¿Un nuevo código postal con ocho dígitos?

envío postalUNO, la patronal de las empresas de transporte y logística que operan en España, presentará en los próximos días un informe al Ministerio de Fomento en el que argumenta los beneficios económicos, y también medioambientales, que se derivarían de la modificación del actual código postal.

La organización solicitará a Fomento ampliar en tres dígitos el actual código, que pasaría así de estar compuesto por cinco cifras a ocho. “Hoy contamos con los suficientes avances tecnológicos como para poder permitir una modificación que sería beneficioso para todos”, señala Francisco Aranda, secretario general de UNO.

La introducción de otras tres cifras al actual código haría “que las flotas de transporte fueran más eficientes, se recortarían los costes de clasificación y reparto, se generarían menos emisiones, habría menos accidentes de tráfico, sería beneficioso para el reparto postal tradicional y también para las empresas de paquetería”, defiende Aranda. Con un código postal de ocho dígitos “se multiplica por 1.000 la capacidad de localización del lugar de destino, se puede llegar prácticamente al portal”,indica. También “beneficiaría a las empresas de marketing directo”, apunta.

La capacidad de localizar automáticamente un destino se multiplicaría por 1.000

En el actual código postal las dos primeras cifras se refieren a la provincia, por orden alfabético, y las tres siguientes corresponden a los distritos postales y de reparto que Correos seleccionó basándose en criterios territoriales. Un distrito postal puede responder a barrios en las grandes ciudades o conjuntos de pequeñas localidades próximas entre sí. Además hay códigos postales específicos correspondientes a destinos como apartados postales y organismos oficiales.

“Es el momento de cambiarlo”, subraya Francisco Aranda. “El flujo de mercancías en España cada vez es mayor, y también por el peso que ha tomado el ecommerce”, dice. Los actuales sistemas de geolocalización “pueden ir al detalle, al portal de destino”, explica Aranda.

El código postal fue introducido en España en el año 1982.“Desde entonces no ha habido ninguna evolución”, dice. Los cambios de la sociedad española, demográficos, tecnológicos, las nuevas infraestructuras, internet… ¿deberían impulsar también un cambio en el viejo código postal español?

Las razones por las que entonces el Ministerio de Transporte y Comunicaciones estableció a finales del pasado siglo el código postal recuerdan a las que ahora esgrime la patronal UNO para modificarlo: “El volumen cada día más creciente de objetos que circulan por el correo”, explicaba el Gobierno en el real decreto publicado el 3 de agosto de 1982, “juntamente con el desarrollo de las poblaciones, no solo en cuanto al número de habitantes, sino en su extensión superficial, al repercutir naturalmente en la distribución de la correspondencia a domicilio, fueron las razones que aconsejaron en el año 1959 la división de las zonas urbanas de Madrid y Barcelona en distritos postales a efectos de la distribución de la correspondencia”. La “bondad del sistema entonces adoptado y la necesidad sentida ahora del tratamiento de la correspondencia mediante máquinas automáticas, aconsejan la creación de un código postal que, alcanzando a todo el territorio nacional, logre, al propio tiempo, mejorar las condiciones de trabajo de los funcionarios, así como la calidad de sus prestaciones, y asegure mayor rapidez”, señalaba el texto oficial firmado por el entonces ministro de Unión de Centro Democrático (UCD), Luis Gámir Casares.

Para elaborar su informe en el que UNO defenderá próximamente la modificación del actual código postal “nos hemos fijado en los cambios que han hecho países como Reino Unido, Argentina, Canadá, y Estados Unidos”, explica el secretario general de la organización. “En Reino Unido, el cambio se ha traducido en un incremento de la eficiencia del 25%”, asegura. En algunos de estos países, la modificación del anterior código postal se ha efectuado añadiendo letras al anterior código numérico, resultando un código postal alfanumérico. “Creemos que es mejor mantener un código numérico, sin letras”, señala al respecto Francisco Aranda.

“Hemos estudiado los cambios acometidos en otros países”, comentan en el grupo Correos. La compañía controlada por la SEPI cuenta con máquinas que clasifican 40.000 cartas a la hora en base al código postal. “A nivel técnico, y en cuanto a costes, un cambio así no sería relevante”, explican, “peropor nuestra experiencia hemos visto que a nivel de usuario este tipo de cambios no es bien recibido”. A medida que han ido creciendo las poblaciones en España, “la urbanización no se ha desarrollado como debiera, la organización de las calles no está resuelta”, señalaron. No obstante, indicaron en la empresa pública, “estamos abiertos a todo tipo de propuestas, aunque en este caso la decisión última no dependería de Correos”.

Fuente: Cincodias.com (29/1/15)