Los minoristas británicos temen que la vuelta al sistema imperial de medidas aumente el precio de los productos debido al reetiquetado y empeore la crisis del coste de la vida

Los minoristas británicos han advertido al primer ministro Boris Johnson de que su plan para recuperar el sistema de unidades imperial hará subir el precio de los productos, al tener que reetiquetarlos, justo cuando los consumidores afrontan la peor crisis del coste de la vida en una generación.

El Consorcio Británico de Minoristas (BRC por sus siglas en inglés), que representa a algunos de los mayores supermercados y cadenas minoristas del país, asegura que la reintroducción de las medidas en libras y onzas supondría una “distracción” de los enormes problemas a los que se enfrenta el país.

El Ministerio de Comercio, Energía y Estrategia Industrial lanzará el viernes una consulta para determinar si los minoristas pueden vender sus productos en unidades de medida imperiales en lugar de métricas.

La medida ya ha sido calificada como uno de los “beneficios” de la salida de Reino Unido de la UE, y ha recibido el apoyo de algunos políticos pro-Brexit.

Sin embargo, los críticos han acusado a los ministros de elaborar esta política en un intento de distraer a la opinión pública del escándalo del “partygate” y de la crisis económica provocada por la subida del precio de la energía, que ha dejado al partido conservador de Johnson por detrás en las encuestas de opinión.

Andrea Martínez-Inchausti, subdirectora de alimentación del BRC, explica que los supermercados se esfuerzan en ofrecer la mejor relación calidad-precio a sus clientes en un momento de “intensas” presiones inflacionistas. El precio de los alimentos ha subido alrededor de un 6% en el último año.

“La introducción de nuevas leyes para cambiar las unidades de medición de los alimentos y las bebidas distraería de esta tarea vital, y añadiría costes y complejidad si los productos existentes tuvieran que ser reetiquetados”, advierte, y señala que los comercios ya pueden indicar los parámetros imperiales junto a los métricos.

Reino Unido introdujo formalmente el sistema métrico en 1965, con algunas excepciones como la leche y la cerveza, que aún se venden en pintas.

Un grupo de comerciantes de frutas y verduras llamado “Mártires del sistema métrico” saltó a la palestra hace 20 años tras iniciar una campaña para que los comerciantes vendieran los productos en unidades imperiales.

Pero, aunque en un principio la UE ordenó a Reino Unido que dejara de utilizar las unidades imperiales junto con el sistema métrico, retiró esa exigencia en 2007.

Joe Harrison, el consejero delegado de la Federación Nacional de Comerciantes del Mercado, asegura que no tiene mucho sentido que las tiendas vuelvan a utilizar el sistema imperial cuando la mayoría de los jóvenes han crecido con el sistema métrico.

Harrison declaró al rotativo Daily Telegraph que el cambio sería una “molestia”, añadiendo: “¿Con qué propósito? Parece como si se tratase solamente de aferrarse al pasado, a la nostalgia”.

Mientras tanto, el Chartered Trading Standards Institute (CTSI) ha expresado su preocupación por la idea de reintroducir las medidas imperiales, advirtiendo de que la decisión podría “confundir” a los clientes a los que solamente se les ha enseñado el sistema métrico.

John Herriman, el consejero delegado del CTSI, sostiene que es necesario comprender el verdadero impacto de cualquier cambio propuesto.

“Entendemos el deseo de crear un factor de bienestar, especialmente en una época de profundos desafíos económicos”, explica. “Sin embargo, en un momento en el que los consumidores y las empresas sienten ya el efecto del aumento de los precios y la inflación, es realmente importante que cualquier medición propuesta no engañe al público sobre la relación calidad-precio y los precios de los artículos de uso cotidiano, o añada costes innecesarios y confusión para las empresas”.
Los minoristas creen que la medida es una distracción de los problemas que afronta el país
Consulta El Ministerio de Comercio, Energía y Estrategia Industrial británico lanzará este viernes una consulta para determinar si los minoristas pueden vender sus productos en unidades de medida imperiales, en lugar de métricas. La medida ya ha sido calificada como uno de los “beneficios” de la salida de Reino Unido de la Unión Europea, y ha recibido el apoyo de algunos políticos pro-Brexit.

Fuente: expansion.com (1/6/22) pixabay.com

Sobre Tarraco 4360 artículos
Asesoría de empresas Gestoría Tarragona