Un concejal canario lleva cinco meses de crucero por el Caribe y sin pisar su despacho

“Pienso devolver el dinero cuando regrese y entonces explicaré lo ocurrido”. Pedro de Armas, concejal de Arrecife (Lanzarote) que lleva cinco meses sin pisar el consistorio recorriendo el Caribe en un velero, no dice cuándo piensa volver. El edil del Partido Nacionalista de Lanzarote (PNL), pisó por última vez el Ayuntamiento de Arrecife el 31 de diciembre de 2011, justo para aprobar los presupuestos municipales de 2012. Después, el 8 de enero, partió a bordo de su barco, el Cabo Andrés con rumbo a Martinica para participar en la regata Gran Prix del Atlántico.  Desde entonces, ni en el Ayuntamiento ni en las islas (Canarias) le han vuelto a ver.

El Cabo Andrés, que tripulaba acompañado por Carmelo Torres  (su segundo en la lista del PNL) y otros amigos relacionados con la política, llegó a Martinica 18 días después, el 26 de enero. Sin embargo, De Armas decidió continuar su travesía.  Pese a que nadie en el consistorio conocía su paradero oficialmente, tampoco puede decirse que se haya ocultado. En su muro de Facebook ha ido colgando algunas fotos del viaje, comentarios y felicitaciones en los perfiles de sus amigos en los que detallaba su localización.

La ausencia del concejal no había provocado mayor escándalo ni comentario oficial del Ayuntamiento hasta la llegada de la factura del móvil municipal que De Armas se llevó con él: 1.200 euros o, lo que es lo mismo, diez veces más que los 120 que tiene asignados en su calidad de edil.  No ha sido el único gasto inútil que la inactividad del concejal huido ha generado al consistorio: también el sueldo de su asesora que durante 150 días no ha tenido a quien asesorar, ni mociones que presentar, ni mayor cosa que hacer que “coger cuatro notificaciones”, ha reconocido el primer teniente de Alcalde, José Montelongo, informa La voz de Lanzarote. Este lunes, la corporación municipal decidió cesarla. Y De Armas ya no tiene teléfono: “El día 1 de abril lo devolví al consistorio”, explica por correo a El Confidencial. “Me jugó una mala pasada por ser un ignorante en nuevas tecnologías (Whatsapp)”, escribe . “Cuando me lo instalaron me dijeron que era gratis, joder, si llegan a cobrar”.

De Armas afirma que devolverá el dinero de la factura de teléfono, pero no dedica una palabra a las larguísimas vacaciones que le han ‘mantenido’ alejado de sus obligaciones. Durante este tiempo se ha perdido, ni más ni menos, la renuncia al cargo del alcalde Cándido Reguera (PP) y la investidura de su sucesor Manuel Fajardo Feo, de Coalición Canaria, tras una votación en la que no estuvo presente y en la que dejó sin representación política a un millar largo de electores.

El caso es que no es la primera vez. Ya en 2003 Pedro de Armas, por aquel entonces cabeza de lista de Coalición Canaria,  protagonizó una espantada de similares características. Tras las elecciones PIL, PP y CC acordaron apoyar en su investidura a la candidata del Partido Independiente de Lanzarote (PIL), Isabel Déniz. Como resultado de aquel pacto, De Armas sería teniente de alcalde y concejal de  Urbanismo, pero sin asumir las competencias del Plan General. Y eso no le gustó nada. Así que dio media vuelta y decidió ausentarse. Hasta 2005 nadie le volvió a ver por el Ayuntamiento.

Esta vez, ha ido dejando sus pistas vía Facebook. El 14 de abril se encontraba en “La Romana, Casa de Campo Marina”. Antes, el 12 de febrero, enviaba  saludos desde la isla caribeña de Santa Lucía: “Siempre con la bandera de mi tierra izada, sin complejos, sin vanidades, sin prepotencia, con orgullo de llevar a Lanzarote donde quiere que este. Gracias a todos aquellos que han enviado mensajes de ánimo y apollo [sic] Solo estoy convirtiendo en realidad un sueño desde que me inicie en el mundo de la vela, gracias a los compañeros de travesía, gracias a la organización por el trato recibido, gracias a mis hijos por aguantarme en las peticiones que les pido desde esta parte del mundo, sin ellos no podía reparar las averías, gracias familia”. Acaba con un (sui géneris) acto de contrición: “Disculpas a los que no les caigo bien, no es culpa mía”.

Fuente: Elconfidencial.es