Los sindicatos pierden 1.000 millones sin el monopolio de la formación

El maná del monopolio de la formación se termina para los sindicatos, que lamentan con amargura que se permita a las entidades privadas y a los autónomos participar en la planificación y diseño de los cursos de formación, un coto hasta ahora de uso privado de los agentes sociales. CCOO y UGT dicen que aún se puede desactivar la huelga general.

«El Gobierno está quitando el pan a los sindicatos». «El grifo principal de las centrales de trabajadores es la formación». «Se han enrocado en sus posiciones para no perder sus privilegios». «Les tendrían que quitar todas las subvenciones». Son opiniones de algunos expertos cuando se les pregunta por las razones que mueven a los sindicatos a convocar una huelga general por la reforma laboral al Gobierno. Y es que parece que el Ejecutivo de Rajoy está terminando con años de privilegios de los sindicatos, a través, precisamente, de la reforma laboral.

¿Pero qué molesta de la norma? Además de quedar dañado su negocio en la tramitación de los Expedientes de Regulación de Empleo, los sindicatos lamentan que se permita a las entidades privadas y a los autónomos participar en la planificación y diseño de los cursos de formación, un coto hasta ahora de uso privado de los agentes sociales y que generaba a los sindicatos un negocio anual que algunas fuentes cifran en 1.000 millones de euros anuales. Según denuncian desde CCOO, «no es constitucional». «Hay unos 18.000 ó 20.000 centros dando clase, ¿vamos a hacer la planificación entre todos?», se preguntan.

Hasta el 60% de su financiación

Por otro lado, también se refieren a la disposición final octava, en la que se permite que entren centros privados a impartir formación, algo en lo que aseguran no tener problemas. Aunque han presentado una enmienda para que «se prioricen los centros integrados y los públicos».

De acuerdo con las fuentes consultadas por el Economista, la ministra de Empleo, Fátima Báñez, ha dado «donde más les duele» a los representantes de los trabajadores. En concreto, a una horquilla de entre el 40 o el 60% de su financiación, cifran algunos expertos consultados por este diario, hasta 1.000 millones, según diversas fuentes. Y también hay quien va más allá y reconoce que, aunque dimensionar las pérdidas es complicado, existe la posibilidad de que «todo el negocio está en riesgo» porque «de la afiliación no pueden vivir».

En la misma línea se manifiesta el presidente de Freemarket, Lorenzo Bernaldo de Quirós, quien denuncia que el secretario general de CCOO «se mueva en coche con chófer» gracias a las cuotas que pagan los ciudadanos, porque la afiliación en España es de las más bajas.

En cuanto a las cantidades que se mueven en torno a la formación, el pasado año, la financiación de los cursos fue la siguiente: las cotizaciones sociales -0,6 por ciento que aportaban los empresarios y un 0,1 por ciento los trabajadores-, sumaron 1.979.778.300 euros; la Ayuda del Fondo Social Europeo 100.000.000 euros; y la aportación del Servicio Público de Empleo estatal, 934.022.420 euros. En total, algo más de 3.000 millones para la formación. Y parte de ese dinero que llegaba a los sindicatos, ahora tendrán que compartirlo.

Los intermediarios

Las fuentes consultadas explican a este diario que los representantes de los trabajadores recaudan porque las centrales de trabajadores se convierten en intermediarios de las empresas que finalmente impartían los cursos. Y desde CCOO reconocen que tienen centros afines. Bernaldo de Quirós lamenta que el 80 por ciento de los fondos para la formación «se destinen a entidades ligadas a ellas».

Algunas fuentes celebran que Empleo está tratando de controlar que la formación se adecúa a las necesidades del mercado y no de los centros de formación, «como pasaba», ya que muchas empresas de formación eran afines y «todo quedaba en casa», denuncian.

Aunque para algunas fuentes lo que más escuece a CCOO y UGT son los cheques-formación. Es decir, el dinero se dará directamente al alumno, quien decide dónde lo invierte, un dinero que «antes se daba a los agentes sociales», recuerdan.

También hay quien no descarta que este polémico punto de la reforma sea una última bala guardada en la recámara del Ejecutivo para tener cierto margen de negociación con los representantes de los trabajadores. Desde esta óptica, Bernaldo de Quirós considera que «hemos pagado con un elevado paro» la compra de la paz social a los sindicatos.

De los autónomos también…

Desde CCOO lamentan la inclusión de autónomos en formación en la planificación y diseño de los cursos. Si bien este colectivo se defiende porque «de lo nuestro, sabemos nosotros». En este sentido, si se investigan las cifras, se comprueba que las organizaciones sindicales que lideran Méndez y Toxo también han obtenido fondos de los recursos destinados a los emprendedores. Un colectivo al que le corresponde en torno al 3% del montante total destinado a la formación.

En concreto, en la convocatoria estatal del pasado año, los trabajadores por cuenta propia contaron con una partida de 9.185.674 euros. De esta cantidad, UGT ingresó 910.074 euros en sus arcas, ligeramente por debajo de los 954.518 euros de CCOO. Además, los autónomos recuerdan que para el Fondo Social Europeo, que el pasado año destinó 100.000.000 de euros, son un «colectivo prioritario».

Fuente: El Economista (12/3/2012)