¡Que viene la gasolina rusa!

gasolina rusaEn plena polémica sobre la bajada de los combustibles, el mercado español se ha inundado en los últimos meses de combustibles procedentes de otros países, y en especial de Rusia.

Las importaciones de éste y otros mercados son otro factor que ayuda a entender la bajada de precios a la que están forzando las gasolineras low cost, con diferencias que a veces superan los 20 ó 30 céntimos por litro con respecto a las estaciones de servicio de las grandes petroleras, como Repsol, Cepsa, BP, Galp o Shell.

Las gasolineras low cost, entre ellas los establecimientos de hipermercados como E.Leclerc o Eroski, se abastecen del proveedor que mejor precio ofrezca, independientemente de su nacionalidad o de la refinería donde destile el crudo.

A veces, pueden incluso comprar los carburantes base a las grandes petroleras con refinerías en España, como Repsol, Cepsa y BP. Pero su estrategia es no casarse con nadie, y aprovechar que en los últimos años, otros operadores, como el ruso Lukoil, han tratado de posicionarse con fuerza en España.

Las importaciones se multiplican por 5

En lo que va de año, las importaciones desde Rusia se han multiplicado casi por cinco. Hasta septiembre, se han importado más de 737.000 toneladas de combustibles de ese país, frente a 160.000 toneladas en los nueve primeros meses del pasado año. Ya se supera con creces todo lo importado el pasado ejercicio, 283.000 toneladas. En estos momentos, treinta de cada cien litros de carburante que se venden en España se produce fuera. A su vez, cinco de cada cien litros de carburante extranjero que está entrando ahora en España es de Rusia.

Este país ha logrado colocarse en apenas unos meses a la altura de los líderes en ventas de carburantes a España, entre ellos Portugal (748.000 toneladas entre enero y septiembre de este año) o Italia (803.000 toneladas).

Lo que sale por lo que entra

Si bien es cierto que las exportaciones siguen siendo superiores a las importaciones, la brecha se ha estrechado estrepitosamente este año.

Ahora, solo hay una diferencia neta, a favor de las exportaciones a otros países, que no llega a un millón de toneladas, mientras que en 2013 alcanzaron cuatro millones.

Fuente: Expansion.com (14/12/14)