El drama de Stephan: a punto de perder 180 millones por no recordar una contraseña

Todo el mundo se ha olvidado alguna vez una contraseña, pero por fortuna, la gran mayoría de servicios digitales tienen procedimientos para recuperar la información o cuenta bloqueada. Esto no ocurre con las bitcoins y por eso el programador Stefan Thomas está tirándose de los pelos.

Como informa The New York Times en una entrevista, tras ocho intentos fallidos de desbloquear su saldo de bitcoins, ya sólo le quedan dos oportunidades antes de que la cartera que cifró con sus únicas e intransferibles claves se bloquee para siempre. El balance: 7.002 bitcoins que se van a la basura, o lo que es lo mismo, más de 180 millones de euros (220 millones de dólares).

El olvidadizo protagonista de esta historia consiguió sus bitcoin en el año 2011, cuando realizó un vídeo explicativo para uno de los primeros grandes fanáticos de las criptodivisas. En aquel momento, su saldo apenas equivalía a unos 5.000 euros, pero 10 años después, y tras la popularización de las criptodivisas, sus bitcoin valen un 44.000% más. ¿Cómo es esto posible?

El bitcoin, que equivale actualmente a más de 28.000 euros la moneda, es la criptomoneda más popular del mundo, una divisa virtual que no está ligada a ningún país y que es muy volátil, tanto que en un mes ha aumentado su valor un 50%, si bien desde el lunes ha perdido ya un 10% de lo que había aumentado. El mundo del bitcoin es un mundo de especulación donde se puede ganar o perder mucho dinero.

La naturaleza digital de la moneda hace que haya muchos mecanismos de seguridad a su alrededor, pero al final todo depende de tu capacidad para recordar o para haber guardado la contraseña que lo desbloquea todo. En el caso de Stefan Thomas, su descuido le mantiene despierto durante la noche más veces de las que le gustaría.

Esto es algo que es imposible que ocurra con un banco tradicional, pues siempre es posible obtener una nueva contraseña si te has olvidado de la anterior. Pero con el bitcoin, nadie almacena tu contraseña ni puede darte una nueva.

Lejos de ser una desventaja de la tecnología, es una de sus señas de identidad más importantes. La estructura que sustenta el bitcoin está totalmente deslocalizada y se compone de una red de ordenadores con ciertos programas instalados y funcionando. Estos programas crean direcciones y claves únicas y privadas con las cuales no sólo accedes a tu saldo y puedes hacer compras o transferencias, sino que de golpe y porrazo eliminas de la ecuación a las entidades financieras que normalmente protegen transacciones, fondos y saldos.

Pero si te olvidas de la contraseña, adiós para siempre a ese saldo: como el sistema no sabe si eres tú quien intenta acceder a un intruso. Esa es una de las razones por la que tantas actividades de compraventa ilegales de Internet han recurrido al bitcoin para proceder: es algo totalmente anónimo e imposible de ligar a una persona.

Con solo dos oportunidades más para recuperar su acceso a los fondos, no parece que Stephan Thomas vaya a poder disfrutar del fruto de la especulación salvaje que sustenta el estratosférico crecimiento del bitcoin en los últimos años.

Fuente: elmundo.es (14/01/21) Pixabay.com