¿Cómo se hace un ERTE en el mundo del fútbol?

Los ajustes económicos por culpa del coronavirus también llegan al fútbol profesional español. El FC Barcelona será el primer gran equipo deportivo de España que presente un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) que incluso salpicará a los jugadores del primer equipo. Los sueldos de los futbolistas suponen el grueso de los gastos de la entidad presidida por Josep Maria Bartomeu, que este ejercicio preveía destinar 507 millones de euros a salarios deportivos.

La propuesta que debatirá hoy la junta directiva culé consiste en una rebaja de los sueldos del 70% para la plantilla deportiva de todo el club (futbolistas y deportistas de otras disciplinas) mientras dure la crisis sanitaria, según confirmaron fuentes del club, que esperan que haya un acuerdo individual con cada uno para no tener que aplicar un ERTE. La intención consiste en trazar unas directrices para todos los jugadores y después negociar individualmente, ya que cada futbolista tiene una situación diferente (desde quien tiene inversiones comprometidas a quien tiene liquidez suficiente). A priori, no habrá un ERTE para el personal del club, salvo para los empleados de la sociedad filial de las tiendas de productos del club.

Al igual que sucede en el resto de áreas sociales, económicas, culturales y de todo tipo, la pandemia por el Covid-19 plantea un nuevo escenario para los equipos de fútbol, que tienen dos tipos de empleados: los que tienen un contrato indefinido –administración, seguridad, márketing….–, que por tanto recibirían un tratamiento igual al del resto de trabajadores en caso de ERTE, y los futbolistas, con relaciones laborales cuyo final está determinado y cuyas astronómicas remuneraciones no asumirá el Gobierno.

Expectación

Las medidas del equipo blaugrana surgen en plena expectación de la industria deportiva sobre cuántos clubes presentarán ajustes laborales ante el parón futbolístico, que no se reanudará hasta que lo decida el Gobierno. Los ingresos generados por taquillas, televisión y patrocinadores han frenado en seco, y ello justifica tomar medidas “por fuerza mayor”.

LaLiga y AFE, que se reunieron el martes, calculan que los equipos que lanzarán un ERTE no sumarán ni una decena del total de 42 conjuntos que compiten en LaLiga Santander y en LaLiga SmartBank. Entre los motivos, es que estos ERTE prohiben a una empresa o club, entre otras exigencias, despedir en seis meses, algo peculiar en el mundo del fútbol, donde los contratos de los deportistas profesionales no son indefinidos.

“Esta situación nos plantea un debate sobre cómo se compagina el derecho laboral con el deportivo”, expone Alberto Palomar, socio del área de derecho público de Broseta, quien recuerda que un jugador, aunque esté afectado por un ERTE, “no puede negociar fuera de los plazos establecidos con otro club ni quiere irse a otro equipo”. El experto señala otros escenarios que podrían abrirse, como son la necesidad de un club de prorrogar un contrato más allá del 30 de junio si fuera necesario para terminar la temporada.

Entre otros grandes conjuntos, el Real Madrid no se plantea ninguna medida por la pandemia y descarta un ERTE, mientras que el Atlético de Madrid decide esta semana el futuro de todos sus empleados. También se ha hablado sobre una posible regulación en el Valencia, con cerca de 400 trabajadores más allá del primer equipo. Sin embargo, ha sido el propio Peter Lim, dueño del club, quien lo ha descartado, algo que también han hecho Real Sociedad y Athletic.

¿Cómo se hace un ERTE en el mundo del fútbol?

Es lógico pensar que, próximamente, clubes de fútbol se vean obligados a dar este paso debido a la ausencia de partidos, lo que repercute negativamente en la falta de ingresos en la taquilla de los estadios y, sobre todo, por televisión. Pero, está claro que, en el mundo del fútbol esto se antoja ligeramente diferente debido a la profesión de los futbolistas en sí. Lo que dificultará que veamos ERTE en el mundo del fútbol español en su máximo nivel.

Los jugadores de Primera y Segunda división tienen unos sueldos bastante elevados, lo que supondría un problema a la hora de realizar el ERTE. Esta medida se toma para que ni la empresa tenga obligación de pagar el salario ni que el empleado tenga que trabajar durante el tiempo en el que esté abierta y el SEPE (Servicio Estatal de Empleo Público) abona el 70% del sueldo al trabajador.

Esa prestación del 70% tiene unos límites económicos en función de las circunstancias familiares y económicos de las personas que, como máximo podría alcanzar la cifra de alrededor de los 1800€.

Fuente: Expansion.com (26/3/20) Cuatro.com (26/3/20) Pixabay.com