Sao Paulo: ¿Cómo funciona un metro sin conductor?

10metro1La Línea 4 del Metro de Sao Paulo (Brasil) mueve 700.000 personas cada día con una puntualidad exacta y sin conductores en sus 14 trenes. La movilidad del futuro pasa por ser eficiente y resistente a las huelgas.

La Línea 4, también conocida como «Línea Amarilla», es la infraestructura de transporte urbano más moderna de Latinoamérica. Este metro sin conductor, operado por la firma privada ViaQuatro con tecnología de Siemens y Hyundai, ha supuesto una revolución para la megalópolis de Sao Paulo, que cuenta con 20 millones de habitantes y la friolera de 9 millones de usuarios de transporte público cada día.

El proyecto, bajo una fórmula de colaboración público-privada, es el primero de estas características en Brasil y ha abierto una forma de desarrollar infraestructuras que pronto cristalizará en otra nueva línea de metro sin conductor. El Gobierno del Estado paulista financia las obras que construye la española Isolux Corsán y una concesionaria gestiona las operaciones del transporte. Hasta ahora, la Línea Amarilla es la única que funciona de esta manera en Sao Paulo.

La Línea 4 tiene seis estaciones operativas (5 más están en proyecto) para unir la zona metropolitana oeste con el centro de Sao Paulo. Cuenta con 14 trenes que podrían mover a un millón de personas al día, pero que ahora rondan las 700.000 personas.

La revolución: los trenes, maquinaria de la surcoreana Hyundai, no tienen conductor. Este sistema sin conductor es de la compañía alemana Siemenes, cuya tecnología también está en el Metro de Barcelona. La gestión del transporte se hace de forma automatizada desde un centro de control a las afueras de la ciudad. La sala, similar a los centros donde la Nasa controla sus naves espaciales, puede operar con cuatro personas en días tranquilos y ocho en los más complicados. El uso de este sistema automático no sólo ha reducido los intervalos entre trenes con total seguridad (circulan a 60 km/h), sino que ha permitido a los paulistas recorrer una distancia que suele tomar 20 minutos en 3 minutos, mientras que la espera entre trayectos se ha reducido a 75 segundos.

La tecnología también permite recortar el consumo energético y tiene un interesante beneficio para los usuarios: es resistente a las pertinaces huelgas de conductores. El centro de mando de la Línea 4 cuenta con el sistema Traincontrol, que automatiza todas las operaciones. Tiene monitorización en tiempo real, control de la ventilación, consumo de energía, sistemas auxiliares y señalización, así como comunicación con los usuarios. Los 14 trenes operan en turnos y mueven 84 vagones, aunque para la segunda fase en proyecto, se añadirán otros 15 trenes.

Fuente: Expansion.com (11/6/13)