El Disneyland para jubilados: no hay crimen, ni polución, ni niños

Un Disneyland para jubilados. Esa es quizá la mejor definición de la ciudad de The Villages, en Florida.

El dueño de la ciudad H. Gary Morse ha sido el principal impulsor y beneficiario del éxito de esta ciudad. Su compañía familiar ha vendido más de 50.000 viviendas desde 1986, generando 9.900 millones de dólares en ingresos, haciendo que la fortuna personal de Morse ascendiera a 2.900 millones de dólares, según el índice de millonarios de Bloomberg.

Pero el negocio de la familia Morse no es solo la construcción y promoción de viviendas: controla el periódico local, una radio, un canal de televisión y el Citizens First Bank, una entidad hipotecaria. Además, tienen en alquiler más de 4,5 millones de metros cuadrados de oficinas, restaurantes y tiendas, entre otros negocios. «Son los dueños de todo», explica Andrew Blenchman, autor de Leisureville, un libro sobre The Villages y otras comunidades de jubilados. «Básicamente tienes una ciudad de 100.000 personas controlada por una empresa».

La historia comenzó en los años 60, cuando Harold Schwartz comenzó a vender extensiones de tierra en el noroeste de Orlando. Morse se unió al negocio en 1983 y empezaron a vender viviendas a jubilados ofreciendo golf gratis para el resto de sus vidas. Siguió el modelo de otras comunidades con restricciones de edad, y continuó su desarrollo hasta su estado actual. El perfil económico es variado, con casas en venta entre 150.000 y 1 millón de dólares. No ha sido el racial: el 97% de los residentes son blancos, con una edad media de 65,5 años. Ahora también ha comenzado a atraer a expatriados, especialmente del Reino Unido.

Fuente: Eleconomista.es (30/6/14)