“Me planteo trabajar en un ‘burger’ para poder pagar la cuota de autónomo”

20714550-persona-que-sostiene-el-avion-de-papel-hecho-de-50-euros-en-cuenta-close-up-de-la-manoIsabel Muñoz (24 años) puede coger un cartón de leche desde su mesa de trabajo. Y un yogur. Y un refresco. Resultado, todo ello, de tener el frigorífico al alcance de la mano. Y el sofá no está tampoco muy lejos, a un estiramiento de pierna. Esta joven ha convertido el pequeño salón de su casa en su oficina. Allí también ha colocado la nevera porque en la cocina no cabía. Ilustradora, fotógrafa, diseñadora, productora y licenciada en Bellas Artes. Acabó la carrera en 2012 y, tras echar cientos de currículos sin éxito, ahora ha decidido emprender el camino en solitario. Desde hace poco más de un mes, es autónoma.

“Ha sido una válvula de escape tras mi infructuosa búsqueda de empleo”, admite desde la silla de su escritorio. Se beneficia de la Tarifa Plana de 50 euros aprobada por el Gobierno, a la que pueden acogerse durante seis meses los nuevos autonómos menores de 30 años —35 años en el caso de las mujeres—. Si no existiera esta cuota reducida, Isabel no sabe si hubiera dado el paso y optado por el autoempleo. ¿Y cuándo no tenga la posibilidad de acogerse a ella? “Cuando se me acaben los descuentos, no creo que con los ingresos de mi actividad tenga para vivir y poder pagarla. Me planteo trabajar en un burger para pagarla y darme el capricho de trabajar en lo mío”.

Vive en Madrid con su novio, con el que comparte los 600 euros de gastos de alquiler de un pequeño piso de una habitación junto a la ribera del Manzanares. En los dos primeros meses de autónoma calcula que facturará unos 2.000 euros, gracias a la producción de un documental para Unicef y un corto para una asociación sociocultural. A esa cantidad hay que restarle el IVA y el IRPF. “Dudo mucho que, como ahora, se me presenten proyectos tan suculentos en tan poco tiempo. Lo creativo en España está infravalorado. Pides 30 ó 60 euros por una ilustración y te dicen que es una barbaridad”, comenta Isabel, natural de Langreo (Asturias); que relata que, cuando fue a darse de alta como autónoma, no existía una casilla para su especialidad. “Estoy como dibujante técnico”.

La joven siempre ha querido volver a su Asturias natal. “Pero en el futuro”. Ahora no toca. Por eso, cuando no lograba encontrar un trabajo, pensaba que terminaría regresando por obligación. “No quiero vivir en Madrid de lo que me den mis padres”, apunta. También se planteó emigrar al extranjero. A Londres, como tantos. “Me preguntaba para qué habían servido tantos años de esfuerzo, de estudio…”

Hoy [por el pasado viernes] se ha levantado a las ocho. Ha desayunado y se ha sentado delante de su ordenador. Como cada día, cuenta, no se mueve de allí hasta que cumple con sus ocho horas de “jornada laboral”. Actualmente, no tiene más proyectos en cartera. Pero piensa aprovechar las medidas aprobadas por el Gobierno para jóvenes autónomos: la tarifa plana de 50 euros durante seis meses, una reducción sobre la base mínima de un 50% durante otros seis, y otra del 30% durante los siguientes 18 meses. ¿Y qué le pide al futuro? Admite que si pudiera estar en una empresa, dejaría el autoempleo. “Solo me gustaría tener cierta estabilidad dentro de la inestabilidad”.

Fuente: Elpais.es (25/7/13)

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