Ganadores y perdedores del sistema electoral (gráfico ficticio sin circunscripciones)

Cómo es posible que Izquierda Unida o Unión, Progreso y Democracia (UPyD) obtuvieran más votos que CiU y, sin embargo, cuenten con menos escaños en el Congreso? Buena parte de los indignados por esta situación culpan a la llamada ley d’Hondt, el sistema que muchos países, entre ellos España, utiliza para determinar el reparto de escaños. Sin embargo, el matemático belga Víctor d’Hondt no es responsable de que IU solo tenga el 3% del total de diputados pese a lograr un 6,9% de los votos. Esta desproporción se debe a la alta fragmentación de los distritos electorales.

España tiene 52 circunscripciones, la mayoría de un tamaño muy reducido. Además, el reparto de diputados a escoger prioriza las zonas rurales frente a las urbanas. Así, Izquierda Unida o UPyD, que suelen ser la tercera y cuarta fuerza en la mayoría de distritos electorales, les cuesta más convertir en escaños sus votos. La líder de UPyD, Rosa Díez, lamentó que su partido, pese a obtener 125.979 votos más que CiU, contará con 10 diputados menos. Sin embargo, no son las formaciones nacionalistas quienes más réditos sacan del sistema electoral.

El modelo está ideado para elevar la representación de los grandes partidos. Óscar Alzaga, uno de los padres del actual sistema electoral -que se ha mantenido con mínimos cambios desde 1977- reconoció que el modelo se fraguó con el propósito de que UCD pudiera obtener mayoría absoluta con el 36% o 37% de los votos. Así, el legislador trató de establecer un sistema que no fragmentara excesivamente el Congreso y que favoreciera la consecución de mayorías amplias. La convulsa historia del parlamentarismo español y los 40 años de dictadura provocó que el legislador primara la estabilidad frente a la representatividad.

En las elecciones del domingo, el PP logró el 53% de los escaños con el 44,6% de los votos. La representación socialista en la Cámara baja alcanzará el 31,4% con el 28,7% de los sufragios mientras que UPyD solo contará con un 1,4% de los escaños cuando obtuvo el 4,69% de los votos. Los sufragios que el sistema «roba», en palabras de Cayo Lara, a IU o UPyD se van en su mayoría a los partidos mayoritarios. El actual modelo también beneficia a los partidos nacionalistas que son la fuerza más votada en los pocos distritos electorales en los que concurren. Así, CiU logró el 4,17% de los votos y su representación parlamentaria asciende al 4,6%. Dentro de los nacionalistas, Amaiur es el que sale más beneficiado ya que ha obtenido siete escaños -el 2% del total- cuando sus votos no alcanzaron el 1,37% de los de sufragios.

En cualquier caso, el reparto electoral no premia por sistema a los grupos minoritarios. La representación de ERC o BNG es inferior a los votos obtenidos. Solo 164 diputados Una reforma para elevar la representatividad electoral perjudicaría, tomando como referencia los resultados del domingo, al partido con más votos. Por ejemplo, si se estableciera una circunscripción única y se eliminara el requisito de lograr un mínimo de votos para entrar en el reparto de escaños, el PP -manteniendo la ley d’Hondt- hubiera obtenido 164 escaños, lejos de la mayoría absoluta. IU y UPyD ganarían 14 y 12 escaños adicionales, CiU hubiera perdido 1 y, Amaiur, 2. Además, Equo y otros partidos minoritarios lograrían representación. Ello demuestra que la falta de proporcionalidad no procede de la ley d’Hondt.

Si bien este sistema se acercaría a la máxima de que cada voto valiera lo mismo, los politólogos entienden que un modelo totalmente proporcional puede dificultar la consecución de mayorías y elevar hasta la ingobernabilidad el número de partidos con representación. Por otro lado, si la reforma fijara una circunscripción única pero excluyera del reparto de escaños a los partidos con menos del 3% de los votos, solo cinco formaciones hubieran entrado en el Congreso con los resultados del 20-N: el PP, que perdería 10 escaños, PSOE, que ganaría 3, IU, que lograría 16 diputados más, UPyD, que alcanzaría los 18 representantes, y CiU, que se quedaría con los 16 que ya tiene.
Fuentes: Cinco Días , La Información, Microsiervos.com