Las grandes empresas pagan el doble de tarde que los autónomos

9627677-pagar-la-facturas-messag-en-el-bloc-de-notasLas pequeñas empresas y los autónomos son los que más en serio se han tomado la nueva ley.

La encuesta, que recoge los plazos de pago a autónomos de la empresa privada, constata que el plazo medio de pago de las empresas privadas es de 85 días, 25 por encima de los 60 días que establece, como máximo, la Ley de Morosidad para 2013. Aunque el dato es negativo, mejora en cuatro los 89 días de plazo de pago de las empresas que se registraron en la anterior edición de la encuesta.

El estudio de ATA también corrobora que cuanto mayor es el tamaño de la empresa, mayor es el número de días que tarda en abonar los servicios que le ha prestado un autónomo. Es más, las grandes empresas (de más de 1.000 trabajadores) tardan en doble en pagar que las transacciones que se llevan a cabo entre los autónomos. Mientas que la gran empresa tarda una media de 124 días en pagar las facturas, el periodo medio de pago entre autónomos desciende a los 59 días, por debajo del límite de la ley.

Los datos de ATA coinciden más o menos con los del Estudio sobre Comportamiento de Pagos de las Empresas Españolas realizado por Informa D&B sobre los hábitos de pago de más de 360.000 empresas. Según su análisis, de la suma de los importes de las facturas computadas, el 33% del total se paga dentro de los plazos pactados y la cifra se incrementa al 95% incluyendo las que se pagan con hasta 30 días de retraso. La media de las empresas para hacer efectivas las facturas ha sido de 94,82 días, cuando en el segundo trimestre del año pasado era de 102,32.

Sin embargo, Informa D&B también analiza las condiciones promedio acordadas entre las empresas, más allá de lo que marca la ley. El plazo medio en el segundo trimestre de 2013 fue de 76,41 días. Según estos datos, el retraso medio de pago sobre las condiciones pactadas se sitúa en 18,41 días, el más bajo desde que se comenzó a realizar este estudio a finales de 2010. Estos retrasos suponen un coste directo para el conjunto del tejido empresarial de 2.261 millones.

El panorama en las Administraciones Públicas no es mejor. Según los datos de ATA, su plazo medio de pago a los autónomos es de 144 días, muy alejado de los 30 días que establece la Ley de Morosidad y de la directiva europea de la UE para este año 2013. Cada organismo tarda un tiempo diferente   Dependiendo del organismo público al que facturen los autónomos, los plazos del cobro de facturas varían: el periodo medio de pago de la Administración central a autónomos y pymes es de 57 días; las comunidades autónomas pagan de media en 161 días y los ayuntamientos en 127 días. Cabe destacar que por primera vez el plazo de pago de las comunidades autónomas a los autónomos supera al que tardan en pagar los ayuntamientos. En los últimos meses los entes locales han realizado un esfuerzo y ha recortado su plazo medio en un mes, al pasar de 157 a 127 días.

El Gobierno trabaja para que todas las Administraciones Públicas abonen sus facturas en 30 días y para ello parece que está dispuesto a descontar los impagados de las transferencias de capital que el Estado realiza a autonomías y municipios. Sin embargo, la condición para ello es que el poseedor de la factura denuncie el impago, algo que no siempre ocurre.

Lo mismo ocurre en el sector privado. Paula Pisa, responsable de Pisa Moreno (empresa zaragozana dedicada al diseño y escenografía comercial) reconoce que las grandes empresas tardan más en pagar. Algunas pagan a 90 días e, incluso, a 120 días, pero en su empresa se han vivido casos en los que se ha llegado a tardar en cobrar una factura seis meses, «aunque ahora cada vez menos», reconoce. Sobre la posibilidad de denunciar el retraso de los pagos, Paula Pisa asegura que «es perder el tiempo» ya que las denuncias no prosperan. Además, poner una denuncia
también puede tener consecuencias. «Zaragoza es una ciudad pequeña y al estar haciendo proyectos con otras empresas, si pones la denuncia es poner en antecedentes a otras empresas y sólo crea mal rollo. Las cosas claras desde el principio pueden ahorrar problemas», afirma Paula Pisa.

La burocracia y la intermediación de los bancos también van en contra de la prontitud del pago. Según el consejero delegado de Abengoa, Manuel Sánchez Ortega, la empresa cuenta con un sistema de pago mediante descuento de la factura con una entidad financiera asociada. Sin embargo, proveedores de esta empresa consultados de forma anónima por elEconomista explican que el periodo de pago es de 180 días o más. «Emites facturas, se les da conformidad en una fecha del mes concreta para que se inicie el plazo para pagarlas. Pero, si llega esa factura un día después del día del mes que realizan las conformidades, hay que esperar un mes más para que vuelvan a revisar las facturas conformes y que te la den. Suele además haber problemas burocráticos, y es normal que esa conformidad no te la den de primeras, con lo que pierdes mínimo un mes», explica un suministrador del grupo andaluz.
Información elaborada por Eva Sereno, Carlos Pizá y Jordi Sacristán.

Las pequeñas empresas y los autónomos son los que más en serio se han tomado la nueva ley.

La encuesta, que recoge los plazos de pago a autónomos de la empresa privada, constata que el plazo medio de pago de las empresas privadas es de 85 días, 25 por encima de los 60 días que establece, como máximo, la Ley de Morosidad para 2013. Aunque el dato es negativo, mejora en cuatro los 89 días de plazo de pago de las empresas que se registraron en la anterior edición de la encuesta.
El estudio de ATA también corrobora que cuanto mayor es el tamaño de la empresa, mayor es el número de días que tarda en abonar los servicios que le ha prestado un autónomo. Es más, las grandes empresas (de más de 1.000 trabajadores) tardan en doble en pagar que las transacciones que se llevan a cabo entre los autónomos. Mientas que la gran empresa tarda una media de 124 días en pagar las facturas, el periodo medio de pago entre autónomos desciende a los 59 días, por debajo del límite de la ley.

Los datos de ATA coinciden más o menos con los del Estudio sobre Comportamiento de Pagos de las Empresas Españolas realizado por Informa D&B sobre los hábitos de pago de más de 360.000 empresas. Según su análisis, de la suma de los importes de las facturas computadas, el 33% del total se paga dentro de los plazos pactados y la cifra se incrementa al 95% incluyendo las que se pagan con hasta 30 días de retraso. La media de las empresas para hacer efectivas las facturas ha sido de 94,82 días, cuando en el segundo trimestre del año pasado era de 102,32.

Sin embargo, Informa D&B también analiza las condiciones promedio acordadas entre las empresas, más allá de lo que marca la ley. El plazo medio en el segundo trimestre de 2013 fue de 76,41 días. Según estos datos, el retraso medio de pago sobre las condiciones pactadas se sitúa en 18,41 días, el más bajo desde que se comenzó a realizar este estudio a finales de 2010. Estos retrasos suponen un coste directo para el conjunto del tejido empresarial de 2.261 millones.

El panorama en las Administraciones Públicas no es mejor. Según los datos de ATA, su plazo medio de pago a los autónomos es de 144 días, muy alejado de los 30 días que establece la Ley de Morosidad y de la directiva europea de la UE para este año 2013. Cada organismo tarda un tiempo diferente   Dependiendo del organismo público al que facturen los autónomos, los plazos del cobro de facturas varían: el periodo medio de pago de la Administración central a autónomos y pymes es de 57 días; las comunidades autónomas pagan de media en 161 días y los ayuntamientos en 127 días. Cabe destacar que por primera vez el plazo de pago de las comunidades autónomas a los autónomos supera al que tardan en pagar los ayuntamientos. En los últimos meses los entes locales han realizado un esfuerzo y ha recortado su plazo medio en un mes, al pasar de 157 a 127 días.

El Gobierno trabaja para que todas las Administraciones Públicas abonen sus facturas en 30 días y para ello parece que está dispuesto a descontar los impagados de las transferencias de capital que el Estado realiza a autonomías y municipios. Sin embargo, la condición para ello es que el poseedor de la factura denuncie el impago, algo que no siempre ocurre.

Lo mismo ocurre en el sector privado. Paula Pisa, responsable de Pisa Moreno (empresa zaragozana dedicada al diseño y escenografía comercial) reconoce que las grandes empresas tardan más en pagar. Algunas pagan a 90 días e, incluso, a 120 días, pero en su empresa se han vivido casos en los que se ha llegado a tardar en cobrar una factura seis meses, «aunque ahora cada vez menos», reconoce. Sobre la posibilidad de denunciar el retraso de los pagos, Paula Pisa asegura que «es perder el tiempo» ya que las denuncias no prosperan. Además, poner una denuncia
también puede tener consecuencias. «Zaragoza es una ciudad pequeña y al estar haciendo proyectos con otras empresas, si pones la denuncia es poner en antecedentes a otras empresas y sólo crea mal rollo. Las cosas claras desde el principio pueden ahorrar problemas», afirma Paula Pisa.

La burocracia y la intermediación de los bancos también van en contra de la prontitud del pago. Según el consejero delegado de Abengoa, Manuel Sánchez Ortega, la empresa cuenta con un sistema de pago mediante descuento de la factura con una entidad financiera asociada. Sin embargo, proveedores de esta empresa consultados de forma anónima por elEconomista explican que el periodo de pago es de 180 días o más. «Emites facturas, se les da conformidad en una fecha del mes concreta para que se inicie el plazo para pagarlas. Pero, si llega esa factura un día después del día del mes que realizan las conformidades, hay que esperar un mes más para que vuelvan a revisar las facturas conformes y que te la den.

Suele además haber problemas burocráticos, y es normal que esa conformidad no te la den de primeras, con lo que pierdes mínimo un mes», explica un suministrador del grupo andaluz.
Información elaborada por Eva Sereno, Carlos Pizá y Jordi Sacristán.

Fuente: Eleconomista.es (30/9/13)