El Príncipe intermedia en un rifirafe entre la ministra de Empleo y un dirigente sindical

El príncipe de Asturias ha tenido que intervenir en Ginebra en una discusión protagonizada por la ministra de Empleo, Fátima Báñez y los representantes españoles de los sindicatos y la patronal

A primera hora de la tarde del viernes, después de la intervención del Príncipe Felipe en el plenario de la conferencia de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Ginebra, éste y su delegación encabezada por la ministra de Empleo, Fátima Báñez, se reunió con los representantes españoles de los sindicatos y la patronal. Lo que empezó siendo una conversación informal iniciada por el propio Príncipe de Asturias -que se interesó por la marcha de la conferencia- terminó de forma incómoda y tensa, según fuentes que presenciaron el encuentro.

Al parecer, cuando el Príncipe preguntó por cómo iban las ponencias, el secretario de Internacional de Comisiones Obreras (CC OO), Javier Doz -quien pronunció un discurso en representación de los trabajadores españoles- le explicó que «no iba bien» por algunos problemas que estaban poniendo los representantes patronales en la OIT sobre cumplimiento de los convenios. El representante de CEOE, Javier Ferrer, defendió la postura de los empleadores; y, así, esas primeras discrepancias transformaron lo que iba a ser un mero acto protocolario con el Príncipe, en un «animado debate», según fuentes presentes.

Fue en esa charla informal cuando Doz se refirió a las propias palabras pronunciadas por Don Felipe en su discurso en el que habló a favor del diálogo social y de la tradición española al respecto. En ese sentido, el dirigente sindical explicó al Príncipe que «ahora el diálogo social no existía por culpa del Gobierno». Y puso como ejemplo que seis meses después de ser elegido Mariano Rajoy «seguía negándose a reunirse con los secretarios generales de UGT y CC OO; algo que no había ocurrido nunca en la España democrática».

Inmediatamente, la ministra de Empleo respondió que sí había diálogo social y mencionó algunos temas menores. Además, añadió que sólo llevaban cinco meses y que en el futuro mejorarían las relaciones y sus logros y que, en circunstancias tan difíciles, el Gobierno lo que debe hacer es gobernar. El representante patronal echó un capote a Báñez argumentando que había habido negociaciones pero que ahora resultaba muy difícil el acuerdo por la diferencia de planteamientos entre las partes. Pero a la respuesta del sindicalista, el representante empresarial admitió la inexistencia de diálogo. El debate, en el que continuaron participando varios miembros de la delegación española, fue seguido con mucha atención por el Príncipe que presenció como de forma «muy viva pero siempre en tonto correcto» se manifestaron profundas discrepancias entre los asistentes.

En un momento determinado, Fátima Báñez, opinó que tal vez no era el momento para discutir en esos términos, al estar delante del Príncipe Felipe. Sin embargo, éste restó importancia a la situación al indicar que le parecía muy interesante todo lo que estaba escuchando. De hecho, según alguno de los presentes continuó escuchando de forma «distendida» a diferencia de la ministra, «cuya incomodidad fue en aumento conforme la discusión subía de tono», añaden estas mismas fuentes.

En cualquier caso, y ante las quejas de la ministra Báñez, el representante de CC OO afirmó que en un momento como el que viven España y Europa era esencial que todas las instituciones, incluida la Corona, supieran lo que opinaba la gente, en particular los interlocutores sociales, y participaran en discusiones de ese tipo.

Fuente: Cincodias.com (13/6/12)