¿Cuánto dinero le cuesta a una pyme contratar a un empleado?

La subida de las cotizaciones afecta a los autónomos y a los que tienen a 10 trabajadores a su cargo.

Álvaro Poyales, cofundador de la microempresa de servicios de software Web Partners, explicó para elEconomista lo que le cuesta a una empresa de 5 empleados, entre ellos 3 socios fundadores, contratar para continuar creciendo.
Web Partners comenzó en su actividad en 2012 con un modelo de negocio de crecimiento sostenible en el que utilizaron la deuda privada para cubrir los gastos del día a día. Con los 3.000 euros iniciales para formar la sociedad, ningún banco quiso financiarles. Ahora, han sido incluidos en el libro 365 reflexiones para conseguir un negocio con éxito.

La microempresa de servicios tiene dos empleados con contrato indefinido y se plantea volver a contratar. Para Poyales, la cualificación de sus empleados es determinante. «Contratar cuesta mucho tiempo y mucho dinero, por lo que si encuentro a una persona cualificada, quiero que se quede», explica el emprendedor.

Posibilidad de despedir

A la hora de poder ampliar la plantilla, la posibilidad de despedir a los empleados durante el primer año es otro factor a tener en cuenta para Web Partners. Poyales considera positiva para las pymes esta medida de la Reforma Laboral, «a nosotros nos interesa que los empleados continúen ya que los proyectos son a largo plazo, pero necesitamos flexibilidad en el caso de que las cosas no funcionen».

Web Partners facturó alrededor de 190.000 euros en 2013.

«Al final de cada trimestre, tengo que abonar unos 4.300 euros por dos asalariados en Régimen General en concepto de seguros sociales a cargo de la empresa» se queja el cofundador. A su vez, de los 1.928 euros que paga de la nómina mensual de cada uno de ellos, 296 son para el IRPF y la Seguridad Social.

Muchas empresas optan por contratar en prácticas o como contratos temporales, ya que «salen mucho más baratos», indica Poyales. «En nuestro mercado, hay mucha competencia pero es de una calidad muy baja, consecuencia de que la gente contrata mal y barato», añade.

La solución, para este ingeniero informático pasa por incentivar la contratación y no dificultar el despido. «Pagar menos impuestos es difícil porque al final, si no se cotiza para pensiones, el empleado tendrá que pagar de su propio bolsillo un plan de pensiones privado», descarta el emprendedor.

Gastos derivados

Además, el coste de un trabajador no se basa únicamente en su remuneración y en las retenciones, sino que también influye los gastos fijos y variables derivados de su trabajo -alquiler de oficina, amortización de equipos, teléfono, luz, agua etc.- que también deben de ser tomados en cuenta y que en el caso de Web Partners suponen, junto con el resto de los gastos, 22 euros la hora laboral por cada trabajador.

Para determinar qué porcentaje de estos gastos corresponde a cada asalariado, pueden escogerse varios criterios, como dividir los gastos totales entre el número de trabajadores o incluir también la variable de los ingresos que cada departamento aporta a la empresa.

A nivel de gasto individual, los tres fundadores de Web Partners son autónomos societarios. En su caso, la subida en la base mínima de las cotizaciones de 2014 les obliga a aumentar su cuota de autónomos de 256 euros a 313 euros, además de que su sociedad tiene que retenerles un 21% de sus ingresos netos en concepto de seguros sociales, que supone un monto de 545 euros mensuales, según indican desde la empresa.

Por otro lado, la necesidad de liquidez de las empresas hace que la contratación de autónomos sea cada vez más común.

Falsos autónomos

En el caso de los trabajadores por cuenta propia, al igual que en el caso de contratos por prácticas, la empresa no tiene que abonar la parte de seguridad social a su cargo -que normalmente ronda el 32% del salario anual bruto, dependiendo del contrato-, lo que a juicio de Web Partners fomenta el uso de los denominados falsos autónomos. Estos son los autónomos que reciben de un único cliente o empresa al menos un 75% de sus ingresos, que deberían de estar afiliados como Trade (Trabajador Autónomo Dependiente).

El método más eficaz para realizar una estimación sobre el número de falsos autónomos es la Encuesta de Población Activa (EPA) que elabora el INE. La EPA incluye una pregunta concreta a los autónomos económicamente independientes: si trabajan en exclusiva para una empresa, o prácticamente. Según la última encuesta, en este grupo estarían unos 250.000 trabajadores. De ellos, 160.000 declararon desarrollar su actividad sólo para un único cliente. Los otros 90.000, casi en exclusiva para una sola empresa.

En definitiva, las pequeñas empresas se encuentran ante unas retenciones por seguros sociales que no van a disminuir, ante la insostenibilidad del sistema de pensiones. La elección entre lograr rentabilidad o apostar por formar trabajadores y lograr competitividad a largo plazo está continuamente sobre la mesa.

Fuente: Eleconomista.es (20/1/14)