España pujará con un consorcio único por el AVE de Río a São Paulo

10144092-lupa-sobre-un-mapa-de-brasilTal y como había sido desde el principio el deseo del Gobierno, finalmente habrá una sola oferta española por la construcción de la superestructura y la explotación del AVE de Brasil, uno de los proyectos más importantes a los que aspiran las empresas españolas en la actualidad, dada la parálisis de la obra civil nacional.

La ministra de Fomento, Ana Pastor, vuelve hoy del país sudamericano con el compromiso de las empresas de presentarse al concurso en un único consorcio y no separadas en dos o más grupos, como se había especulado. Fomento había manifestado su intención de impulsar esa unión de intereses con el fin de repetir el éxito del AVE a la Meca, el mayor contrato logrado por empresas españolas en el exterior hasta la fecha, valorado en unos 6.700 millones de euros.

La titular del principal departamento inversor del Ejecutivo tiene previsto anunciar en los próximos días la composición de dicho consorcio. Fuentes del Ejecutivo rehusaron dar más detalles, pero todo apunta a que el grupo estará integrado por la ingeniería pública Ineco, Indra, la operadora Renfe, Adif, empresas constructoras con amplia experiencia en esta clase de proyectos y la única duda se centra en conocer cómo habrá resuelto Fomento el contencioso protagonizado por Talgo y CAF.

Ambos constructores de material rodante habían expresado su interés por el concurso, pero no habían conseguido ponerse de acuerdo para acudir a la licitación unidos. Talgo partía con la ventaja de su fuerte experiencia en alta velocidad, mientras CAF ha estado jugando la baza de producir en Brasil. Fuentes conocedoras de las negociaciones reconocieron que Fomento llegó a amenazar a ambos con retirarles su apoyo, algo que se antoja fundamental en un entorno muy complicado para obtener financiación.

Sin embargo, como finalmente el acuerdo ha sido posible, fuentes del Ejecutivo aseguran que la financiación del proyecto está asegurada, contará con capital público-privado y estará garantizada con avales del Estado, tal y como reclamaban las empresas.

Corredor de 511 kilómetros

Se trata de un proyecto muy importante del que durante el viaje realizado por la ministra de Fomento a Brasil se han podido cerrar sus especificidades con las autoridades brasileñas. La primera parte de la licitación, que se decidirá en septiembre, será por la fabricación de los trenes, la operación ferroviaria durante 40 años y la tecnología de señalización, seguridad y control electrónicos, la llamada superestructura. Esta parte del proyecto está valorada en unos 7.065 millones de reales o 2.800 millones de euros. Según los cálculos de la Agencia Nacional de Transportes Terrestres (ANTT) de Brasil, toda la obra requerirá una inversión total de 35.000 millones de reales (alrededor de 13.586 millones de euros).

El corredor tendrá una longitud de 511 kilómetros, unirá las dos mayores ciudades del país y tendrá un ramal a Campinas, urbe a 100 kilómetros de São Paulo. Después, ya en febrero de 2014, está previsto que se firme el contrato con el consorcio que resulte adjudicatario.

El respaldo de Fomento era absolutamente indispensable a la vista de que alguno de los rivales, como es el caso del consorcio galo de Alstom, tiene el apoyo del operador público, en este caso SNCF.

El Gobierno brasileño espera la participación del consorcio español, del francés, un grupo alemán con Siemens al frente, los japoneses encabezados por Mitsui, los canadienses con Bombardier, y un último consorcio surcoreano con Hyundai como referente. También ha confirmado su puja la firma pública italiana Ferrovie dello Stato.

“España tiene una experiencia muy importante, especialmente en trenes de alta velocidad y de carga, así como en carreteras”, todas ellas áreas en las que Brasil tiene planeado ejecutar proyectos de gran envergadura, explicó el ministro brasileño de Transportes, César Borges.

Fuente: cincodias.com (22/5/13)