Los evaluadores calculan que la banca necesita hasta 62.000 millones para sanearse

El secretario de Estado de Economía y Apoyo a la Empresa, Fernando Jiménez Latorre, y el subgobernador del Banco de España, Fernando Restoy, han presentado los informes de los evaluadores independientes, Oliver Wyman y Roland Berger, que estiman que las necesidades extra de capital de la banca española están entre 16.000 y 62.000 millones de euros.

Restoy ha explicado que el objetivo de los informes es «evaluar la resistencia del sistema financiero español para soportar escenarios macroeconómicos desfavorables». Para ello, han hecho el análisis de la banca sobre dos escenarios, uno más previsible y otro más estresado y negativo pero también más improbables.

En el primer caso, en el escenario base, los requerimientos de capital extra para que las entidades cumplan con las exigencias ascienden para Oliver Wyman a una horquilla entre 16.000 y 25.000 millones de euros y para Roland Berger a 25.600 millones de euros.

En el escenario más estresado los evaluadores han considerado una pérdida de actividad del 6,5%, una corrección del precio de la vivienda del 26,4% (55%-60% desde el pico de 2008) y una caída del precio del suelo del 85%-90% desde el máximo. Y en este caso las necesidades agregadas de capital se sitúan para Oliver Wyman entre 51.000 y 62.000 millones de euros y para Roland Berger en 51.800 millones.

Restoy ha asegurado que, según muestran estos informes, el plan de ayuda de hasta 100.000 previsto por Bruselas «es más que suficiente». Asimismo, especificó que los problemas se concentran sobre entidades que ya han sido objeto de actuaciones por parte de las autoridades nacionales a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).

Según el Ministerio de Economía, «cabe anticipar que los tres grandes del sector [Banco Santander, BBVA y CaixaBank] cumplen los requisitos de capital incluso ante un hipotético empeoramiento severo de la economía española».

«El resto de entidades podrían asumir sus necesidades de capital por sí mismas o con un moderado nivel de ayuda pública», añade la nota del ministerio.

Estas cifras son más amplias que los 40.000 millones de euros de necesidades de capital calculada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y puede servir de base para la petición de ayudas a la banca solicitada por el Gobierno español a la Unión Europea.

Latorre expresó este jueves su confianza en que la ayuda a la banca que solicitará el Gobierno a la UE para capitalizar el sistema financiero español «será suficiente para convencer a los mercados» de la salud de sus activos y de su capacidad de absorber pérdidas.

Tras estos resultados el Ejecutivo solicitará formalmente la cantidad que precisa el sistema financiero en los próximos días.

Restoy ha confirmado que las subastas de las dos entidades controladas por el Frob, Banco de Valencia y Catalunya Caixa, han sido aplazadas aunque ha garantizado que las dos entidades seguirán operando con «total normalidad».

Además, Latorre ha reconocido que «las garantías que va a exigir Bruselas para dar ayudas a entidades que no sean viables van a ser muy importantes». Por eso, ha apuntado que si hay liquidación de entidades o banco malo dependerá de lo que pida Bruselas, que es reacia a inyectar capital en entidades inviables.

Los ministros de Economía de la eurozona discuten este jueves las condiciones del rescate bancario para España y los requisitos se aplicarán no solo a las entidades que reciban ayudas y que podrían ser liquidadas, sino al conjunto del sistema financiero, con exigencias más estrictas en materia de regulación y supervisión.

Las audiotrías individualizadas, en dos fases: julio y septiembre En paralelo a este proceso, las cuatro auditoras contratadas por el Banco de España (Deloitte, Ernst & Young, KPMG y PwC) trabajan desde finales de mayo en el análisis exhaustivo de las carteras de los bancos, que deberán presentar el próximo 31 de julio.

Con este ejercicio las auditoras verificarán la situación real de cada una de las entidades, con especial atención a la correcta clasificación de los préstamos, tanto por segmento de negocio como por su calificación (al corriente de pago, en riesgo de impago o moroso) y a los niveles de provisionamiento de cada una de las carteras.

El trabajo de estas auditoras se usará para construir un ejercicio más amplio y detallado (bottom-up) de los balances de las entidades. Se prevé que este análisis esté terminado en septiembre.

«El trabajo de las firmas de auditoría y la información más detallada sobre los riesgos en las carteras de los bancos será la base de una nueva ronda de pruebas de esfuerzo, que permitirá identificar las necesidades específicas de capital de cada una de las entidades. El resultado de esta evaluación individualizada se publicará a mediados de septiembre», explica Economía en una nota.

Tras ese anuncio, los bancos deberán presentar sus planes de recapitalización detallados en un breve plazo y tendrán hasta nueve meses para ejecutarlos. Las entidades que no puedan asumirlos por sí solas podrán acceder al FROB con la condicionalidad requerida.

Los resultados finales permitirán diferenciar los bancos que necesitan recapitalización y aquellos otros que precisan ser reestructurados, siempre de acuerdo con las reglas y procedimientos de la UE. Durante este periodo se cerrarán todos los acuerdos que sean necesarios para aplicar esta estrategia global, incluidos aquellos relativos a la ayuda financiera europea y las normas comunitarias sobre ayudas estatales.

2 millones de euros para los evaluadores La evaluación de las necesidades de capital elaborada por las dos firmas le ha costado al Estado 2 millones de euros. Una cantidad que, según Restoy, está en línea con los precios de mercado que se pagan por este tipo de servicios.

Fuente: Expansión.com (22/6/12)