Slim rompe con KPN y pone en peligro la venta de su filial alemana a Telefónica

1375085410_326048_1375116459_noticia_normalLa empresa de Slim ha roto su colaboración con el grupo holandés tras la venta de su filial alemana a Telefónica.

Guerra sorda en el mercado mundial de las telecomunicaciones. América Móvil, primera operadora latinoamericana, ha roto el pacto que mantenía con el grupo holandés KPN después de que este llegara a un acuerdo de venta de E-Plus, su filial alemana, a Telefónica por unos 8.100 millones en efectivo y acciones. El grupo controlado por el empresario mexicano Carlos Slim deja sin efecto así la cláusula que le impedía superar el 30% del capital de KPN. Con ello, tiene manos libres para lanzar una opa sobre la holandesa y romper el acuerdo firmado con Telefónica.

El magnate mexicano ha usado KPN como cabeza de puente para su desembarco en Europa. Mientras tuviera E-Plus, la tercera firma alemana de telefonía móvil por clientes, el panorama resultaba apetecible. Ahora que puede pasar a manos de Telefónica, la holandesa pasa a ser una compañía más local. Para KPN, la venta se explica por su difícil posición competitiva en el mercado alemán y el alto precio ofrecido: 5.000 millones en efectivo más el 17,6% de la futura Telefónica Deutschland.

Aunque la operación ha sido bien recibida por los inversores, la revalorización de KPN en Bolsa es un pobre consuelo para la firma de Slim, que compró el grueso de su participación en KPN en 2012 a un precio muy superior al actual y acumula fuertes minusvalías. Además, Telefónica es uno de los principales rivales de América Móvil en Latinoamérica.

América Móvil mantiene dos representantes en el Consejo de Administración de KPN. Dos emisarios que no apoyaron la venta entre alemanes y españoles, planteada el pasado 22 de julio. La operación necesita el respaldo de la junta de accionistas de KPN, en la que Slim es el primer accionista con cerca del 30%. Si la junta rechaza la operación, KPN tendrá que indemnizar a Telefónica con 50 millones de euros.

La ley holandesa, como la española, obliga a lanzar una opa sobre el 100% a quien supere el listón del 30% del capital. Una vez eliminada la cláusula que se lo impedía a Slim, la posibilidad de que la situación actual derive en una opa ha hecho contener el aliento al mundo financiero holandés. El país prefiere pensar en otra salida o que Slim se tome un tiempo prudencial para no desequilibrar su negocio.

“No estamos al tanto de posibles cambios. La firma mexicana no ha hecho saber aún si le interesa engrosar sus acciones”, dicen los portavoces holandeses.

El pacto de accionistas fue firmado en febrero pasado. Slim se comprometía a participar en una ampliación de capital de 3.000 millones, se garantizaba dos puestos en el Consejo —que mantendrá mientras tenga más del 20% del capital— y se comprometía a no superar el 30% o, lo que es lo mismo, a no lanzar una opa. El acuerdo era por plazo indefinido, pero América Móvil podía romperlo con un preaviso de dos meses o en el caso de una oferta por el grupo holandés o por una filial relevante, como es el caso.

Mexicano de ascendencia libanesa, Carlos Slim es el segundo hombre más rico del mundo, según la agencia Bloomberg. El paso dado por KPN supone un dilema. Debe decidir si acepta una operación que el mercado ve buena para la compañía, pero que limitaría su incursión en Europa, o si la rechaza. Y, en este último caso, si da el paso para hacerse él mismo con el control de KPN, una compañía que vale a precio de mercado 8.500 millones de euros. La parte que no controla vale unos 6.000 millones.

Las acciones de KPN subieron ayer un 4,6% en Bolsa ante las especulaciones sobre una opa. En cambio, las de América Móvil cayeron por el mismo motivo.

Fuente: Elpais.es (30/7/13)