La prórroga del límite de facturación de 125.000 euros para 2017 es posible

Una filtración desde la Administración, avanza que Hacienda podría aprobar una nueva prórroga a partir del mes de enero de 2018.

Fuentes de la Administración han confirmado al diario Cinco Días que Hacienda tiene la intención de mantener el régimen transitorio y salvaguardar, al menos por un ejercicio más, la tributación por módulos.

Según las últimas negociaciones llevadas a cabo por ATA y su sectorial del transporte FETRANSA, desde Hacienda se está buscando la fórmula para hacer efectiva esta prórroga desde el próximo mes de enero de 2018 y podría confirmarse en el Consejo de Ministros de un Real Decreto Ley en diciembre.

Si se confirmara esta medida significaría una respuesta positiva a la reiterada solicitud de FETRANSA y ATA de ampliar el límite de los módulos, en la que han llevado a cabo una campaña a favor de la tributación por módulos, trasladando a la Administración su preocupación por el riesgo que supondría para el sector del transporte por carretera, la reducción de la cifra máxima de cotización que en la actualidad está establecida en los 125.000 euros para 2016 y 2017, y que se situaría con el nuevo reglamento en los 75.000 para el 2018.

Lorenzo Amor, presidente de la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos (ATA), comentó este miércoles en la inauguración de un acto para promover la cultura emprendedora en Sevilla, que si el Ministerio de Hacienda permite una prórroga y si se mantienen los límites de módulos que hasta ahora había, como lo ha solicitado su organización, significaría un alivio para 450.000 autónomos en nuestro país.

Fetransa pide el apoyo explícito del Comité Nacional a la prórroga del sistema de cotización por módulos

Si bien parece que existe voluntad de aplicar una prórroga, nada se encuentra aún decidido en el Ministerio, y la postura del Comité y sus miembros, abiertamente en contra, en nada beneficia al autónomo transportista

El Comité Nacional de Transportes, o más exactamente, las organizaciones que tienen representación en este órgano, con la única excepción de la citada Fetransa, dejaron claro que no les importan las consecuencias que puede tener la modificación de los límites establecidos para poder seguir tributando en el régimen de módulos, pese a que la medida afectaría gravemente a más de 25.000 transportistas autónomos.
Fetransa, aprovechó la reunión del máximo órgano de representación del transporte, para solicitar, una vez mas, que reconsidere su postura, ya que en esencia, y apoye la prórroga que se ha solicitado al ministerio de Hacienda para el próximo ejercicio, manteniendo los límites actuales en 125.000 euros, en vez de los 75.000 euros de facturación presvistos, a partir de 2.018. en opinión de Fetransa además, “ese volumen de profesionales, poco distorsionan el mapa de distribución actual del mercado del transporte en nuestro país”.
Tal y como hemos venido publicando las últimas semanas, si bien parece que existe voluntad de aplicar una prórroga, nada se encuentra aún decidido en el Ministerio, y la postura del Comité y sus miembros, abiertamente en contra, en nada beneficia al autónomo transportista acogido a este sistema de cotización.

Acabar con la incertidumbre

El 80% de los transportistas autónomos se han visto obligados a parar su actividad a mitad de año porque temen superar el límite de 75.000 euros de facturación que Hacienda les ha impuesto para no expulsarlos en 2018 del sistema de tributación por estimación objetiva o de módulos.

Los ingresos que perciban estos profesionales en el 2017 determinarán el año que viene si continúan como están o si pasan al sistema de tributación directa, mucho más perjudicial para ellos, según denuncia la patronal del transporte Fetransa.

Fetransa ya ha advertido que el parón de los transportistas autónomos en julio y en agosto está afectando al corto recorrido, al nacional y al internacional. Y muchos puertos españoles también han sufrido esta parada, con el grave perjuicio que ocasiona a las empresas que deben transportar sus mercancías.

Algunas de estas empresas vieron con estupor cómo muchos de sus transportistas autónomos se marchaban a casa alegando que no podían seguir trabajando porque ya habían facturado más de la mitad de los 75.000 euros que Hacienda les impone como límite para seguir en módulos el año próximo. Obviamente, esta barrera que ha impuesto Hacienda favorece la tentación de que muchos portes que realizan estos transportistas autónomos puedan hacerse sin facturar, es decir, sin declarar a Hacienda. Precisamente, el impulso a la tributación por módulos en los años 90 tuvo como objetivo proporcionar a muchos autónomos españoles un sistema sencillo para pagar impuestos lo que permitió aflorar grandes bolsas de economía sumergida.

La reforma fiscal que comenzó a aplicarse en el 2016 preveía que todos aquellos autónomos que superasen los 75.000 euros de ingresos anuales deberían abandonar el sistema y comenzar a tributar por estimación directa. Tras la insistencia ante Hacienda de organizaciones como Fetransa y ATA, el 30 de octubre del 2015 se publicó en el BOE una moratoria de dos años para los transportistas autónomos durante la cual podían seguir en módulos si no superaban los 125.000 euros de ingresos. Ello supuso un alivio para 25.000 transportistas autónomos que pagan sus impuestos a través de este sistema, pero esta prórroga finaliza este año y aquellos que durante el 2017 superen los 75.000 euros tendrán que pasar a la estimación directa.

Estos transportistas autónomos aseguran que no les merece la pena trabajar más y llegar a facturaciones más elevadas por miedo a que la diferencia se la lleve Hacienda, es decir que suponga trabajar sólo para el erario público. Según Fetransa, un autónomo paga al Fisco unos 13.000 euros anuales en el sistema de módulos. Si pasara a facturar 85.000 o 90.000 euros y debiera tributar por estimación directa, deberían ingresar a Hacienda unos 23.000 euros, prácticamente todo lo que ingresarían de más. Por este motivo, a priori, no le compensa rebasar el límite.

Los transportistas se quejan también de que 75.000 euros anuales es un límite muy bajo teniendo en cuenta que en sus facturas incluyen los costes. Algunos como el de amortización del camión o el del carburante pueden suponer más de un 40% de la facturación anual. Además, el cambio se produce en un momento de enorme competitividad que les obliga a contener mucho los precios por porte. Fetransa calcula también que cada autónomo deberá gastarse en servicios profesionales más de 1.500 euros anuales ya que las asesorías y las gestorías les aplicaban tarifas muy reducidas, habida cuenta de la simplicidad de la tributación por módulos. Pasar a estimación directa comporta mucho más trabajo para los gestores y aplican tarifas más caras.

Imposición reducida

Los transportistas autónomos aspiran a que Hacienda reconsidere su decisión y piden una nueva moratoria que sirva para crear un modelo de transición entre el sistema de módulos y el de estimación directa. Proponen analizar las facturaciones medias de los últimos años con el fin de poder aplicar algún tipo de imposición reducido para este colectivo que no les suponga un cambio brusco entre la tributación por módulos y la estimación directa. Otra posibilidad apuntada por Fetransa es que la regularización del sistema de estimación directa se haga aplicando un coeficiente corrector del 45% sobre el rendimiento neto a la hora de calcular el pago a cuenta del IRPF, tal y como se hizo en el País Vasco.

Según Fetransa, la expulsión de estos 25.000 transportistas autónomos del régimen de módulos supondrá “la disminución de la recaudación fiscal, el aumento del desempleo porque la pérdida de competitividad obligaría a muchos a abandonar la actividad teniendo en cuenta además que muchos de ellos son mayores de 50 años y tienen una difícil reinserción en el mercado laboral. Por otro lado, existe el riesgo de incentivación de cooperativas de trabajo asociado, verdaderas bolsas de fraude y competencia desleal, y el cierre de empresas españolas en favor de empresas buzón (deslocalizadas)”.

Esta federación advierte de que “la globalización del mercado de transporte es una realidad. De modo que, expulsando del sistema de módulos al transporte autónomo nacional, la respuesta inmediata es una disminución de la calidad del transporte y de la seguridad del mismo, ya que desaparecerán muchos autónomos y se desviarán los tráficos internacionales y de cabotaje a empresas con domicilio social fuera de España, que no tienen la misma normativa laboral ni de seguridad vial que las empresas españolas”.

Fuente: Fetransa.com (12-13/12/17) Forotransportistas.com (12/12/17) Pixabay.com