Siete llaves para dominar la Red: catorce personas custodian todo el sistema

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En concreto siete de ellos son los que tienen las llaves para abrir las cajas de seguridad que guardan las claves necesarias para conformar la contraseña maestra que permitiría cambiar el estatus de Internet. Los otros siete individuos por su parte, cuentan con una copia de seguridad de cada una de las llaves por si ocurriese algún accidente con la titular.

Desde el 2010 estas personas se reúnen cuatro veces al año bajo las más estrictas condiciones de seguridad para cambiar la clave maestra y evitar así que pueda ser copiada y alterar el normal funcionamiento de la Red. Y es que si alguien tuviese acceso a este código se podrían reasignar las direcciones numéricas de webs y ordenadores, pudiendo, por ejemplo, cambiar la dirección de un banco real a una falsa sin que nadie se diese cuenta hasta que consultara el extracto, o alterar las direcciones de servicios gubernamentales por otras ficticias.

La ceremonia de seguridad

Ante tal peligro el ICANN no ha escatimado en cuestiones de seguridad, según explica The Guardian en un reportaje. Las siete cajas de seguridad se encuentran en lugares escondidos por todo el mundo y cuando se abre se obtiene una «tarjeta inteligentes que contiene un fragmento de código necesario para construir una máquina de generación de clave maestra de recambio».

Una vez se obtiene esta tarjeta se llevan a los centros de ICANN, alternándose entre el de la costa este y oeste de EEUU. El camino para llegar a la habitación donde se hace la ceremonia de cambio de clave maestra es «caminar a través de una puerta que requiere un código PIN, una tarjeta inteligente y un escáner biométrico de la mano. Esto le lleva a un ‘cepo’, una pequeña habitación en la que sólo una puerta a la vez puede estar siempre abierta. Otra secuencia de las tarjetas inteligentes, huellas de las manos y de los códigos abre la salida», y se llega a la sala del cambio.

Una vez en la sala, se inicia la ceremonia, en la que hay una serie de procesos de seguridad como escaner de iris, identificación por voz y algunas medidas de seguridad que el diario asegura no poder contar por estar clasificado como información sensible, aunque explican que en la sala ni entran ni salen señales eléctricas y que es una de las zonas restringidas por la seguridad del edificio como a los limpiadores.

De hecho, el diario explica que para asegurarse que la habitación se vea decente para los visitantes, una de las encargadas de guardar una llave, Anne-Marie Eklund Löwinder, sueca y residente en la costa este de EEUU, quita el polvo un día antes de la reunión con una aspiradora dustbuster de 20 dólares.

Independencia por la confianza

Desde el ICANN comentan que para que los usuarios de Internet confíen en el procedimiento es necesario que «la seguridad de la clave privada sea importante, ya que garantiza que cualquier firma hecha por esa llave se sabe que proceden de una ceremonia clave legítima, y no por un tercero de confianza».

Es por ello que el cargo de director del ICANN, encargado de coordinar todo el proceso de seguridad, está muy disputado y con constantes presiones políticas. La responsable sueca de una de las llaves, Eklund-Löwinder,  explica al diario que «sobre todo, fue el Departamento de Comercio de EEUU», quien ha realizado más presiones, aunque «la Comisión Europea quiere cambios en este sistema, y es que aunque aún expresa su fe en ICANN pidió recientemente un calendario claro para globalizar el proceso».

Eklund-Löwinder explica que aunque todo el proceso de seguridad puede parecer  ocasionalmente ridículo, cada paso es muy importante cuando se trata de mantener la confianza ya que se trata de «un sistema basado en las copias de seguridad de las copias de seguridad, capas y capas de seguridad», dice, al tiempo que añade que también tiene «un poco de romántico y emocionante para ser parte de esto, porque soy una romántico de corazón. Tengo que admitir que me encanta Internet».
Así explicaba el padre de Internet, Vincent Cerf, el proceso de seguridad realizado por ICANN en el año 2010, cuando la ceremonia de las llaves comenzó a realizarse.

Fuente: Eleconomista.es (6/3/14)