Los nietos Renault pierden la batalla legal contra la expropiación de 1945

El fundador fue expropiado por su colaboración con los nazis.-Ocho herederos pedían una indemnización por la nacionalización de la compañía.

Los ocho nietos del fundador del fabricante automovilístico Renault perdieron hoy una nueva batalla judicial emprendida para reclamar una indemnización por la confiscación y nacionalización de la empresa en 1945, después de que el Tribunal de Gran Instancia de París se declarara incompetente en el caso. 

En cuanto se conoció esa decisión, según revelaron los medios galos, los abogados de los herederos anunciaron su intención de presentar un recurso.

La denuncia la formalizó el pasado mayo el abogado de los descendientes directos de Louis Renault, Thierry Lévy, con la intención de aprovecharse de un resquicio legal que permite a un particular solicitar un dictamen de constitucionalidad sobre una disposición legislativa.

Desde el Tribunal se añadió hoy que una vez que ese órgano se había declarado incompetente para juzgar su demanda, no podía pronunciarse, por lo tanto, sobre dicha cuestión prioritaria de constitucionalidad.

La expropiación de Louis Renault, abuelo de los demandantes, se hizo por haber colaborado con el régimen de ocupación de los nazis, al reprocharle haber movilizado su potencial productivo al servicio de la economía de guerra de la Alemania nazi.

Los ocho herederos, que tienen entre 32 y 66 años, cuestionan la regularidad de esa medida, tomada a partir de un proyecto de decreto de mediados de noviembre de 1944, semanas después de que el fundador de Renault, propietario del 96,8 % de la compañía, muriera en prisión.

Lévy argumentó que la nacionalización que supuso la expropiación del constructor automovilístico se llevó a cabo infringiendo el principio de que no se puede confiscar un bien a una persona fallecida.

En esta batalla jurídica, los nietos de Renault han asegurado que su motivación no es financiera, después de una primera victoria simbólica conseguida en julio de 2010.

El Tribunal de Apelación de Limoges aceptó entonces su demanda de retirar de una exposición una foto del abuelo junto a Adolf Hitler en el Salón del Automóvil de Berlín en febrero de 1939, que servía para ilustrar dicha «colaboración económica».

Fuente: El País (12/1/2012)