Tú también puedes ser como Mercadona o Steve Jobs

Como casi todo el mundo, tengo varios amigos y conocidos que afrontan este verano con la necesidad de elegir el camino profesional de trabajar por cuenta propia, ya que han perdido su anterior empleo por cuenta ajena.

Puede que no sea  el mejor momento para encontrar financiación ni un mercado esperándote, pero seguro que si la motivación no falta hay unas cuantas oportunidades a la vuelta de la esquina.

La historia empresarial está llena de ejemplos de éxitos y fracasos. Todos vemos cómo El Corte Inglés contraataca a la estrategia de Mercadona de Siempre Precios Bajos con una reducción de un 20% en los precios de muchos productos, o cómo Marcilla inicia una guerra comercial con Nespresso lanzando cápsulas de café compatibles con las cafeteras de la marca suiza. Nos parecen grandes estrategias empresariales fuera de nuestro alcance.

Las contemplamos como algo lejano, propio de grandes compañías con ingentes recursos. Y eso no es así: la competitividad y las buenas ideas no son patrimonio de las grandes corporaciones. Baste una foto que tomé recientemente con mi teléfono en una calle de Sevilla para ver cómo la creatividad puede surgir a la vuelta de la esquina:

De entre varios artículos sobre cómo emprender de Emprendedores&Empleo, he entresacado cuatro breves ideas que me parecen fundamentales:

1-Saber mezclar adecuadamente ilusión e inconsciencia. La primera para lanzarse con todas las fuerzas y la segunda para superar el miedo a los obstáculos que seguro habrá que afrontar.

2-Ser tu propio jefe es duro, pero compensa. No hay red ni coche de empresa, pero las decisiones son tuyas y trabajas por algo en lo que crees.

3-Se necesita un plan de negocio real. Para ello, es casi obligado contar con asesoramiento profesional, lo hay privado y en múltiples servicios públicos, como los viveros.

4-Tener claros los objetivos. Es lo fundamental, sin una idea clara de negocio no vas a ninguna parte.

Cuando Steve Jobs empezó a crear un concepto de negocio de éxito mundial partiendo de un garaje, no hacía sino emular los inicios del gigante Hewlett-Packard. No necesitaba ser HP, escribió su propia historia empresarial con Apple admirando los inicios de la primera pero separándose claramente de su estrategia.

Esta semana, he coincidido con un par de esos amigos que reinician su vida profesional y les he encontrado animados. A uno le ha salido un trabajo para terceros, pero ya está diseñando sus pasos para darse de alta como autónomo y reinventarse profesionalmente. El otro va a dedicar sus ahorros a abrirse camino en Estados Unidos o, al menos, completar allí su formación.

Sí, el entorno es difícil y la legislación no ayuda precisamente (la ley de Emprendedores se ha vuelto a quedar en el cajón y algún día nos daremos cuenta del alto precio que pagaremos por ello), pero ambos cuentan con lo principal, la ilusión.

Jobs preguntó a quien había sido una estrecha colaboradora suya qué es lo que había aprendido de él y ésta le contesto: «A disfrutar del camino». Pues eso, y ¡mucha suerte!

Fuente: Expansion.com (1/8/12)