Un ‘hackeo’ para la Historia: cómo unos ciberdelincuentes han dejado a EEUU sin un tercio de su gasolina

Ha sido el equivalente de un 11-S informático. Un grupo de hackers rusos agrupados bajo el nombre ‘Dark Side’ (‘Lado Oscuro’) ha dejado a Estados Unidos sin el 31% de la gasolina para automóviles y aviones. ¿Cómo lo han conseguido? Simplemente, entrando en los sistemas informáticos de la empresa Colonial, que controla la red de cuatro grandes tuberías por las que circula más de la mitad del carburante que abastece a la costa Este del país, lo que incluye, entre otras ciudades, Nueva York, Washington, Baltimore, y Atlanta.

Anoche todavía no estaba claro si Colonial, la dueña de los oleoductos, había pagado el rescate que Dark Side había solicitado, y cuyo monto no había sido hecho público. Normalmente, Dark Side cobra entre 3 y 10 millones de dólares (de 2,5 a 8,2 millones de euros) a sus víctimas, que tienden a ser empresas industriales y de servicios profesionales, según ha informado el diario ‘Financial Times’ citando a la empresa especializada en seguridad Arete.

En este caso, sin embargo, la cifra se supone mucho más alta. Colonial, la empresa propietaria de la red de oleoductos paralizada, pertenece la mayor petrolera privada del mundo, la angloholandesa Shell, el gigante del private equity KKR, y el holding Koch Industries, de la familia del mismo nombre, cuyos miembros son, de lejos, los mayores donantes del Partido Republicano. Así pues, las víctimas son la élite del capitalismo mundial.

El hecho de que Dark Side haya ido a por ellos indica el tremendo poder y confianza en sí misma de esta mafia online. Y también vuelve a situar en primer plano la cuestión de la seguridad online. En los últimos dos años, el control por el Gobierno chino de las redes de 5G, claves en el desarrollo de ‘la internet de las cosas’ o, según sus siglas en inglés, IoT, ha sido uno de los principales puntos de tensión entre China y EEUU. El hecho de que a través de la red de redes se lleven a cabo actualizaciones y mejoras en los programas informáticos que controlan las instalaciones más importantes, y de que la red sea tan vulnerable, es un motivo de la máxima alarma. La red eléctrica de EEUU, según informó hace añois el diario ‘Wall Street Journal’, está llena de software chino que podría paralizarla. El Pentágono tiene sistemas para ‘capturar’ aviones civiles y militares de terceros países y secuestrarlos. Y los hospitales de todo el mundo son extraordinariamente vulnerables a ataques online.

Los delincuentes han declarado a la web DataBreakSearches, con un lenguaje propio de un mafioso de Hollywood, que «somos apolíticos, no participamos en geopolítica, no necesitamos que se nos vincule a Gobiernos ni que se busquen otros motivos [diferentes del lucro]. Nuestro objetivo es hacer dinero, y no crear problemas a la sociedad».

Pero ‘Dark Side’ sí ha creado problemas a la sociedad. La mayor red de oleoductos de Estados Unidos, con una longitud total de 8.850 kilómetros, está paralizada desde que el viernes los delincuentes robaron cerca de 100 gigabytes de información de sus sistemas online. Hasta que Colonial, la empresa propietaria de la red, no les pague lo que piden, no entregarán los datos. Las cuatro grandes tuberías de que consta la red de Colonial, y que van desde Texas hasta Nueva York, está cerrada, aunque algunos oleoductos secundarios se mantienen operativos. La gasolina llegó a subir un 4,2% en las regiones afectadas, aunque hoy ha frenado su subida y solo está jun 2,4% por encima del nivel anterior al ataque.

Por el momento, las regiones afectadas están compensando la interrupción de combustible por medio de sus reservas en depósitos y, también, por el levantamiento, por parte del Gobierno de Joe Biden, de las regulaciones al tráfico de mercancías peligrosas por carretera. Otras opciones que están tratando de ponerse en práctica es el uso de otras redes de oleoductos que van más hacia el Oeste para trasportar gasolina y keroseno porque, en el mejor de los casos Colonial tardará varios días en restablecer el suministro. El FBI ha confirmado la autoría de ‘Dark Side’, y el Ejecutivo de Joe Biden ha declarado que el Gobierno ruso no está detrás del ataque. Si así fuera, sería considerado, con toda seguridad, un acto de guerra.

Fuente: elmundo.es (10/5/21) pixabay.com