El recorte también llega al Ejército

El Gobierno de España medita aplicar los recortes también en las Fuerzas Armadas.

El propio ministro de Defensa, Pedro Morenés ha comunicado durante su comparecencia en el Congreso que esta información publicada por El País es solo una «opinión» y un «elemento de juicio más» que se tendrá en cuenta, pero que no ha de considerarse definitivo todavía.
El Ejército de Tierra es el más perjudicado. Deberá reducir su  plantilla al 50%, lo que se traduce en 10.000 militares menos; mientras el Ejército del Aire y la Armada prescindirán de 5.000 militares, entre ambos. El  personal civil tampoco se libra del recorte y en torno a 5.000 empleados  dejarán sus puestos.
Este recorte implica una reorganización de cuarteles generales y unidades de combate y apoyo. De este modo, se reducirán de ocho a seis el número de  brigadas con que cuenta el Ejército de Tierra. Además echarán el cierre arsenales e instalaciones de la Armada y bases aéreas.
Este plan secreto de Defensa -que desvela el citado rotativo- prevé un periodo de ajuste presupuestario que se prolongaría hasta 2015. Este año se ha reducido un 25%, hasta los 1.500 millones equivalente al 0.6% del PIB.
Morenés ha hecho hincapié en que mientras determinados países  incrementan sus presupuestos de defensa de manera exponencial, otros  como España los están recortando de manera «alarmante». Además ha subrayado como «el deterioro de las condiciones  económicas», sumadas a la «inestabilidad mundial y a rebrotes de  confianza entre vecinos más o menos próximos», pueden tener  «consecuencias graves» para la seguridad de España y la de sus aliados. Mayor eficiencia ‘Visión 2025’ no sólo pretende reducir costes de personal sino ganar en eficiencia por lo que se renovará el material para mejorar la capacidad en campos como mando y control, vigilancia, reconocimiento, transporte y ciberdefensa.
El creador de este nuevo modelo de Fuerzas Armadas, el jefe del Estado Mayor de la Defensa, el almirante general Fernando García Sánchez, pretende crear un Ejército «ágil, adaptable, sostenible y tecnológicamente avanzado» en el horizonte del primer cuarto del siglo XXI.

Fuente: Eleconomista.es (17/7/12)