España, el país fiscalmente más agresivo contra la especulación en la UE sólo superado por Dinamarca

España es el segundo país con mayor fiscalidad en las operaciones de compraventa de activos a corto plazo de entre los países de la UE de los 27 y Estados Unidos, tal y como se desprende del último análisis comparativo realizado por el despacho Ernst & Young Abogados.

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  • Le siguen en la lista, Bélgica, Francia y Luxemburgo, según el análisis comparativo sobre la tributación del ahorro y la inversión, realizado por Ernst & Young Abogados.
  • Sólo el 29% de los países analizados tiene gravámenes especiales para las operaciones a corto plazo.
  • Respecto a la tributación del ahorro a largo plazo, España es el octavo con impuestos más altos de los 28 países del estudio.

El análisis recoge las recientes medidas contempladas en la Ley de medidas fiscales que acompaña a los Presupuestos Generales del Estado. Según la nueva normativa, las plusvalías derivadas de las transmisiones de bienes con antigüedad inferior a un año pasan a tributar al tipo marginal del IRPF que pague cada contribuyente y no por la escala prevista para la base imponible del ahorro.

En este marco, el pago de impuestos por plusvalías a partir de enero de 2013 será de entre el 24,75% y el 52%, según los mínimos y máximos de los tramos del IRPF, aunque en algunas Comunidades Autónomas, como Cataluña, puede llegar incluso al 56%. A partir del primer año, la tributación volverá a ajustarse a la escala del ahorro: el 21% hasta los 6.000 euros, 25% entre 6.000 y 24.000 euros y el 27% para montantes superiores.

Como indica Almudena Ollero, Asociada Senior de Human Capital de Ernst & Young Abogados, “si un inversor que alcanza en el IRPF un tipo marginal del 40% obtiene unas plusvalías de 1.500 euros derivadas de la compra-venta de acciones, éstas tributarán al 40% en el primer ejercicio fiscal posterior a dicha ganancia, y no al 21% como hasta ahora estaba contemplado”.

Ello significa que España ha pasado de ser el séptimo país con una fiscalidad más alta de las plusvalías a corto plazo (acciones, fondos, etc.) a colocarse en el puesto número dos de los 28 países analizados. Según Marta Álvarez-Novoa, socia de Human Capital de Ernst & Young Abogados, “la modificación legislativa reciente significa volver a un sistema que ya teníamos hace años y que, por lo tanto, no es nuevo, aunque es cierto que si se analiza la totalidad de los países de la UE y Estados Unidos, sólo el 28,5% tiene gravámenes especiales para las operaciones a corto plazo y el 36% los refieren a la escala del IRPF; el resto tiene tipos específicos para la inversión”.

Los 5 más agresivos
Además de España, que ostenta el puesto número dos, Dinamarca se encuentra por encima con una tributación más alta, tanto a corto como a largo plazo, que puede llegar al 55,38% (aunque aún por debajo del 56% de Cataluña). A nuestro país le siguen, en lo que a penalización de la especulación se refiere, Bélgica (con un tipo máximo marginal del IRPF del 50%), Francia (que estudia elevarlo del 19% fijo al tipo marginal del IRPF, con un máximo del 45%) y Luxemburgo (41%).

En el extremo opuesto se encuentran Grecia, Holanda y Chipre, que no contemplan ningún tipo de tributación, seguidos de Bulgaria (10%), Letonia, Lituania y Republica Checa (estos tres últimos al 15%). Alemania con un 25% e Italia con un 20% se sitúan en la parte media. Once países se encuentran por encima de Alemania en cuanto a fiscalidad de las plusvalías a corto plazo (entre ellos EEUU con un 35%), 12 por debajo y 4 en el mismo nivel.

Ahorro a largo plazo
Si se analiza el impacto fiscal de las plusvalías a largo plazo, el panorama geográfico cambia radicalmente. España (con la escala de tributación del 21, 25 y 27%, dependiendo del montante) baja hasta el puesto número ocho, por detrás de Dinamarca (con un tipo del 55,38%, igual que en las plusvalías a corto plazo, no hace distinción), Francia, Malta, Suecia, Irlanda, y Finlandia. A España le siguen Portugal, Austria y Estonia.

Es destacable que en el caso del ahorro a largo plazo, hay siete países en los que no hay que tributar por las plusvalías generadas, lo que favorece que se mantengan las inversiones en el tiempo. Es el caso de Alemania, Bélgica, Luxemburgo y la República Checa, en los que, por el contrario sí se penaliza la especulación a corto plazo. En Chipre, Holanda y Grecia no se tributa en ningún caso.

Estados Unidos por su parte, también aplica un impuesto menor que en España, del 15% federal, aunque hay que sumar las diversas tributaciones estatales.

Fuente: Lawyerpress.com (3/12/12)