Los directivos pasan del Audi al metro

El uso del vehículo de empresa como incentivo adicional al salario empieza a ser muy residual entre los directivos españoles. Este año apenas el 2% de los empleadores usa el vehículo de empresa como parte de la retribución a sus trabajadores. Es más, este porcentaje tan bajo ha caído a la mitad con el agravamiento de la crisis, ya que hace un año eran apenas un 4% quienes usaban esta fórmula retributiva.

Esta es una de las conclusiones del Barómetro del vehículo de empresa elaborado por Arval (compañía de renting de BNP Paribas) entre 5.000 gestores de flotas, según el cual a lo largo de 2012 se ha producido otro cambio notable en la utilización de los conocidos como coches de empresa (ya sea como incentivo al salario o para su uso comercial). Así, este año el 84% de los altos directivos españoles ha tomado el control de sus flotas frente al 63% de hace un año.

Lo que ha ocurrido, según explican fuentes de Arval, es que en 2011 muchas empresas tenían una persona responsable de la flota en su plantilla; en concreto, eran el 16%, y este año solo en el 1% de los casos existía un encargado específico de la compañía para gestionar los vehículos de empresa.

«Los directores generales y la dirección administrativa se han remangado y se han puesto a gestionar sus flotas porque en estos tiempos de crisis un mal uso del coche de empresa se percibe hasta como una falta de decoro», añaden estas fuentes.

Por su parte, el director del Observador del Vehículo de Empresa (CVO), Alejandro Madrigal, considera que «el futuro más inmediato del coche de empresa es convertirse en herramienta de apoyo a la venta; esto es muy lógico si pensamos que las compañías lo que necesitan ahora es captar negocio para reforzar su posición en el mercado». Por ello asegura que, según sus datos, seis de dada 10 coches en flota se destinarán este año a fines comerciales, mientras que los vehículos de incentivos van a reducirse a la mínima expresión (el 2% citado)».

Desde la Asociación Española de Renting de Vehículos (AER), su presidente, Agustín García, atribuye este importante descenso del uso del coche de empresa como parte de las remuneraciones al hecho fundamental de que «en los últimos años hay unos 300.000 directivos que han perdido su puesto de trabajo». Según explicó García, en muchos de estos casos se amortiza el puesto y, por tanto, esta fórmula de remuneración en especie, ya que no es tan habitual quitar el coche a un directivo que ya lo percibe como parte de su sueldo. «Como mucho, les cambian el vehículo a otro de menor categoría», añadió el presidente de la patronal de renting de coches.

De hecho, al mismo tiempo que los coches como incentivo salarial disminuyen en España, los vehículos comerciales que usan las empresas para su trabajo han aumentado este año.

Así, los datos que maneja AER indican que mientras que en Europa aproximadamente el 50% de las matriculaciones tiene un uso empresarial, en España este porcentaje estaba en el entorno del 27% y este año ha superado el 30%, precisamente por el aumento de los vehículos comerciales, que han compensado la caída de los que usan los directivos. En Arval coinciden con esta explicación, ya que aseguran que una de las primeras decisiones que han tomado los directivos que se han hecho cargo de las flotas este año ha sido reorganizarlas para aumentar los vehículos comerciales y recortar los que usan los directivos como parte de sus retribuciones.

Toda esta situación contradice además las tendencias que se registran en Europa donde las compañías «no solo no van a recortar flotas, sino que las van a aumentar; además apostarán más por el vehículo de incentivo que el comercial, lo que refleja también las dos velocidades económicas de la zona euro», dice Madriga.

Fuente: Cincodías.com (23/7/12)