Los bancos empiezan a demoler casas embargadas en EEUU

 

La escena de excavadoras derribando viviendas vacías se ha convertido en algo común en Cleveland, una ciudad devastada por los impagos de hipotecas. Así, algunos grandes bancos del país han empezado a regalar propiedades abandonadas con riesgo de languidecer indefinidamente y empeorar la imagen de los vecindarios más deprimidos.

Y es que llegados a este momento, los bancos prefieren correr con los gastos de la demolición y limpieza del solar (unos 7.500 dólares o algo menos de 6.000 euros) a tener que seguir manteniendo los gastos de mantenimiento, impuestos de propiedades, posibles multas e incluso el coste por anunciar las viviendas. Todo esto supone una carga cuatro años después del estallido de la burbuja inmobiliaria y tras comprobar que son propiedades que nadie quiere.

En algunos casos, las demoliciones dan paso a jardines comunitarios, iglesias, plazas de aparcamiento o al menos, lugares sin miseria que son utilizados por «bancos de tierras» (asociaciones encargadas de mejorar dichas propiedades). Ante el amontonamiento de propiedades embargadas y cuya situación va en declive, otros estados como Georgia, Nueva York o Filadelfia han adoptado legislaciones para reaprovechar las propiedades inutilizadas a través de este tipo de organizaciones.

Al principio ha habido reticencia por los bancos a donar dichas propiedades, pero después de numerosas reuniones, son convencidos de que entregar sus peores propiedades es la mejor solución. De hecho, algunas firmas como Wells Fargo ya han entregado cerca de 1.000 propiedades por este sistema, que reconocen que les granjearse buenas relaciones con los vecindarios.

artículo visto en The Washington Post

Banks turn to demolition of foreclosed properties to ease housing-market pressures