Las empresas adelantan dividendos para sortear el posible hachazo fiscal

El reparto de dividendos tradicional de diciembre se ve multiplicado por el miedo a las medidas fiscales que implantará un gobierno de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, señalan los abogados consultados, en concreto, por el gravamen del 5% de dividendos y plusvalías obtenidos por entidades residentes y no residentes. Es el alza que más inquieta, pero también preocupa la imposición de un tipo mínimo de Sociedades del 15%, que se elevaría al 18% para banca y petroleras.

Raúl Salas, socio de Roca Junyent, explica que los clientes piden a diario un reparto de dividendo antes de que acabe el año, una decisión que se puede tomar de un día para otro. También se están produciendo reestructuraciones para evitar las múltiples imposiciones que puede suponer el gravamen de dividendos.

Las empresas suelen repartir dividendos del año anterior, aunque en ocasiones anticipan y lo hacen “a cuenta” del ejercicio en curso. Lo propone el consejo y lo valida la junta, pero la mayoría de empresas habilita a su consejo para que el dividendo pueda repartirse antes de que llegue el aval de la junta.

El anticipo está siendo generalizado entre las no cotizadas, según refrendan desde Garrigues. Detectan además gran preocupación por la subida de Patrimonio y Sucesiones que se perfila.

En esta línea, Jorge Sarró, inspector de Hacienda en excedencia y socio de Rousaud Costas Duran, señala que se están produciendo anticipos de quienes pensaban distribuir en febrero o marzo: “No tiene sentido esperar, lo que también se une a la preocupación sobre la subida de Patrimonio que se perfila”.

En el caso de las rentas del ahorro, los contribuyentes con ganancias desde 140.000 euros pagarán un 27%, en lugar del 23% ahora vigente desde 50.000 euros, según pactaron PSOE y Podemos. Fuentes de la negociación han trasladado que la subida del IRPF está ahora encima de la mesa y no descartan que sea incluso mayor que la que se pactó en su momento.

Albert Mestres, socio de Toda & Ne-lo, destaca que “hay una avalancha total de reparto de dividendos. Muchas familias que han ido remansando rentas están repartiendo”. Mestres alerta sobre la retroactividad de las medidas para quienes tomen la decisión a principios de año.

Esaú Alarcón, abogado de Gibernau Asesores, constata que muchos accionistas están planteando tanto que se reparta dividendo como hacer reducciones de capital para guarecerse.

Así, Jordi Capelleras, socio de Fiscal de Fieldfisher Jausas, recomienda a las empresas que preguntan si repartir en diciembre o enero que lo hagan ya.

Luisa López, socia de Laffer Abogados, refrenda un reparto de dividendos generalizado que afecta en gran medida a no cotizadas. López detalla el miedo al gravamen del 5% de dividendos, en realidad el 25% del 5%, un 1,25%, que ya supone una doble imposición porque la filial que lo genera ya ha tributado y que da pie a múltiples imposiciones, el efecto cascada, según la estructura de filiales.

Eduardo Gracia, socio de Ashurst, constata que sociedades y accionistas tratan de anticiparse a las subidas. También ve los efectos de la entrada en vigor del nuevo Convenio para Evitar la Doble Imposición entre España y EEUU, por el que se está produciendo una compraventa de filiales del grupo, que estaba antes penalizada.

José Ignacio Alemany, presidente de la Asociación Española de Asesores Fiscales (Aedaf) y socio de Alemany, Escalona & De Fuentes, cuenta que se está adelantando el reparto de dividendos y muestra preocupación con el efecto que el alza puede tener sobre sociedades extranjeras por el régimen que se denomina de transparencia fiscal internacional: al empezar a gravarse aquí sus dividendos, recibirán un recargo extra también por ser el gravamen español superior al que reciben en las jurisdicciones en las que son residentes, lo que advierte de que “va a hacer mucho daño a la inversión”.

Un efecto que también se espera en las Entidades de Tenencia de Valores Extranjeros (ETVE), recuerda Alemany, a quien preocupa el efecto cascada, aunque cree que en enero habrá todavía tiempo para reestructurar sociedades.

Fuente: Expansion.com (18/12/19) Pixabay.com