Furor por los pisos que se pueden alquilar por meses (y tienen servicios hoteleros)

No es un hotel, aunque su estética pudiera parecerlo. Tampoco es un edificio de viviendas en venta ni en alquiler tradicional. Ni tan siquiera es un coliving o un bloque de pisos turísticos. El edificio Archie, situado en la avenida de Vilanova, números 3-5, en el corazón de Barcelona, cuenta con 108 viviendas que se alquilan por meses y que, además, tienen servicios hoteleros propios de un establecimiento de cinco estrellas. Tras dos años en construcción, abre sus puertas en enero de 2023.

España se engancha a un mercado que bulle en toda Europa, sobre todo en Alemania y el Reino Unido. Es el alquiler de media estancia, a medio camino entre los tradicionales de largo plazo (cinco años) y los vacacionales (por días). Los modelos de vida y de trabajo flexibles son una de las herencias que ha dejado la pandemia y que explican la eclosión de este modelo de alojamiento, muy reclamado por clientes internacionales que se desplazan de un país a otro por motivos laborales o buscando cambiar de vida durante una temporada.

La demanda de alquileres de media estancia en Europa casi se ha cuadruplicado este año. En España se ha triplicado ampliamente, según los análisis de Homelike, plataforma que aglutina alquileres de media estancia, un Airbnb por meses. “Ya no es necesario trabajar donde se vive ni vivir donde se trabaja. Es una tendencia internacional que crece rápidamente y que está llegando a España”, dice Xavier Arias, consejero delegado de Signature Management, que gestiona el edificio Archie.

Cada vez hay más ciudadanos que apuestan por una vida flexible. Se trata de nómadas digitales, estudiantes que cursan un máster, ejecutivos que necesitan vivir en una ciudad durante meses por estar trabajando en un proyecto (por ejemplo, la Copa América en Barcelona de 2024) o personas que se toman un año sabático. “El 62% de nuestros clientes es internacional y se distribuyen entre nómadas digitales, pymes y grandes corporaciones. La ola del teletrabajo es espectacular en Europa, sobre todo en países del centro y el norte”, cuenta Samuel Toribio, responsable de Mercados Internacionales de Homelike, con 100.000 alojamientos de media estancia en nueve países. Y España está en el punto de mira de los principales operadores mundiales, entre ellos The Blueground, que nace en Grecia en 2013, y la americana Sonder, que sacará al mercado 10 apartamentos de media estancia en Barcelona el próximo marzo. Su intención es la de seguir creciendo en un país que todavía está muy lejos de la media Europa.

Existen en España en torno a 150.000 apartamentos que podrían albergar reservas de media estancia, según los cálculos de Homelike. Su impacto en la economía española se cifra en 2.300 millones de euros. El grueso son viviendas turísticas que durante la pandemia pasaron al mercado de alquileres de media estancia y que, por tanto, no ofrecen ningún tipo de servicio. Xavier Arias habla de “intrusismo”. “Esta categoría supone el 80% de la oferta”, dice Toribio. Estos apartamentos están muy atomizados y dispersos en distintos edificios y ciudades.

Pero este nuevo cliente internacional busca algo distinto: no un techo, sino un hogar. Quiere instalaciones y servicios para cubrir sus necesidades durante meses o años: actividades deportivas diarias, experiencias, organización de eventos en los espacios comunes… Que todo lo que necesite esté en un único edificio. Con estas premisas hay muy poca oferta. “Los apartamentos por meses con servicios apenas son el 2% de toda la cartera, no hay más de 5.000 en España”, calcula Toribio.

Y que tengan servicios de superlujo y concentrados en un único inmueble, se cuentan con las manos. El mayor, por tamaño y servicios, en esta categoría es el edificio Archie, de ocho plantas. “Es un concepto único en España porque conjuga las instalaciones y servicios de hoteles boutique con espaciosos apartamentos de alquiler por meses, que contienen todo lo necesario para vivir y trabajar”, dice Arias. El inmueble es propiedad de Conren Tramway, una firma española de inversión y desarrollo inmobiliario con 14 proyectos de oficinas, uso mixto, hotelero y residencial y una cartera que supera los 350.000 metros cuadrados, incluyendo La Mercedes, el primer ecodistrito de la ciudad de Barcelona. Conren Tramway, que ha invertido 50 millones en el proyecto, había identificado hace tiempo las oportunidades del mercado de alquiler por meses en España. Los planes de inversión se aceleraron en 2020, con la explosión de la pandemia.

Los apartamentos tienen desde una a tres habitaciones, de 50 a 80 metros cuadrados, con cocina equipada, terraza y vistas. El gran protagonista de este edificio son los espacios comunes: piscina climatizada, área de trabajo al aire libre y zona privada para celebraciones, entre otras. Entre los servicios están clases de yoga o catas de vinos.

Los precios van de 3.000 a 4.000 euros el mes. “Una habitación de hotel tiene entre 18 y 22 metros cuadrados; no hay espacio para vivir y trabajar durante meses o años. El armario son 50 centímetros, igual que el escritorio”, comenta Arias. Además, los precios serían excesivamente altos. “El equivalente de estos apartamentos sería un hotel de cinco estrellas, cuyo precio en Barcelona alcanza los 200 euros la noche”, añade. El tiempo mínimo de alquiler es de 32 días y el máximo es de un año, aunque hay flexibilidad para extender la estancia, por ejemplo, a dos años, aunque la compañía cree que no será lo habitual. Arias estima que la mayor parte de los clientes procederá de EE UU, Francia, Italia, Alemania, el Reino Unido, Suiza y Suecia.

La oferta crece

Fuera del mercado del gran lujo, los proyectos no cesan. La firma Livensa Living acaba de inaugurar un complejo en Alcobendas (Madrid) de alojamientos temporales y flexibles. Cuenta con 130 apartamentos de 30 metros cuadrados y 254 estudios de 20 metros, así como zonas comunes (piscina, pista de pádel, gimnasio, áreas de coworking…). De las 5.500 camas que opera, la mayoría en residencias de estudiantes, en torno a 1.600 son para alquileres de media estancia. “Con este nuevo concepto residencial hemos buscado dar solución a la demanda de un público que no contaba con ningún producto: desde trabajadores temporales, expatriados o aquellos que vienen a estudiar un máster”, indica Pavlina Chandras, directora de Operaciones en Livensa Living. La media de edad del cliente es de 20 a 35 años y los precios van de 800 a 1.300 euros al mes.

También la firma Greystar acaba de lanzar la marca Be Casa para sacar al mercado 2.500 alojamientos flexibles (con alquileres de un día a un año prorrogable), con tres promociones en la Comunidad de Madrid. Esta semana se ha inaugurado la de Rivas-Vaciamadrid.

Fuente: elpais.com (3/12/22) pixabay.com

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