecido mucho sus ventas, pero esas cifras están infladas porque es “políticamente correcto”. Las ventas de coches y todoterrenos eléctricos en España solo han crecido un 41% en 2018, según los datos pormenorizados de Aniacam. Es un buen crecimiento, pero en realidad solo se han matriculado 6.002 vehículos en 2018. Es decir, el 0,47% del mercado.

Cada mes, las asociaciones del sector de automoción hacen públicas las cifras de ventas de los diferentes tipos de vehículos en el mercado español. Tanto la asociación nacional de fabricantes, Anfac, como la de importadores, Aniacam, publican mes tras mes todas las cifras del sector. El dato principal es el del mercado del automóvil, en el que solo se incluyen los turismos, todocaminos y todoterrenos. Y ese es el dato más importante, el de los 1,32 millones de unidades matriculadas en España al cierre de 2018.

Cifras ridículas

Aparte de este dato tan importante, desglosado por marcas, por modelos y por tipo de carburante, hacen otros análisis independientes con los datos de los otros sectores de la automoción, las furgonetas, derivados comerciales, camiones, autobuses, vehículos industriales. Sin embargo, para que las cifras de coches eléctricos no queden tan ridículas, cuando se hace el estudio de los vehículos eléctricos se contabilizan no solo turismos y todoterrenos sino que se añaden los datos de furgonetas, derivados comerciales, camiones, autobuses y autocares… Incluso se añaden los datos de motos y de ‘scooters’ eléctricos. Todo ello para que las cifras sean algo más razonables.

Al cierre de 2018, las asociaciones del sector de la automoción hablan de más de 15.250 vehículos eléctricos según los datos de Aniacam, pero si solo tenemos en cuenta los turismos, todocaminos y todoterrenos, como se hace con el mercado del automóvil, entonces hemos llegado a 6.002 unidades de modelos eléctricos matriculados. Y si se analizan los datos de Anfac, en 2018 se han vendido 13.282 unidades de vehículos eléctricos, con un incremento de un 121%. Pero ocurre lo mismo, se incluyen todos los tipos de vehículos.

Este no es un caso único de España. Francia, que apoya muy fuerte la llegada del coche eléctrico y que tiene un fabricante francés que produce uno de los coches eléctricos más interesantes del mercado, el Zoe, también ve cómo las cifras de ventas de coches eléctricos no acompañan. Francia ha cerrado con una cuota del 1,5% de su mercado para coches eléctricos en 2018 (España tiene el 0,47%). Y eso pese a que tiene muchas más infraestructuras que España y que desde el 1 de enero de 2018 hay un plan de ayudas a la compra de hasta 5.500 euros para este tipo de vehículos.

473.000 diésel

Es decir, que de la muerte del diésel en 2018 a que ‘solo’ se hayan vendido 473.000 vehículos diésel en 2018 va un trecho. Y que se han matriculado 15.287 vehículos eléctricos en España cuando en realidad la cifra es de 6.002 turismos, todocaminos y todoterrenos eléctricos también es una gran diferencia.

Sin duda, el futuro viene marcado por el coche eléctrico, pero eso no va a llegar hasta dentro de unos años, porque de momento no hay infraestructuras y porque el precio del coche eléctrico es muy superior al de un equivalente diésel o de gasolina. Por ejemplo, en el caso del Hyundai Kona, la diferencia de precio es prácticamente el doble de uno a otro. Y tampoco ayuda su limitada autonomía.

En cuanto a los diésel, lo que se vende de cara a la opinión pública es que este tipo de vehículos es mucho más contaminante que uno de gasolina . Pero eso también es falso. Si comparamos un coche diésel y uno de gasolinaequivalentes fabricados a partir del 1 de octubre de 2018, los valores en sustancias contaminantes son muy similares entre ambos modelos, mientras que en emisiones de CO2 un vehículo de gasoil emite entre un 20 y un 30% menos que uno de gasolina similar.

La pelea ahora parece que es conseguir vender menos coches diésel, supuestamente porque son un peligro y hay que comprar coches eléctricos cero emisiones. La realidad es que un Renault Zoe, un Nissan Leaf o un Hyundai Kona eléctrico emiten 44 g/km de CO2, por cómo se produce la electricidad en España, y un coche diésel similar, como por ejemplo un Kona diésel, emite 108 g/km, y el de gasolina comparable emite 124 g/km.

Vivimos una época en la que lo más importante es tener un titular, pero en el caso concreto de la automoción esos titulares, como que el diésel está muerto o que los coches eléctricos crecen muy fuerte en el mercado, están machacando al sector del automóvil. Se están poniendo en peligro muchos miles de puestos de trabajo y, sobre todo, están haciendo que los ciudadanos no tengan claro qué deben hacer, qué coche tienen que comprar. Ante la duda, siempre se equivocan y salen perdiendo, y la mejor demostración es que las ventas de vehículos de gasolina, bastante más caros de utilización y con más emisiones de CO2, siguen creciendo.

Fuente: Elconfidencial.com (7/2/19) Pixabay.com