Guía práctica para descifrar el jeroglífico comunitario

Mientras el presidente del Gobierno Mariano Rajoy deshoja la margarita para pedir un rescate, las negociaciones sobre sus futuras condiciones van avanzando. Incluso con cacofonías entre las autoridades europeas: un día el Eurogrupo dice que las condiciones serán “muy duras”, y al siguiente la Comisión matiza que eso no va a ser exactamente así. ¿Pero habrá condiciones? ¿Serán duras o blandas? ¿Servirá para algo? Aquí tiene una guía práctica para descifrar el jeroglífico comunitario.

1. ¿Qué es un “rescate blando” y en qué se diferencia del “duro”?

Por rescate blando se entiende la petición al fondo de rescate europeo temporal (FEEF) o permanente (MEDE) para que compre deuda en el mercado primario (en las subastas del Tesoro). Como esto solamente cubre una parte de las necesidades de financiación de un país, se considera una versión ‘light’ del programa completo (o duro) donde la troika concede todo el dinero que un país necesita durante la duración del plan de asistencia.

2. ¿En qué se diferencian las condiciones de un rescate blando de un programa completo?

De acuerdo con el acuerdo al que llegaron los jefes de Estado y de Gobierno de la UE el pasado mes de junio, las condiciones de un rescate blando se basarán en las recomendaciones de la Comisión Europea para un país concreto. Esto, en principio, quiere decir que cualquier país que cumpla con esas recomendaciones puede acceder a esas líneas de crédito preventivas (como se denomina técnicamente el rescate blando) sin condiciones adicionales. Sin embargo, la UE no sería la UE sin intrigas y discrepancias. Hay un frente, encabezado por Alemania, que pide más condiciones al margen de esas si España decidiera acogerse al plan, pero ni la Comisión, ni el BCE, ni Francia ni Italia, parece que apoyan esa tesis. En cualquier caso, habría que firmar un Memorando de Entendimiento en el que se detallarían las condiciones a cumplir y un calendario específico para su aprobación y supervisión. En cambio, en un programa completo, el país deja el control de la economía a la troika (Comisión Europea, BCE y FMI), que puede pedir medidas que vayan más allá de las recomendaciones de la Comisión Europea para cumplir con los objetivos de déficit.

3. ¿Tendrá que cumplir España con nuevas condiciones si pide un rescate blando?

Un rescate, duro o blando, siempre lleva condiciones. Es un préstamo. Y los países que acreedores quieren garantías de que el dinero se va a gastar bien y, sobre todo, de que se va a devolver. Pero España está jugando una carta que podría minimizar esta situación. La semana que viene el Gobierno presentará un programa de reformas que hará que España cumpla con todas las recomendaciones que la Comisión Europea. Y como una de las propiedades del rescate blando es que sus condiciones se limitan precisamente a las recomendaciones de la Comisión Europea, cuando España pida formalmente la línea de crédito preventiva no habrá, técnicamente, nuevas exigencias que aprobar. En cualquier caso, España ya se había comprometido a cumplir “en paralelo” con las recomendaciones del Ejecutivo Comunitario cuando suscribió el MoE para prestar hasta 100.000 millones de euros a la banca. Esto quiere decir que España tendría que haber efectuado las reformas que anunciará la semana que viene con o sin rescate blando.

4. ¿Si pedimos el rescate blando no habrá más subidas de impuestos ni recortes de gasto?

Aunque el paquete de medidas que aprobará el Gobierno la semana que viene se centrará en reformas estructurales y no en lo que se conoce como ajustes (recortes de gastos y subidas de impuestos), pedir un rescate blando no blinda a España de estos acontecimientos. En las reuniones del Eurogrupo y el ECOFIN celebradas el 9 y 10 de julio España se comprometió a tomar medidas adicionales si prevé que no se vayan a cumplir los objetivos de déficit. Y como hay bastante riesgo de que estos objetivos no se cumplan (6,3% en 2012, 4,5% en 2013 y 2,8% en 2014), probablemente el Gobierno deberá adoptar más medidas dolorosas (bien recorte de gastos, bien subidas de impuestos. O ambas). Pero lo importante aquí es que estas medidas llegarían con o sin rescate blando. España ya se ha comprometido a ellas.

5. ¿Es inevitable un rescate blando?

La prima de riesgo ha pasado de 649 puntos a estar por debajo de los 400 después de que el BCE asegurara que lanzaría un programa de compra de bonos. Pero el matiz más importante es que condicionó ese programa a que España pidiera el rescate blando que conllevara condiciones. Sin ese rescate blando y, sobre todo, sin esas condiciones, el BCE no moverá un dedo. Es decir, si España quiere que el efecto balsámico de las compras de deuda del BCE tengan todo su efecto debe pedir el rescate. En el momento en el que el mercado empiece a sospechar que España no va a solicitarlo (como ha ocurrido en los últimos días), la prima volverá a tensarse.

6. ¿Se puede usar parte del dinero del rescate a la banca para comprar deuda?

Técnicamente puede hacerse. Así lo contempla el Acuerdo Marco del programa de rescate a la banca. Sin embargo, este reciclaje del dinero del rescate a la banca requerirá iniciar los mismos procedimientos (solicitud, negociación, validación de parlamentos nacionales, aprobación final) que un programa nuevo. En lo único en que se diferenciaría es que en lugar de un nuevo MoE se podría solucionar con la ampliación del actual. Pero según confirman fuentes conocedoras de los procedimientos de los fondos de rescate, la diferencia entre las dos opciones es solo formal: las condiciones y requisitos de supervisión y monitorización de las reformas serían los mismos con un nuevo MoE o con la ampliación del actual.

Fuente: Cincodias.com (21/9/12)