El juez más eficaz de España

okSentencias en 24 horas. Un juzgado sin acumulación de causas gracias a una buena organización, a la distribución del trabajo entre el equipo que trabaja en él y nada de tiempos muertos son, entre otras razones, lo que ha llevado a Juan Carlos Mompó (Valencia, 1962) a ser premiado por el Consejo del Poder Judicial como el juez más eficaz de los juzgados españoles. ¿Secretos? “Ninguno. Trabajar de manera organizada. Y llevarte los casos a casa tratando de conciliar con mi vida familiar y dedicar tiempo al gimnasio”. No le gusta las improvisaciones. Antes de llegar a la sala de juicios lleva todos los casos preparados en colaboración estrecha con el letrado de la administración de justicia de su juzgado, Miguel Ángel Martínez. “Me estudio previamente todos los asuntos. Si los escritos los tiene que ver el secretario, él los mira y me da cuenta y así siempre sé lo que se está tramitando en el juzgado”, explica Mompó.

No pasan desapercibidas el importante número de demandas sobre preferentes que han ido en aumento en los últimos años en este juzgado. Tan solo en 2015 se recibieron 539 de un total de 2.400, una cifra impresionante si se tiene en cuenta que en 2014 el número total fue de 93. “Recibimos una verdadera avalancha de demandas contra Bankia y ejecuciones hipotecarias derivadas estas últimas de una situación de crisis brutal”, puntualiza el magistrado. Según la memoria del juzgado las demandas fueron estimadas casi en el 100% de los casos, lo que supuso un desembolso para Bankia de 10 millones de euros. En lo que llevamos de 2016 ya son más de 170 demandas de acciones las que acumula el juzgado.

“Trato de agrupar aquellas causas de la misma temática, como el caso de Bankia, y ese mismo día señalar todos los juicios posibles. Si se puede 10 mejor que 5. Eso nos facilita mucho las cosas a todos tanto al juzgado como a los letrados y, por supuesto, a los afectados.

El incremento de casos en los dos últimos años, entre el 25% y 30% más con respecto a ejercicios anteriores, en el juzgado número 1 de Primera Instancia de Valencia no ha impedido que se retrasen los señalamientos de los procedimientos. La espera, como máximo, es de un mes, un dato a tener en cuenta cuando en otros juzgados de España los afectados tienen que esperar una media de un año a que se fijen los señalamientos.

¿Puede dejar de ser lenta la justicia? “No sé en otros casos. En el mío, sí. Soy juez desde hace 25 años y siempre tuve claro que debía dar una respuesta rápida al ciudadano. De hecho, la celeridad no es mayor por los plazos que marca la ley”.

Mompó explica que es fundamental para que un juzgado como el suyo funcione bien que el equipo —juez, letrado y ocho funcionarios— se implique. “No hay compartimentos estancos, si tengo que hacer fotocopias las hago. Además los funcionarios que están asignados al juzgados llevan una veintena de años trabajando y saben perfectamente cómo funciona el sistema”. Rentabilizar el tiempo de trabajo parece ser la máxima de estos profesionales a los que un pequeño frigorífico y un microondas les salva de tener que interrumpir la jornada y salir a la calle.

No sólo los señalamientos son rápidos, las sentencias que dicta Juan Carlos Mompó salen casi de inmediato. Las normales tarda 24 horas de media en ponerlas y aquellas que estima que tienen mayor complejidad tres días. “Sí, me llevo trabajo a casa, pero en muchas profesiones cuando llegas tienes que ponerte a estudiar para poder estar al día. No puedes pensar que porque tienes una plaza lo sabes ya todo. Aparecen nuevas leyes… y tienes que estar al día de lo que estamos haciendo en España o de cómo se funciona en otros países”.

¿Cuando supo que quería ser juez? “´Creo que siempre, pero me dí cuenta de que lo era cuando aprendes a no implicarte en los casos”.

Fuente: Elpais.es (5/4/16) Pixabay.com