Elies Campo: «No es necesario irse para triunfar»

maletaElies Campo (Barcelona, 1983) ha sido, hasta el momento, el único español que ha trabajado en WhatsApp Inc. Un día de 2012, poco después de haberse ido a vivir al Valle del Silicio de San Francisco (California), conoció a los fundadores de la aplicación que mandó al diablo a los SMS, Brian Acton y Jan Koum, y se propuso trabajar con ellos. Campo había desarrollado un proyecto parecido llamado Paloma Rápida (FastDove). “Sufríamos el pago de los SMS, que entonces era de 21 céntimos, pero lo que más nos gustaba era mandar mensajes y no tanto hablar por teléfono. Así que desarrollamos una aplicación para mensajearte con tu lista de contactos a través del móvil. Pero tuvimos problemas de financiación para crecer”, cuenta desde su casa en la bahía californiana, pues ayer el retraso de un vuelo de le impidió llegar a España para recibir el premio a la Persona del Año en la quinta edición de los The App Date Awards, donde se reconoce a lo mejor de la innovación en el mundo de las aplicaciones.

Este emprendedor catalán se fue al vivero de la tecnología internacional con la esperanza de encontrar inversores paraFastDove, pero varios obstáculos se interpusieron en su camino. “Nos fue difícil justificar la inversión y tomamos la decisión de pausar la compañía y ver si podíamos ofrecer el producto a otros y… al final no se pudo. Pero durante ese periodo aprendimos muchísimo”, cuenta. Aprendiendo estaba cuando se topó con los desarrolladores de Whatsapp. “Les dije que tenía mucho interés en trabajar con ellos. Costó convencerlos, pero al final aceptaron. Es una compañía muy pequeña y con mucho secretismo. Incluso yo ni siquiera sabía que estaban aquí. Siempre han sido muy reservados. Porque lo que más les importa es focalizarse en el producto y en el usuario y no hacerse publicidad.”

Durante unos meses, Elias Campo se encargó del desarrollo del negocio en España y América Latina. “Mi trabajo consistía en entender cómo se utiliza el producto en la región, ver el crecimiento de los usuarios y qué acuerdos podíamos hacer para dar a conocer más la compañía.” Después de que Facebook comprara la aplicación de mensajería que posee más de 600 millones de usuarios en todo el mundo, Campos decidió hacerse a un lado. “Ahora mismo no estoy en Whatsapp. Esto tiene que quedar claro. Estoy en una fase de transición. Igual continúo en Facebook o… igual no lo sé. Estoy en un periodo de exploración.”

Elias Campo se encargó del desarrollo del negocio en España y América Latina. “Mi trabajo consistía en entender cómo se utiliza el producto en la región, ver el crecimiento de los usuarios y qué acuerdos podíamos hacer para dar a conocer más la compañía”, dice.

Por eso, agrega, no puede hablar dela fusión de las dos compañías o de las nuevas características que planea tener Whatsapp, como la posibilidad de que la aplicación esté en el ordenador. Tampoco quiere contar cómo son las nuevas instalaciones de la empresa creada por Acton y Koum donde “trabajan unas 70 personas” ahora mismo, ni cómo es ahí el día a día. Da por terminadas las polémicas sobre el coste del servicio (79 céntimos al año), o la marca azul del doble check, la privacidad de los mensajes y usuarios (“no se guarda nada en los servidores”) y descarta por completo que algún día integren publicidad o juegos a la aplicación. “Eso es algo que distrae e, incluso, molesta. Y eso es algo que no queremos. Nunca.”

—¿Por qué ha habido ocasiones en que se ha caído el sistema?

—Como cualquier servicio tecnológico que implica máquinas, pues… a veces pasan este tipo de cosas. Y, como es un servicio que utiliza tanta gente, pues… si falla, se amplifica más.

—¿Cómo ven en Whatsapp a la competencia, como Line o Telegram?

—Sabemos que existen estas aplicaciones, pero no nos fijamos en ellas. Nuestra obsesión es el usuario, ver cómo podemos darle el mejor servicio siempre.

—¿Es verdad que hasta antes de la compra de Facebook, Whatsapp no era tan exitoso en Estados Unidos?

—Es verdad. Es que ellos tenían SMS muy baratos o incluso gratis. En cambio, en España y otros países, donde los SMS no eran gratis, la gente lo adoptó al instante y masivamente. Pero a partir de la compra, la gente se interesó más. Para ellos, si Facebook compraba algo así, es que debía ser importante. Y ahora hay más usuarios en ese país.

A sus 31 años, Elías Campo, que utiliza dos móviles, un iPhone6 y un Nexus5 (“porque me gusta probar las aplicaciones en los dos sistemas, ios y android”), no ha terminado la carrera de ingeniería en telecomunicaciones. “Me quedaron algunas asignaturas. Tal vez algún día la termine. Creo que me quedaron tres o cuatro”, dice sin darle mucha importancia al asunto, pues asegura que vive muy bien de su trabajo. “En San Francisco el coste de vida es muy alto y por eso los sueltos son también muy altos. Se vive bastante bien y las compañías tratan muy bien a sus empleados porque somos los que construimos los productos.” Pero para triunfar, asegura este muchacho que a los 14 años echó a andar una emisora de radio desde el campanario de una iglesia del barrio de Sants (Barcelona), no es necesario irse del país donde se nace. “Hay oportunidades en todo el mundo para gente con talento. Lo importante es trabajar duro. Para empezar un proyecto no hay que moverse de España. Otra cosa es para crecer. Si no encuentras inversores en España, pues sal a buscarlos.”

Fuente: Elpais.es (18/12/14)