Un Audi a cambio de combatir el fraude fiscal en Portugal

audiPedir una factura con el NIF puede ser mejor que jugar a la lotería en Portugal, porque a partir de este martes, el gobierno de Lisboa sorteará un Audi A4 a la semana entre todos los portugueses que a la hora de efectuar sus compras lo hagan incluyendo en la factura su número de identificación fiscal. Es la forma que se ha inventado en el Ministerio de Finanzas luso para concienciar a los portugueses y hacerlos partícipes del combate al fraude fiscal y la evasión de impuestos por parte de las empresas.

En el concurso entre fabricantes de coches venció Audi con la mejor propuesta, por delante de BMW que quedó en segundo lugar. En total, se sorteará un A4 a la semana (durante 52 semanas) y habrá dos concursos extraordinarios, en junio y diciembre, coincidiendo con las pagas extra, en los que se sorteará un A6.

Y las cifras demuestran que aunque todavía no han comenzado los sorteos, los portugueses ya piden más facturas con el número de contribuyente. Durante el mes de enero, hubo un aumento del 45% en comparación con el mismo mes del año anterior. De hecho, no es ninguna novedad que a los portugueses les gustan los coches alemanes y Audi fue la marca que más vendió el año pasado.

En contrapartida, el ejecutivo espera poder recuperar parte del IVA que de otra forma no consigue cobrar si no se contabilizan las facturas. El año pasado, también en la lucha al fraude fiscal, el gobierno obligó a todas las empresas a adquirir e instalar unos terminales informáticos para emitir las facturas conectados directamente con Hacienda.

Además, ahora, los propios contribuyentes pueden acceder al site de Finanzas para comprobar si todas sus facturas solicitadas han sido declaradas por las empresas e incluso pueden reclamar si alguna falta. Porque todo cuenta a la hora de ganar un Audi, ya que la dinámica del concurso es la siguiente: Los montantes de las facturas son transformados en cupones como si se tratase de una lotería con números y entre éstos cupones se sortearán los vehículos, protegiendo la identidad de los vencedores.

Así que a partir de mañana, habrá más portugueses circulando en Portugal con un Audi gracias a la «factura de la suerte» y que de otra manera no podrían permitírselo, pues los coches cuestan a partir de 28.000 euros (el precio que ha pagado por ellos el Estado luso) y el salario mínimo en Portugal sigue por debajo de los 500 euros. Sin embargo, el semanario Expreso alerta de lo que cuesta mantener un vehículo de éstos: unos 300 euros al mes en seguros, combustible y mantenimiento. Así que el gobierno permite a quien lo gane poder venderlo para, como se dice en España «tapar algún agujerillo» y en Portugal, con la austeridad y el desempleo, en torno al 15%, hay muchos agujeros que tapar.

Fuente: Elmundo.es (31/3/14)