Las cinco grandes mentiras de la gasolina barata

gasolinerasLa caída del precio de las gasolinas y del gasoil en los últimos meses ha dado pie a todo tipo de interpretaciones fáciles con respecto a su impacto en la economía o de sectores concretos, en especial el del automóvil. Sin embargo, el análisis objetivo de los datos tumba gran parte de esas falacias.

El coche eléctrico no se apaga

Algunas informaciones han apuntado a que la gasolina barata va a hundir el incipiente y prometedor mercado de los coches eléctricos. Pero los datos, sin embargo, dicen todo lo contrario.

Según las últimas estadísticas de Anfac, la patronal española del automóvil, durante la segunda parte del pasado año, cuando el petróleo y los carburantes ya estaban en caída libre, fue cuando más coches eléctricos se estaban vendiendo en España. La cuota de mercado de los eléctricos y los híbridos en las ventas de coches nuevos no bajó en la segunda mitad del año del 2%, una cifra récord.

No es el surtidor, es Lehman Brothers

Muchos piensan que el precio de los carburantes tiene una relación inversamente proporcional a la venta de coches.

Es decir, creen que si el precio baja, se venden más coches. La experiencia empírica demuestra que no es así. Un informe de Fitch publicado hace unos días analizaba el impacto que puede tener el petróleo y la gasolina barata en la venta de automóviles. Claramente determinaba que no tienen relación por una razón muy sencilla.

Según las estadísticas, los usuarios no compran coches por el precio del petróleo, sino por otros factores. Sobre todo por las expectativas de crecimiento económico. Especialmente en Europa.

En la segunda mitad de 2008, cuando el petróleo sufrió otra gran caída de precios, las ventas de coches en Europa no solo no crecieron, sino que tuvieron una debacle y se hundieron un 15%. Justo en ese momento, había estallado la crisis financiera internacional con el colapso de Lehman Brothers, que terminó condicionando las pautas de consumo de los usuarios.

Todo lo que sube, baja

Igualmente, muchos piensan que si el precio del petróleo sube, las ventas de coches se hunden. Resulta que la historia demuestra que no ha sido así. El informe de Fitch explica que el barril de Brent duplicó su precio entre mediados de 2004 y mediados de 2006, y en paralelo, el precio de los carburantes que pagan los usuarios se disparó. Sin embargo, en ese mismo periodo, las ventas de coches internacionales tuvieron tasas de crecimiento constantes.

Puede bajar más

Después de unas semanas de continuas bajadas en el precio de los carburantes, en otoño de 2014, y comienzos de este año, el abaratamiento parece haberse detenido de golpe en España ahora. Por ejemplo, gasolineras low cost como las de E.Leclerc, llevan más de dos semanas estancadas en 0,95 euros por litro para el gasoil, y en 1,03 euros para la gasolina.

Las grandes petroleras argumentan que los precios en España no pueden bajar más debido a los impuestos. El argumento se desmonta fácilmente con tan solo mirar qué ocurre en el resto de Europa. España es uno de los países de la UE con la presión fiscal sobre carburantes más bajas.

En concreto, según datos de Eurostat, el 58% de lo que paga el usuario por cada litro de gasolina en España, son impuestos, frente al 66% de media en la UE. El 51% del precio del gasoil son impuestos en España, frente al 58% en la UE.

No es garrafón, es otro modelo de negocio

La crisis ha hecho que los españoles cambien sus hábitos de consumo en los últimos años, y en el mercado han triunfado los modelos low cost en todo tipo de sectores. Incluido el de las gasolineras.

Las gasolinas baratas de estaciones de servicio de marca blanca, que antes eran vistas como de mala calidad, o incluso se denominaban despectivamente «garrafón», ahora están triunfando. Esas gasolineras tienen mejores precios porque compran al proveedor que mejor oferta hace, y, por lo general, su estructura tiene menores costes. Por ejemplo, ya hay muchas de autoservicio, sin personal.

Fuente: Expansion.com (01/2/2015)