¿Qué pasaría si se aplicara el sistema de financiación regional de los Lander a España?

Las diferencias entre autonomías se reducirían considerablemente. Madrid, Cataluña y Valencia serían las principales beneficiarias de adoptar su modelo.

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Es muy difícil debatir sobre solidaridad interterritorial y federalismo sin que aparezca en algún momento el espejo alemán. Los länder (territorios) germánicos son el referente principal y más cercano cuando intentamos emular la fórmula del autogobierno y la equidad regional. Desde Cataluña se han blandido recurrentemente argumentos sobre supuestos topes a la solidaridad financiera en Alemania, aunque han demostrado ser falsos. Pero ¿qué pasaría si fuéramos alemanes? En otras palabras. ¿Qué resultados fiscales obtendríamos si nos rigiéramos por los modelos de redistribución fiscal del vecino europeo?

El modelo «reduciría considerablemente las disparidades en recursos entre comunidades autónomas aunque no las eliminaría completamente». Esta es la conclusión de un estudio de los economistas Ángel de la Fuente (Fedea), Michael Thöne (FiFo, Universidad de Colonia) y Christian Kastrop (OCDE). El trabajo Financiación regional el Alemania y España: perspectivas comparadas de reforma analiza el modelo de redistribución de los länder alemanes sobre las autonomías, aplicando las normas de reequilibrio según las capacidades fiscales iniciales y las necesidades finales. La desviación media en financiación por territorio pasaría de 8,9 puntos sobre la media (de 100) actual en España hasta un nivel menos abultado de 3,1 puntos.

En otras palabras, la solidaridad interterritorial disminuiría. Por este motivo, las autonomías más ricas saldrían ganando si España adoptara el modelo federal, mientras que las más pobres se verían menos beneficiadas tras el reparto de recursos. La Comunidad de Madrid sería la más beneficiada, consiguiendo un incremento de recursos de financiación por habitante ajustado del 0,8% de su PIB ( unos 1.600 millones). La Comunidad Valenciana tendría ingresos extras de medio punto de su PIB, unos 500 millones, mientras que Cataluña obtendría cuatro décimas de su PIB, aproximadamente unos 800 millones. También Andalucía y Murcia saldrían ganando con el reparto alemán. Los que pierden sufrirían un impacto todavía mayor: Cantabria, Extremadura o La Rioja recibirían muchos menos ingresos que en la actualidad.

Ambos modelos funcionan de forma bastante similar. El sistema alemán también se rige por ciertas transferencias fiscales y autonomía tributaria. Luego actúa una redistribución de los länder más ricos (Baviera y Hesse principalmente) hacia los más pobres. El sistema está organizado para que el ránking de financiación no varíe tras la redistribución. Este factor luego cambia por las aportaciones de recursos estatales a las regiones más deprimidas, lo que desvirtúa en parte la jerarquía inicial.

Tanto en España como en Alemania existe ahora la reclamación de revisar el modelo de financiación. En España debería haberse renovado en 2014, y el Gobierno promete que lo actualizará en esta próxima legislatura. En Alemania, las presiones surgidas de los estados más ricos están enfocados a una futura reforma: en 2020, como plazo máximo, debe renovarse o finiquitarse el Pacto de Solidaridad II, puesto en marcha para promover la recuperación de los länder post-comunistas del Este de Alemania.

Fuente: Expansion.com (17/5/16)