Las 10 trampas de los comerciales de gas y luz

Alert-Icon-Más de una vez un comercial de gas o luz ha llamado a su puerta para ofrecerle ayuda en el ahorro de la factura. Pero, en realidad buscan el beneficio de la compañía ya que cuando hace el cambio no lo nota al final de mes, según denuncia la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

En un informe, la organización facilitado diferentes trucos para que no le «engañen».

1. La compañía le dice ‘somos de los tuyos’. Casi nunca es así, suelen ser de una empresa diferente o de una del mismo grupo que la suya.

Normalmente quieren que deje la Tarifa de Último Recurso (TUR), que fija el Ministerio cada tres meses y que sirve de «refugio» para quienes no quieren contratar ninguna de las tarifas que ofrecen las comercializadoras, y el cliente se pase al mercado libre.

2. Poponen un cambio: su factura será bimestral y basada en consumo real. Sin saberlo, está cambiando de compañía. En la TUR ya hay facturas bimestrales según consumo real.

3. Atacan a su compañía por tener sede en otra comunidad autónoma: «Su dinero se lo llevan allí y podría quedarse aquí».

O dicen que paga un plus por transportar la electricidad hasta tu casa. Esto no es así ya que los peajes de acceso (incluyen transporte) son iguales en todo el país y para todas las compañías.

4. No son descuentos sobre toda la factura sino sobre algún concepto. Parecen suculentos (50%) pero acaban teniendo poco peso y casi siempre son temporales (6-12 meses).

5. Le aseguran un precio fijo garantizado. Pero, siempre incluyen cláusulas que revisan automáticamente el precio.

6. Le dicen que está pagando unas penalizaciones que ellos le pueden quitar. Llaman penalizaciones a conceptos como «Costes Permanentes» que se le van a cobrar sí o sí (aunque no se desglosen en factura).

7. Cada vez que la TUR sufre algún cambio, mienten diciendo que ha desaparecido y que no tiene otro remedio que pasarse al mercado libre.

8. Hablarán de todo menos del precio de lo que contrata (a veces superior al de la TUR).

9. No dicen que contratar con ellos implica también un servicio de mantenimiento. En el gas, le lían con las revisiones para salir ganando. La distribuidora hace la inspección de la instalación (cada cinco años), pero la revisión anual de la caldera puede hacerla con quien quiera.

10. No acepte ofertas sin tener antes el contrato, el cual debe revisar bien. No permita que un desconocido examine sus facturas, así hacen las contrataciones indebidas.

Fuente: Elmundo.es (17/4/13)