El Gobierno de Mario Monti quiere que la Iglesia pague impuestos

El gobierno de Mario Monti ha anunciado en un comunicado que quiere cambiar la ley que permite a la Iglesia Católica no pagar impuestos en sus propiedades comerciales. Hasta ahora, la ambigüedad de la ley permitía, por ejemplo, que los hopitales privados o los albergues que ofrecen camas a los turistas evitaran pagar el impuesto con solo tener una pequeña capilla u oratorio.

 

Italia podría recaudar alrededor de 100 millones de euros con esta modificación, según dijo el mes pasado Paolo Berdini, planificador urbano y consultor de administraciones locales, en una entrevista con la agencia Bloomberg. Según el presidente de la Asociación Nacional de Municipios de Italia (ANCI), Graziano Delrio, con esta medida, de los impuestos que generan estos inmuebles se podrán obtener hasta 600 millones de euros. Investigación de la Unión Europea La Unión Europea inició una investigación en 2010 sobre las exenciones fiscales a la Iglesia Católica en Italia tras las denuncias del Partido Radical, ya que podrían distorsionar la competencia. Se espera que el resultado de esta investigación se haga público el mes que viene y si la decisión va en contra de Italia, la UE podría multar a Italia y exigir a la Iglesia la devolución al Gobierno de los impuestos impagados. Sin embargo, según el comunicado del Gobierno, Monti ha informado al Comisario de Competencia, el español Joaquín Almunia, de la decisión de reformar la ley, y confía en que «la iniciativa del Gobierno permitirá a la Comisión Europea cerrar el procedimiento». El Ici fue motivo de polémica en diciembre del año pasado. Monti reinstauró el impuesto para la primera vivienda, que había eliminado Silvio Berlusconi, pero mantuvo las ventajas a la Iglesia, lo que provoco un considerable revuelo. En España, la Iglesia Católica también está exenta de pagar el IBI, en virtud de los Acuerdos entre el Estado y la Santa Sede de 1979. Esta «exención total y permanente de la contribución territorial urbana» afecta a templos y capillas, residencias de obispos y sacerdotes, oficinas, seminarios y conventos, no a edificios con edificios comerciales. Estas exenciones también se aplican a otras confesiones religiosas, edificios considerados Patrimonio Histórico, a edificios de la Cruz Roja, embajadas, servicios públicos como comisarías, cárceles o colegios (incluido concertados) y las ONGs. El cobro del IBI a la Iglesia es una vieja reivindicación de Izquierda Unida. La Conferencia Episcopal Italiana (CEI) ha dado la bienvenida a la aclaración de Monti, al tiempo que ha solicitado una «evaluación atenta» por parte del Gobierno sobre las actividades que no produzcan beneficios, como las actividades sin ánimo de lucro. «Cualquier intervención con el fin de introducir aclaraciones a las fórmulas existentes será tenida en cuenta con la máxima atención y sentido de la responsabilidad», ha indicado el portavoz de la CEI, monseñor Domenico Pompili. «Esperamos que sea reconocido el valor social del amplio mundo de las organizaciones sin ánimo de lucro.
Fuente: Eleconomista.com.mx