Dietas, taxis, comisiones… Estos son los privilegios de la política

10400060-mano-de-un-hombre-de-vidrio-de-aumento-la-celebracia-n-deCada vez es mayor la polémica que gira en torno a la cuantía de los sueldos de los políticos.

Los periodistas Sandra Mir y Gabriel Cruz recogen en Mamá, ¡quiero ser político! los diferentes privilegios de los que gozan los políticos hoy en día, y que no son de ahora, sino que vienen de muchos años atrás, amparados en una ley permisiva y con mucha mano izquierda.

Un diputado o senador medio cobra 2.813,87 euros mensuales, a los que hay que sumar las dietas, que en el caso de los elegidos en la circunscripción madrileña suman los 870,56 y los elegidos fuera de la capital 1.823,86. Ser vocal o portavoz de una comisión eleva el sueldo mil euros más, y si el cargo que se ocupa dentro de ella es el de presidente, son 1.500 euros.

En definitiva, el salario medio que puede llegar a cobrar un diputado o un senador de fuera de Madrid puede llegar a los 5.684 o 4.948 euros brutos, respectivamente.  Un sueldo, varias dietas Actualmente, la Ley Orgánica del Régimen Electoral General abre la puerta a que un político ocupe varios cargos, aunque solo cobre un único sueldo. Así, un edil o alcalde un pequeño municipio puede ser a la vez senador y diputado autonómico. Hasta tres cargos a la vez.

Es más: los ediles también pueden ser diputados nacionales, a pesar de los códigos éticos impuestos en algunos partidos políticos que, a la vista de los datos, no se cumplen a rajatabla.

Sin embargo, y tal como reconocen los dos periodistas a ABC, a pesar de esta ley por la que no se pueden percibir dos sueldos, los políticos sí pueden cobrar por duplicado las diferentes dietas por manutención, transporte y otros conceptos. De esta forma, se dan casos como el de cerca de 60 diputados del Congreso que pese a tener domicilio en Madrid cobran 900 euros al mes por no haber sido elegidos en la circunscripción madrileña. Unas dietas que no están sujetas a tributación, y que marcan una clara diferencia con las del resto de los mortales, que si sobrepasan los 53 euros sí tienen que declararse a Hacienda.

En total, solo 33 de los 350 diputados tienen una dedicación exclusiva, y gran parte de las señorías compaginan responsabilidades públicas. En lo que respecta a sus labores en los órganos de representación del pueblo, hay casos llamativos como los de Marta Domínguez y Carme Chacón, que solo habían acumulado una pregunta o intervención en el transcurso de la actual legislatura. Una situación que se repite en muchos otros diputados o senadores. Privilegios extra A todo esto, hay que sumar los diferentes privilegios adicionales del que gozan nuestros políticos, como por ejemplo los 3.000 euros anuales en taxis, el iPhone o Blackberry a elegir, o el iPad que obtienen los parlamentarios con cargo al erario público. Pero no solo eso, los beneficios también llegan a los propios hogares: el ADSL de los domicilios de los políticos también corre a cuenta del Estado.

Estos gastos también se generalizan a todo el Congreso de los Diputados, que tiene una partida de casi 20 millones de euros para material de oficina. Por este mismo concepto, el Senado destina más de 11 millones anuales.

Fuente: Eleconomista.es (9/12/13)

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