Reino Unido estudia lanzar los primeros bonos islámicos fuera de un país musulmán

18852580-moderno-paisaje-urbano-de-londres-con-los-barcos-londres-reino-unidoEste tipo de bonos se estructuran de modo que los inversores reciben una ganancia fija en base al beneficio generado por un activo tangible -como la construcción de una carretera-, en línea con el principio coránico que prohíbe el cobro de intereses.

El Tesoro está trabajando en los aspectos prácticos de la emisión de bonos sukuk por valor de 200 millones de libras, alrededor de 234 millones de euros el próximo año. Este tipo de bonos se estructuran de modo que los inversores reciben una ganancia fija en base al beneficio generado por un activo tangible -como la construcción de una carretera-, en línea con el principio coránico que prohíbe el cobro de intereses.

Así lo ha anunciado hoy el primer ministro británico, David Cameron, ante una audiencia de jefes de Estado y Gobierno y financieros de 115 países, entre ellos el rey Abdalá de Jordania y el presidente de Afganistán, Hamid Karzai, en el marco del Foro Económico del Mundo Islámico, que se celebra hasta el jueves en Londres.
Cameron ha revelado además que el Reino Unido se afianza como principal centro financiero islámico fuera del mundo musulmán con el lanzamiento de un nuevo índice bursátil conforme a la ley sharia. Ese índice cotizará en la bolsa de Londres.

«Londres es ya el mayor centro de finanzas islámico fuera del mundo musulmán, pero hoy nuestra ambición es ir más lejos», ha manifestado Cameron. «No quiero que Londres sea la gran capital de las finanzas islámicas en el mundo occidental; quiero que figure junto a Dubai y Kuala Lumpur como una de las capitales de las finanzas islámicas en cualquier parte del mundo», ha proclamado.

La decisión del gobierno de entrar en las finanzas islámicas se produce después de que a principios de este mes el ministro de Finanzas de Gran Bretaña, George Osborne, anunciara  términos especiales para facilitar a la banca de inversión de China expandirse en el Reino Unido.

«El reciente esfuerzo de diversificación de negocios y ofertas de productos podría ser visto como una forma de mantenerse competitivo en el mundo financiero a pesar de la limitación de los bonus bancarios y los intentos de limitar las primas en la llamada banca en la sombra», señala Alex Conroy, operador de Spreadex, en declaraciones que recoge Marketwatch.

El primer ministro británico ha señalado que sería un «error» dejar pasar la oportunidad de fomentar las inversiones islámicas en el Reino Unido.

Cuando las finanzas islámicas crecen a mayor ritmo que la banca tradicional y cuando se espera que las inversiones islámicas globales crezcan 1,3 billones en 2014, Reino Unido quiere asegurarse de que una gran parte de esa nueva inversión se realiza en el país.

El sistema financiero islámico

La gran mayoría de los bancos del Reino Unido ofrecen ya una amplia variedad de productos aceptables para los musulmanes, como hipotecas sin intereses o pólizas de seguro con riesgo compartido, así como inversiones que huyen de campos vetados, como la pornografía, el juego, el alcohol o el tabaco.

El sistema financiero islámico se basa en los principios de prohibir toda forma de interés y compartir el riesgo, al tiempo que debe garantizarse que las inversiones son en valores permitidos, como petróleo, minerales o incluso armas.

Uno de los principales productos en oferta son las musharaka decrecientes, una hipoteca en la que el banco compra la mayoría de una propiedad y el resto, el cliente, que acaba de adquirir lo que le falta mediante el pago de un alquiler mensual al banco por un plazo de tiempo determinado.

Cameron recordó hoy que, para facilitar las finanzas islámicas y evitar la discriminación de los musulmanes, el Reino Unido modificó su legislación fiscal para prevenir, entre otras, «el doble cobro de impuestos» sobre esas hipotecas.

Otros productos son seguros cooperativos o mutuos takaful o cuentas y préstamos sin intereses muharaba, donde el beneficio para el banco se obtiene con fórmulas inversoras alternativas.

Los servicios financieros islámicos están abiertos a cualquier ciudadano y, aunque en la práctica cuestan y rinden igual que los convencionales, cada vez más personas se sienten atraídas por estas inversiones más éticas y un modelo de negocio que sorteó sin problemas la crisis de 2008.

Fuente: eleconomista.es (22/10/13)