Llega ‘telemadre’: mamás que compran por ti

compraImagina que estás en una reunión que se ha prolongado más de lo habitual y has organizado una comida en casa. Tienes la nevera vacía y las dos horas que habías reservado en la agenda para ir al súper las vas a pasar en la oficina. Imagina que una señora con experiencia en las tareas domésticas hace el trabajo por ti: te compra los productos frescos en tus tiendas favoritas, a la carta, y te los lleva a casa en 60 minutos, o en el horario que tú elijas, justo para que te dé tiempo a ponerte a cocinar y recibir a los invitados a tiempo.

Si las conocidas como personal shopper te ayudan a llenar el armario, las mama shopper’s hacen la compra por ti, cómo tu quieres, dónde tu quieres y cuándo tú quieres. Deliberry es la primera plataforma on line que ofrece la posibilidad de hacer un pedido a la carta, en distintas tiendas y no una sola, y con entrega rápida, en una hora. El cliente sólo tiene que hacer el encargo en la web, a través del móvil o la tableta.

Este mercado virtual nació en Barcelona en el mes de mayo, reparten en toda la ciudad y a principios de año comenzarán a dar servicio también en Madrid. Lo peculiar de la iniciativa es que las personas que se encargan de hacer las compras son empleadas son mujeres de mediana edad que tenían dificultades para incorporarse al mercado laboral. Son expertas en compras, que van personalmente a los establecimientos y seleccionan los mejores productos y más frescos.

«Las mama shopper’s hacen las compras en las tiendas de proximidad o en las cadenas que el cliente elige y se las entregan a los repartidores, que son los que las trasladan a los distintos puntos», explica Gemma Sorigué, cofundadora del proyecto.

Estas señoras «compran como si fuera para su propia familia y tienen experiencia, lo que garantiza que los productos serán buenos y de la mejor calidad que haya ese día en las superficies», matiza.

Como en Estados Unidos

Deliberry imita el modelo de la empresa americana Instacart, que entrega pedidos en menos de una hora. En España la mayoría de cadenas demora el pedido hasta las 48 o 72 horas.

Amazon (a través de Amazon Instant Prime), e-bay (con e-bay Plus) o Google tienen ya sus propias plataformas de entrega exprés, en el mismo día, pues «la mayoría de clientes quiere la compra ya, sin demoras», dice Sorigué.

Lamenta que aquí «aún estamos muy atrasados» en este sentido, al contrario que en Estados Unidos, donde hasta existe la figura del recadero, que te lleva a tu casa no sólo la compra, también el café del Sturbuck’s o el traje de la tintorería.

Son las compras para la gente con poco tiempo pero mucha exigencia a la hora de llenar el carrito, que quiere la lubina de la pescadería del barrio y la fruta madura que vende el tendero amigo. Una hora antes de salir del trabajo puedes decidir el menú, hacer el encargo y recibirlo nada más llegar a casa, casi a mesa puesta.

Permite, por ejemplo, escoger los productos a las diez de la mañana y pedir que te lo lleven a las nueve de la noche. Se garantiza «que el producto es fresco porque las mama shopper’s irán a comprarlo una hora antes de entregarlo, para no romper la cadena de frío», explica la fundadora de esta plataforma.

Deliberry trabaja con asociaciones como Cáritas o Cruz Roja para poder integrar en su plantilla a personas (las compradoras y los repartidores) que tenían dificultades para encontrar un trabajo -mujeres o parados de larga duración- y que ahora tienen un contrato laboral. «Teníamos claro que para que aportaran un valor tenían que se personas de mediana edad, que supieran cómo comprar mejor», dice la empresaria.

Las tiendas, aliadas

Este mercado multitienda no compite con las cadenas, sino que las «tiene de aliadas», pues aumentan sus ventas. En Barcelona trabajan con Dia o Caprabo y con algunas tiendas de proximidad. Tienen acuerdos con estos supermercados, lo que les permite comprar a un precio más barato, mientras que las superficies reducen los costes logísticos que les supone la entrega a domicilio.

Los precios que paga el cliente son los mismos que encontraría si se desplazara personalmente hasta la tienda, «y si ese día hay una oferta o una promoción se les aplica también», dice Sorigué. Además, los alimentos se pagan en el momento de la entrega, no antes.

La empresa arrancó en mayo y ya contabiliza 30.000 visitas al mes, unas 1.000 personas han comprado en la web y el 48% ha repetido la experiencia. En 2016 llegarán a Madrid y quieren incorporar a su oferta on line las cadenas de vinos (por si se te olvidó comprar la botella para la cena), la pastelería (esa tarta para el cumpleaños de tu hijo que no te dio tiempo a hacer), los productos gourmet o las tiendas de comida casera (para los poco habilidosos con la cocina).

En cuanto al modelo de negocio, Deliberry ingresa por partida doble. Por un lado las comisiones que pagan las tiendas y, por otro, el coste de los gastos de envío a cargo del cliente (5,90 euros). Como defiende Sorigué, «¿Cuánto vale una hora de tu tiempo? ¿Y que te lleven la compra a la carta y a casa en una hora?».

Fuente: Elmundo.es (5/11/15)