El robo del siglo: el hombre que estafó 22M con el Monopoly de McDonald’s

Corría el año 1987 cuando McDonald’s tuvo una brillante idea. ¿Por qué no hacer su propia versión del Monopoly? En vista del éxito que tenía el famoso juego, llegó a un acuerdo con Hasbro para ofrecer sus propios premios: a través de tarjetas regaladas en los menús, bebidas y patatas, se podían coleccionar las calles con el objetivo de conseguir las del mismo color para obtener todo tipo de recompensas reales… Pero no sabían que les esperaba la estafa del siglo.

A lo largo de los años, McDonald’s ha continuado con esta tradición, con la que reparte premios que van desde simples productos de sus restaurantes a videoconsolas o incluso automóviles. Pero cuando lanzaron el concurso por primera vez, no contaron con la posibilidad de que alguien pudiera estafarles. Un multimillonario engaño que puede ser considerado como una de las mayores estafas de la historia y que, ahora, ha sido llevado a la televisión.

Ha sido HBO la que, a través de una docuserie llamada ‘McMillions’ cuenta lo que ocurrió entonces, una estafa que llegó a sumar más de 22 millones de euros (24 millones de dólares) desde 1989 hasta el año 2001. Desde el principio, alguien descubrió que podía hacer dinero rápido a base de pequeños robos y estafas, que se mantuvieron durante más de una década escondidos sin que nadie descubriera lo que estaba pasando: se trataba de Jerome Jacobson.

Jacobson era el responsable de seguridad de Simon Marketing, la empresa que se encarga de imprimir y distribuir la fichas del Monopoly de McDonald’s. Gracias a su cargo, descubrió un agujero en el control de estas pequeñas pegatinas, que fue aprovechado para hacerse con las fichas más valiosas. De hecho, el mayor premio que ofrecía la compañía de comida rápida era un millón de dólares (920.000 euros), por lo que no dudó en hacerse con varias de esas (y otras) tarjetas.

Pero era consciente de que no se las podía quedar él, pues sería demasiado sospechoso. ¿Cómo burló el control? Muy sencillo, se las ‘regalaba’ a conocidos a cambio de recibir en metálico una parte del premio conseguido. Cada vez, los premios ‘estafados’ eran más numerosos, hasta que cometió un error: en vista de su necesidad de ampliar el círculo de personas a las que ofrecía sus fichas ganadoras, en 1995 contactó con Gennaro Colombo, un poderoso mafioso de Nueva York.

Fue en ese momento en el que perdió el más absoluto control, pues comenzó a crearse un verdadero esquema criminal en el que ya eran varias personas las que cobraban un porcentaje de los premios. O, dicho de otra manera, cada vez era mayor el número de personas involucradas en esta estafa, por lo que también era más probable que alguien ‘cantara’. Y así ocurrió: en el año 2000, un informante anónimo avisó al FBI de lo que estaba ocurriendo.

Foto: Reuters.
Foto: Reuters.

Las autoridades pusieron entonces en marcha su maquinaria para investigar el caso, no tardando mucho en descubrir un vínculo entre los principales premiados del famoso Monopoly de McDonald’s en los últimos años. Para ello, los agentes del FBI se hicieron pasar por un equipo de la compañía para entrevistarse con los ganadores: pronto hallaron un hilo conductor, que les sirvió para descubrir que Jerome Jacobson estaba detrás de un multimillonario engaño.

El 22 de agosto de 2001 fue arrestado en su casa y condenado a tres años y un mes de prisión, a cambio de identificar a todos sus cómplices y devolver todo lo estafado. Otros 50 ‘ganadores’ recibieron penas menores por participar en la estafa, pero el caso nunca llegó a tener mucha prensa. ¿El motivo? El juicio comenzó precisamente un día antes del ataque terrorista a las Torres Gemelas. Ahora, HBO recupera la historia para que no caiga en el olvido.

Fuente: Elconfidencial.com (17/2/20)