Italia declara la guerra a los restaurantes españoles ‘La Mafia’

Italia declara la guerra a los restaurantes españoles ‘La Mafia’

El expresidente de la Comisión Parlamentaria Antimafia de Italia, Francesco Forgione, en declaraciones al diario El Confidencial, no puede expresarlo con más claridad: «La Mafia es una montaña de mierda. Ponerle ese nombre a un restaurante  da asco y resulta difícil de digerir».

«Es como si en Italia hubiera un bar donde ofrecieran comida vasca que se llamase ETA», explica Íñigo Domínguez al mismo diario, como corresponsal de El Correo en Roma.

Tras la denuncia realizada desde un periódico italiano, los políticos se han volcado en el asunto y la actual presidenta de la Comisión Antimafia ha anunciado la apertura de una investigación al respecto en colaboración con el Ministerio de Exteriores. El gobernador de Sicilia ha dado un paso más y ha pedido la intervención de Martin Schulz, presidente del Parlamento Europeo.

Una imagen alejada de la realidad

Lo que para los italianos es un escándalo, no es tomado en serio en España. ‘La Mafia se sienta a la mesa’, el nombre en largo de esta cadena de restauración, se eligió cuando se abrió el primer establecimiento en el año 2000 y su origen es la afición de sus propietarios a la saga cinematográfica de El Padrino.

«El nombre nos funciona muy bien, llevamos abiertos desde 2000 y nunca lo hemos visto como una provocación. No hacemos apología alguna de la violencia», relata Pablo Martínez, responsable de comunicación de la marca, a El Confidencial.

La cadena, desde luego, ha protagonizado un ascenso sostenido desde su apertura. Cuentan ya con 40 locales abiertos y casi diez de próxima inauguración, con una facturación de 22,5 millones de euros en 2013, un 25% más que el año anterior.
El problema apunta a raíces culturales. Las historias llevadas al cine y a la pequeña pantalla con miembros de la Mafia como protagonistas ha creado un halo de seducción hacia esta organización criminal. Una imagen que Italia lucha por erradicar a la par que se enfrenta a diario con la acción delictiva de la misma.

Fuente: Eleconomista.es (6/4/14)