Jubilación: ¿Trabajaré hasta los 67?

jubilaciónResulta muy llamativa la contradictoria información que los ciudadanos y las empresas recibimos habitualmente con relación a nuestro sistema público de pensiones.

En los últimos meses, el PP ha defendido “la viabilidad del sistema público de pensiones”; el PSOE “no va a parar hasta garantizar unas pensiones dignas”. Izquierda Unida ha acusado al Banco de España de “generar miedo” en cuanto a la viabilidad del actual sistema y Podemos ha adquirido el “compromiso de garantizar su sostenibilidad”. Y si analizamos la opinión de diversas instituciones, las versiones también difieren. El Banco de España nos dice que “el sistema público de las pensiones no va a garantizar en el futuro el nivel de pensión que esperan los españoles”; la OCDE aconseja “drásticas reformas que nos preparen para el final del sistema de pensiones tal y como hoy lo conocemos”; el FMI reitera que “sin reformas, los sistemas públicos de pensiones y sanidad no serán sostenibles a largo plazo”, y los especialistas en la materia aconsejamos vehementemente a los ciudadanos y las empresas que establezcan sistemas complementarios de pensiones.

Y en medio de este cruce de declaraciones, la pregunta que se hacen los ciudadanos es ¿qué se puede hacer con el sistema de pensiones? 

Pues si profundizamos un poco más, lo cierto es que el PSOE ya reformó el sistema en el año 1985, al aumentarse el período mínimo de cotización de diez a quince años y el número de años utilizados para el cómputo de la base reguladora desde dos años hasta los ocho previos a la jubilación. A pesar de estas medidas, el gasto en pensiones contributivas pasó del 5,6% al 8,4% del PIB entre 1980 y 1995.

Y en el año 2013, el PP volvió a realizar una reforma de calado. Se retrasó la edad normal de jubilación desde los 65 hasta los 67 años, la jubilación anticipada voluntaria, de los 60 a los 63 años; se exigen 37 años cotizados en lugar de 35 y se incrementa el número de años utilizados para el cómputo de la base reguladora de 15 a 25, estableciéndose un periodo transitorio hasta el año 2027 para la aplicación plena de estas medidas. Como la realidad es tozuda, a pesar de estas medidas el gasto por pensiones contributivas ha sido del 11% el PIB en el año 2015.

Parece, por tanto, que a pesar de las medidas adoptadas, el déficit de la Seguridad Social sigue aumentando. La diferencia entre los gastos e ingresos por pensiones contributivas fue de 11.000 millones de euros en el año 2013, de 13.000 millones de euros en 2014, de 15.000 millones de euros en el año 2015 y está previsto que el Fondo de Reserva, que se ha hecho cargo de estas diferencias, se agote en el año 2018. Confirmando esta tendencia, el Gobierno ha retirado en julio hasta 9.700 millones de euros del Fondo de Reserva para poder pagar las pensiones y la paga extra de julio, y atender el IRPF de los jubilados.

No les quepa duda, cualquiera que sea el pacto que alcance el PP para la formación del próximo gobierno, que se deberá realizar una nueva y profunda reforma del sistema público de pensiones. Nuestros futuros gobernantes deben ser ambiciosos y, junto a la más que segura reducción de las pensiones públicas, deben ponerse en marcha las medidas necesarias para favorecer el desarrollo de los sistemas complementarios de pensiones. Me atrevo a sugerir las siguientes.

En primer lugar, resulta fundamental que los ciudadanos recibamos más información sobre nuestras pensiones. En segundo lugar, creemos que debe diferirse la fiscalidad de todos los instrumentos de ahorro para la jubilación al momento de cobro de las prestaciones. Además, hay que animar a las empresas para que canalicen parte de la retribución de sus empleados mediante planes de pensiones y seguros de jubilación. Y, por último, debe aumentarse el insuficiente límite fiscal actual de 8.000 euros anuales, especialmente para las generaciones más cercanas a la jubilación que no han podido organizar su ahorro por la falta de información mencionada. Por si les interesa, mi intención es seguir trabajando hasta los 67 años, con toda la alegría, optimismo, impuestos y cotizaciones a la Seguridad Social que sea capaz de aportar. Aprovecharé para seguir contribuyendo a mi plan de pensiones, ya que estoy seguro que lo necesitaré. Y seguiré animando a las empresas a establecer sistemas complementarios de jubilación para sus trabajadores.

Experto en previsión social de March JLT

Fuente: Expansion.com (27/7/16) Pixabay.com