La ‘copia’ turca de Mercadona le ha imitado hasta el logo

A la exitosa cadena de Juan Roig le ha salido una ‘marca blanca’ al otro lado del Mediterráneo. Su nombre es File. Y ahí, podría decirse, acaban las diferencias que esta línea turca de supermercados, en plena fase de expansión, tiene con Mercadona. Sus logotipos, el verde característico de su color corporativo y hasta su estrategia comercial se parecen, como dos gotas de agua, a los de la empresa nacida en la Puebla de Farnals. Juzguen ustedes.

File nace en 2015 como una segunda cadena propiedad de BIM, empresa de supermercados de descuento líder en ingresos en Turquía y segunda por número de establecimientos. Con más de 7.400 tiendas repartidas por todos los barrios de Turquía, la compañía estambulita, que cotiza en bolsa, se ha implantado en los últimos años en Marruecos y Egipto. Según su página web corporativa, File posee 93 establecimientos abiertos y está en fase expansiva.

Los comentarios vertidos por los clientes en las redes sociales turcas mayormente la elogian. Algunos destacan la variedad de productos y su frescura, la existencia de delicatessen y el buen trato de sus empleados, aunque algunos valoran negativamente los precios, al compararlos con otros supermercados locales. Algo importante en un país que en las dos últimas décadas ha virado, a pasos agigantados, a un modelo que ha vaciado los bazares para llenar los supermercados de barrio y los centros comerciales.

Los argumentos de los compradores poco se diferencian de los propósitos de la marca File. «El objetivo principal de este modelo es satisfacer las necesidades de alimentación, cuidado personal y limpieza general de los consumidores con productos saludables y frescos que se produzcan con buena o mejor calidad, con altos estándares y puestos a la venta a precios bajos», reza su web. Bueno, bonito y barato, con un envoltorio moderno, atractivo e innovador. O no tanto.

El logotipo de Harras, su marca blanca de productos alimenticios, es idéntico al del Hacendado patrio; lo único que diferencia el logotipo de Bosque Verde del de Actisoft, la marca de productos de limpieza, es que del árbol original sólo han dejado un par de hojas. De Daycare a Deliplus no hay ni una D de diferencia. Al menos la cesta de la compra rectangular, del emblema original de Mercadona, ha pasado a ser ovalada. El círculo que la envuelve es idéntico.

Galip Aykaç, jefe de operaciones de BIM, concedió en 2015 una entrevista a la revista Fortune Turkey en la que reconoció, al menos parcialmente, su inspiración en la cadena valenciana a la hora de lanzar File. «Quisimos buscar un formato diferente a partir de ejemplos vistos en nuestros viajes por el exterior», explica. «Mientras examinábamos por América dije de mirar en Europa y fuimos a España. Allí vimos al líder del mercado, Mercadona».

«Mercadona es una estructura especializada en diferentes campos, líder del mercado español. Su característica principal es su sistema de descuentos y una alta cantidad de productos. Quisimos especializarnos en ciertos temas». El resultado, a juicio externo, da pie a reabrir el viejo debate de dónde acaba la inspiración para comenzar el plagio. De lo que no hay duda es del éxito, en ambos países, de una línea premium bajo la consigna ‘siempre precios bajos’.

Copias turcas

Las imitaciones turcas, aunque no de supermercados, se remontan a décadas atrás. En los 70 y 80 se llegó a popularizar un género cinematográfico con más de una veintena de películas que, con bajo presupuesto y desdén total por los derechos de autor -qué decir de las interpretaciones-, ‘interpretaba’ los blockbusters hollywoodienses. Su legado incluye títulos como Karateci Kiz (Chica karateka), Ramo -añadan ustedes la B que falta- o Dunyayi Kurtaran Adam -para el lector, Star Wars alla turca-.

Esta tendencia ha llegado hasta nuestros días y su última víctima ha sido Pablo Alborán. A mediados de septiembre pasado, el propio cantautor señaló al intérprete turco Erkan Erzurumlu por lo parecido de su reciente tema al del español, de 2017, No vaya a ser. Basta con comparar las portadas de su sencillo y el del turco, ver los videoclips de ambos y, sobre todo, escuchar ambos temas para opinar que, quizás sí, Erzurumlu se haya ‘inspirado’ por encima de sus posibilidades.

Fuente: Elmundo.es (7/10/20)